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“Pido excusas, el niño tiene las puertas abiertas”: rector de colegio que habría negado a estudiante por su cabello largo

El rector William Cardona dio su versión de los hechos sobre lo que sucedió aquel día en el Celmira Huertas y qué le diría a la mamá y a su hijo si los tuviera hoy al frente suyo.
Ibagué
Autor: Juan Esteban Leguízamo
Autor:
Juan Esteban Leguízamo
“Pido excusas, el niño tiene las puertas abiertas”: rector de colegio que habría negado a estudiante por su cabello largo

En el ojo del huracán estuvo la Institución Educativa Celmira Huertas de Ibagué luego de una denuncia en redes sociales que la acusaba de negar la matrícula a un menor que tenía el cabello largo. (Ver: Colegio negó el ingreso a un niño de 10 años en Ibagué porque tenía su cabello largo)

En diálogo con EL OLFATO, el rector del colegio, William Cardona, entregó su versión de los hechos, explicó qué reglamentaba el Manual de Convivencia y qué le diría a la mamá y a su hijo si los tuviera hoy nuevamente en frente suyo. Estas fueron sus respuestas.

EL OLFATO: ¿Qué sucedió exactamente ese día que dio origen a la polémica?

William Cardona: El viernes 21 de enero se presentó una madre de familia con su hijo para matricularlo. Ella tenía el pin que es requerido por toda institución para la respectiva matrícula. Cuando veo al niño le pido el favor a la señora de por qué no le corta el cabello ya que dentro de las políticas internas de la Institución y el Manual de Convivencia figura que el corte masculino es normal.

Eso porque en lo que llevo en el colegio Celmira Huertas, que son seis años, no he tenido ese tipo de dificultades porque los padres de familia son conscientes de la responsabilidad que tienen frente a la Institución.

La señora me dice que el niño viene de Rovira, que ha sido un excelente estudiante. Yo valoro esa situación y esos honores.

E.O.: ¿Cuándo usted dijo que el niño debía cortarse el cabello lo hizo como una sugerencia o como una orden?

W.C.: Se le hizo como una sugerencia. La Institución se distingue por eso: el corte de cabello normal, al igual que en las niñas. Ella me dice que no puede permitirlo, estando presente el niño.

Se notó que el niño quería acatar la disciplina de la Institución. La mamá luego me dice que no ha tenido dificultades en el colegio donde venía su hijo, y que aspira que él sea un músico. Yo respeto esa situación.

Pero yo le respondo: cada institución educativa de Colombia tiene un reglamento o un Manual de Convivencia. Los preceptos del Manual no están por encima de la Constitución, como han dicho. Jamás.

Pero entonces cuando llega el vacío de la pandemia (2020-2021) no quedan actualizados los preceptos que presenta la ley 1620 que modificó el antiguo código del menor, llamado ahora código de infancia y adolescencia. Entonces todos los colegios de Colombia estamos trabajando con ese criterio, analizando los deberes, derechos y prohibiciones de los estudiantes.

En nuestro Manual de Convivencia, en el numeral 20 dice: "presentarse a la Institución aseado y decentemente vestido con el uniforme acordado por la comunidad educativa, con corte de cabello normal y sin tinturas".

Frente a esa situación, yo le digo a la señora: hay un pacto de convivencia. Pero ella se ofuscó porque hice un comentario. Doy excusas si ella se lo tomó como un comparativo, porque tuve un problema con un muchacho que matriculé en 2018 y él llegó con un peinado con unas ‘zetas’ y unos tatuajes. Yo no tuve la intención de compararlos, pero ella entró en cólera.

E.O.: ¿Qué le diría a la madre y a su hijo si estuvieran hoy de frente con ellos?

W.C.: Que me excuse. El niño no tiene por qué tener dificultades. Ella y él tienen las puertas abiertas. En este momento no tengo ningún rencor y me encanta que me hagan ver dónde están los errores. Esto se trata de caer y volver a surgir.

El niño no tiene por qué pagar los platos rotos, las puertas del colegio Celmira Huertas están abiertas y bienvenido.

E.O.: ¿Modificarán el Manual de Convivencia por órden de la Secretaría de Educación Municipal?

W.C.: Sí. Esto se está presentando en varios colegios y llegó hasta el Celmira Huertas. Con la circular que emitió el Secretario de Educación estamos obligados los rectores a modificar el pacto de convivencia. Si el muchacho llega no tiene por qué presentarse la mínima situación de bullying hacia él. Vamos a respetar que él llegó con el cabello largo.

Hay varios niños que me han dicho: señor rector, nosotros queremos llegar con el cabello largo nuevamente porque nos lo cortamos. ¿Se puede?

No hay inconvenientes. Yo no estoy calificando el pelo, sino los conocimientos, los valores al interior de la Institución.

E.O.: ¿Cree que estas nuevas medidas afectarían esos valores establecidos por la Institución?

W.C.: No. De ninguna manera. Estamos evaluando el conocimiento y el comportamiento. Estamos creando esos valores para llegar a una sana convivencia y una mejoría en la calidad educativa de la Institución.

E.O.: ¿Usted va a acatar esta norma, pero personalmente está de acuerdo con ella?

W.C.: Sí. Ante estas situaciones hay que modificar el pacto de convivencia. Lo vamos a hacer con la ayuda de los padres de familia y los mismos estudiantes, que también van a participar en su construcción.

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