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Lo bueno, lo regular y lo malo de la primera parte del gobierno de Ricardo Orozco

El mandatario se refirió a las investigaciones por la contratación de la emergencia del COVID-19, de la injerencia de Óscar Barreto en sus decisiones y dijo que espera ser recordado como el Gobernador que más invirtió en la salud y educación.
Poder
Autor: Redacción Política
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Redacción Política

El gobernador Ricardo Orozco hizo un corte de cuentas a la primera parte de su mandato y habló de las investigaciones que abrieron los órganos de control por la contratación de la emergencia del COVID-19, la dotación de hospitales, las inversiones en educación pública y su relación con el exgobernador Óscar Barreto.

Dijo que, a pesar de la caída de los ingresos por recaudo de impuestos, mantiene sus compromisos de inversión en Ibagué y que al concluir el año 2022 la ciudad tendrá completamente habilitada la sede El Limonar del Hospital Federico Lleras Acosta.

EL OLFATO: Luego de seis meses de gestión: ¿Cuáles son las cosas buenas, regulares y malas de lo que va de su mandato?

Ricardo Orozco: Lo bueno fue la rapidez con la que el gobierno enfrentó la emergencia sanitaria, principalmente en materia de salud y educación. En lo relacionado con la salud: nos anticipamos a medidas de confinamiento regional, rehabilitamos una gran sede hospitalaria que tenía el aviso de ‘se vende’ e hicimos una inversión de $5.700 millones. Ahora, nos disponemos a girar $4.200 millones para el área de hemodinamia y cumplir ese gran propósito que tenemos: ser un referente nacional en atención cardiopulmonar y cardiovascular. Todo esto en la sede El Limonar.

Otra decisión importante es poder financiar la matrícula de cerca de 13.000 estudiantes de la Universidad del Tolima para que no interrumpan sus estudios. Fue una decisión importante, pero que se tomó de manera prudente, analizando los escenarios financieros y sin presiones. No podíamos salir a hacer anuncios a la ligera. Esto es sumando y restando: los números son exactos. Tuvimos que recortar inversiones en materia de infraestructura y contratación de personal, porque la educación ha sido y será prioridad. (Gobernación del Tolima financiará la matrícula gratuita del semestre B-2020 en la UT)

La Universidad del Tolima salió de la crisis financiera, le aumentamos las transferencias y con el trabajo de su equipo directivo logró la acreditación de alta calidad. Después de todos estos logros, no podíamos negarnos a garantizar la permanencia de los estudiantes, sobre todo en una situación tan critica como la que generó la pandemia.

Y no hemos descuidado las inversiones en Ibagué: ya aseguramos $24.000 millones para el complejo acuático para el Parque Deportivo, $13.000 para el coliseo menor y vamos adelantar el censo de vías urbanas para invertir más de $40.000 millones. Sin embargo, nuestro ambicioso plan en las vías de la ciudad será de $90.000 millones en los cuatro años.

E.O.: ¿Y las cosas regulares: las que no le han salido como esperó?

R.O.: La caída del recaudo de impuestos por la pandemia, que está entre el 40 % y el 50 %. Es una evidente desaceleración económica del departamento, sobre todo en renglones vitales como el turismo. Esto nos hizo replantear el plan de gobierno.

Otro punto fue la tensión que generó en el país la contratación de la emergencia del COVID-19. Todos los servidores públicos debemos responder por nuestras decisiones y mi interés es aclarar todo ante los órganos de control. Espero prontamente que las investigaciones den resultados a nuestro favor.

E.O.: A propósito de la contratación de la emergencia del COVID-19: ¿Es cierto que Óscar Barreto le pidió la cabeza de las dos funcionarias responsables de estos procesos?

R.O.: Óscar Barreto es un hombre respetuoso, al que conozco desde que éramos niños. Nuestra relación se basa en el respeto y la independencia, pero mal haría yo no reconocer y escuchar consejos de un hombre con éxitos, reveses y experiencia. Todos los equipos de gobierno hay que evaluarlos permanentemente. Yo soy milimétrico en el control de mis funcionarios. Y si algo no salió bien hay que corregir. En lo público no hay lugar para los errores.

E.O.: Pero no contestó…

R.O.: Ya le respondí.

E.O.: ¿Por eso salió la jefe de contratación, Ximena del Pilar Pérez?

R.O.: Todos los equipos de gobierno hay que evaluarlos permanentemente. Se lo repito a usted y se los repito a mis colaboradores.

E.O.: Bueno… ¿Y lo malo?

R.O.: Hay dos cosas que me preocupan mucho: la salud mental de los tolimenses y la crisis económica que se avecina. Hoy tenemos unos problemas y los estamos enfrentando, pero debe trazar ya líneas de acción que nos permitan contener y estabilizar la salud mental y la crisis económica. Ambas están estrechamente ligadas y debemos resolverlas.

Me correspondió a mí, como Gobernador del Tolima, enfrentar esta crisis mundial. Por eso mis banderas serán la salud y la educación, dedicaré todos mis esfuerzos por garantizar la atención médica de las personas y la educación nos ayudará a tener ciudadanos más competentes.

Invertiré en los seres humanos. La pandemia nos cambió el foco, la visión de lo que realmente necesitamos.   

E.O.: Se avecina el momento más fuerte de la pandemia por el COVID-19: ¿Qué nos espera?

R.O.: Debemos insistir en el autocuidado. Los ciudadanos no pueden esperar que la Policía llegue a los barrios para que acaten las normas. La responsabilidad no es toda de los gobiernos. Cada individuo debe ser responsable de su salud, la de su familia y la de su comunidad.

Nosotros tenemos claro que debemos fortalecer la capacidad instalada de la red de salud pública, no solo en esta coyuntura del COVID, sino pensando en eventos similares futuros.

Desde hace una semana le hemos propuesto a la Federación Nacional de Departamentos, en cabeza del doctor Carlos Camargo, convocar a los gobernadores, con el acompañamiento del Gobierno Nacional, para generar una bolsa común, con aportes de cada ente territorial, y explorar la posibilidad de comprar desde ya las vacunas.

Además, espero en 15 días poder tener listas diez camas adicionales de cuidados intensivos en la sede El Limonar del Federico Lleras, para completar 30 camas para pacientes COVID-19.

Mi compromiso es que, antes de finalizar, el año 2022, tener completamente habilitada la sede El Limonar del Federico Lleras Acosta.

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