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¿Alcaldía lanza salvavidas de $2.605 millones para ‘revivir’ a la Corporación Festival folclórico después del Alumbrado Navideño de 2016?

La Administración adjudicó un convenio, al parecer, ‘chaleco’ para favorecer a la Corporación Festival Folclórico, una entidad en quiebra y con un embargo pendiente.
Investigación
Autor: Unidad Investigativa
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Unidad Investigativa
Exclusivo
Foto: EL OLFATO

“Si el contrato de Carolina Barrios para el concierto de Carlos Vives se cayó por ilegal, el de la Corporación Festival Folclórico es tres veces más torcido. Lo que pasa es que nadie lo ha revisado a fondo”.

La advertencia la hizo una fuente de la Oficina de Contratación de la Alcaldía de Ibagué, quien entregó detalles de lo que habría detrás de un convenio de cooperación por $2.605 millones que se adjudicó hace una semana.

Algunos funcionarios de esa dependencia buscaron a EL OLFATO porque no están de acuerdo con las millonarias inversiones que pretende hacer el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo en el último tramo de su mandato, al que le restan 231 días.

De acuerdo con su versión, la Administración Municipal habría planeado “lanzarle un salvavidas” a la Corporación Festival Folclórico, entidad que terminó en serios problemas por la ejecución irregular del convenio del Alumbrado Navideño del año 2016.

En esa oportunidad, el alcalde Jaramillo les asignó $1.600 millones para la decoración decembrina de la ciudad, pero estos recursos iban destinados a favorecer a un contratista bogotano, quien habría llegado ‘apadrinado’ por una persona influyente de la Alcaldía de Ibagué.

Después del escándalo mediático, y ante las investigaciones que iniciaron los órganos de control, Jaramillo ordenó tener cuidado con la liquidación del convenio para no resultar investigado por peculado, es decir por la pérdida de recursos oficiales.

Por esa razón, la exsecretaria de Cultura Ana María Bernal finalizó el proceso contractual, pero dejó de pagarle a la Corporación Festival Folclórico $368 millones por actividades que no se ejecutaron.

Sin embargo, la empresa bogotana subcontratista Moriah Company, favorecida con la triangulación de recursos, le exigió a la Corporación Festival Folclórico el pago total del contrato e inició un proceso legal para que le cancelaran $396 millones, incluidos los intereses.

Entre tanto, el alcalde Jaramillo no pudo evadir su responsabilidad y en este momento enfrenta un juicio penal por el delito de celebración de contrato sin el cumplimiento de requisitos legales.

El salvavidas

La secretaria de Cultura, Cristiana Prada, y la jefe de contratación de la Alcaldía de Ibagué, Jennifer Aya, -mismas funcionarias implicadas en las irregularidades del concierto de Carlos Vives- montaron un proceso para escoger a una entidad sin ánimo de lucro que se encargara de la organización del Festival Folclórico Colombiano. (Ver: Se cayó contrato del concierto de Carlos Vives y la Alcaldía admitió que cometió errores de contratación)

“Se trata claramente de un proceso ‘chaleco’ para favorecer a la Corporación y ayudarles a tapar el hueco financiero que les provocó la Alcaldía de Ibagué hace dos años y cinco meses”, dijo otro de los funcionarios denunciantes.

Fue así como la Secretaría de Cultura solicitó dos cotizaciones para determinar el valor del convenio de este año y, entre las condiciones del proceso exigió que los interesados tendrían que demostrar experiencia en la realización de por lo menos “cinco festivales, carnavales y eventos de tipo folclórico a nivel municipal, departamental e internacional”. 

En el proceso aparecieron dos cotizaciones. La primera fue presentada por la empresa León Gráficas, por $2.676.285.394; y la segunda, la radicó -casualmente- la Corporación Festival Folclórico Colombiano, por $2.534.545.300.

Ese valor inferior fue la maniobra que empleó la Administración Municipal para determinar que haría un proceso de selección en el que solo podrían participar entidades sin ánimo de lucro. “De esta manera, evitaron una licitación pública y abrieron el camino para lanzarle el salvavidas a la Corporación”, explicaron las fuentes.

En la convocatoria oficial, la Alcaldía de Ibagué sostiene: “De lo anterior (las cotizaciones), se puede observar que las entidades, organizaciones, corporaciones, fundaciones sin ánimo de lucro son las que pueden desarrollar el proceso contractual y ofrecen un mayor beneficio económico para la Secretaría de Cultura Municipal, en donde solo se presentaron cotizaciones los anteriormente enunciados”, reza la convocatoria del proceso.

Contrato de este año es $1.000 millones más caro

Pese a que la Alcaldía de Ibagué determinó cerrar el proceso para entidades sin ánimo de lucro, supuestamente para favorecer las finanzas del Municipio, resultó invirtiendo $1.100 millones más de lo que destinó el año pasado.

En 2018, la Secretaría de Cultura montó una licitación pública en la que participaron dos empresas: León Gráficas y Grupo de Servicios Logísticos (GSL). Esta última se quedó con el contrato de $1.400 millones.

“Este año le metieron unas cosas adicionales para inflar el valor del contrato. Por ejemplo, pidieron que se hiciera un libro sobre el Festival Folclórico Colombiano y un tour por la ciudad para 40 personas, entre otras cosas. Lo importante era girarle más dinero a la Corporación para que, seguramente, tapen su hueco financiero”, remató una de las fuentes.

Adjudicación cantada

En el proceso participaron tres entidades sin ánimo de lucro: la Corporación Festival Folclórico Colombiano, la Fundación Ways of Hope y la Fundación Social y Cultural Gran Colombia.

De entrada, salió del concurso la Fundación Social y Cultural Gran Colombia porque presentó su propuesta fuera del plazo establecido.

Al final solo llegaron la Corporación Festival Folclórico Colombiano y la Fundación Ways Of Hope, pero esta última perdió porque no logró aportar la totalidad de las hojas de vida del personal que emplearía en la organización del certamen.

Peligrosa confesión de la Corporación Festival Folclórico

Más allá del contrato aparentemente ‘chaleco’ para la Corporación Festival Folclórico hay un hecho delicado, que seguramente tendrá que ser investigado por la Fiscalía.

La Corporación Festival Folclórico reconoció en sus informes financieros que enfrenta una delicada situación económica, que su capital de trabajo es negativo y que en este momento tiene un embargo suspendido.

Sin embargo, la Secretaría de Cultura y la Oficina de Contratación omitieron estos datos, porque no evaluaron la información financiera por tratarse de una entidad sin ánimo de lucro. No obstante, habrían puesto en riesgo la inversión de $2.605 millones de las fiestas de este año. 

“¿Cómo es posible que le adjudiquen un contrato a una entidad quebrada, que tiene un embargo pendiente? ¿O será que tiene todo planeado para pagarle al contratista del Alumbrado Navideño de 2016 con esa plata?”, se preguntó la fuente.

Esas preguntas parecen despejarse con una peligrosa confesión que hizo el representante legal de la Corporación Festival Folclórico Colombiano, Ronald Ochoa.

En uno de los documentos que aportó en el proceso, Ochoa no solo contó que la entidad tiene un embargo por $396.967.023, suma que exige la empresa Moriah Company, sino que tiene un negocio con Infibagué para pagarle al subcontratista bogotano del Alumbrado Navideño de 2016.

Según el representante de la Corporación, el 8 de febrero del año 2018 se suspendió el embargo porque abonaron $180 millones a la deuda, y que el saldo restante lo pagarán con la venta de la casa de la entidad, ubicada en el barrio La Pola de Ibagué.

“Se realizaron gestiones para conseguir la venta de la casa para cancelar las deudas contraídas en cumplimiento al (sic) Convenio del Alumbrado Navideño del año 2016. Por lo anterior, se generó el pasivo contingente mencionado en la Nota 11, estando a la espera que se concrete la venta de la casa a Infibagué y efectuar la cancelación de los mismos”, sostiene Ochoa. 

EL OLFATO se comunicó con la gerente de Infibagué, Yolanda Corzo, quien -sorprendida- admitió que han conversado sobre la negociación de la casa de la Corporación, sin embargo, la operación debe ser autorizada por la junta directiva que preside el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo.

Tal parece que la intención de la administración del alcalde Jaramillo sería pagarle, de cualquier manera, los recursos que no pudo recibir el contratista del Alumbrado Navideño del año 2016 y, de paso, resucitar a la quebrada Corporación Festival Folclórico.

Esta redacción buscó igualmente a la secretaria de Cultura, Cristiana Prada, y a la jefe de la Oficina de Contratación, Jennifer Aya, pero no fue posible obtener una respuesta.