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Se cayó el concierto de Carlos Vives y Alcaldía admite que cometió irregularidades

En un oficio de siete páginas, obtenido por EL OLFATO, la secretaria Prada le informa a la contratista que le respetarán el debido proceso y que tiene dos días hábiles para que presente sus observaciones.
Ibagué
Autor: Luis Eduardo González
Autor:
Luis Eduardo González
Foto: Suministrada

La Secretaria de Cultura de Ibagué, Cristina Prada, le acaba de comunicar a la empresaria Carolina Barrios que la Administración Municipal decidió terminar unilateralmente el contrato 1804 del 11 de abril del presente año, con el que pretendían montar un concierto gratuito con los artistas Carlos Vives y Manuel Turizo, y en el que invertirían $2.964 millones. 

En un oficio de siete páginas, obtenido por EL OLFATO, la secretaria Prada le informa a la contratista Barrios que le respetarán el debido proceso y que tiene dos días hábiles para que presente sus observaciones.

Sin embargo, más allá de la notificación escrita, el documento reviste mucha importancia para las autoridades debido a que la Alcaldía de Ibagué, en su afán de liquidar el contrato, terminó confesando explícitamente las irregularidades cometidas en la etapa precontractual

Por ejemplo, admitió que este contrato no debió adjudicarse de manera directa a través de un contrato de prestación de servicios de apoyo a la gestión, sino que debió haber una licitación pública. 

“Una cosa es hacer uso de la modalidad de contratación directa para contratar la prestación de servicios para la ejecución de trabajos artísticos que solo pueden encomendarse a determinadas personas naturales, y otra, muy diferente, es hacer uno de la modalidad de contratación directa para la contratación de simples servicios de apoyo a la gestión”, dijo la funcionaria en el documento.

Es decir: la Secretaría de Cultura habría podido celebrar un contrato de manera directa si la negociación la hubiese hecho con Carlos Vives, y no a través de empresa intermediaria, como ocurrió en este caso. 

Y lo peor, es que al contrato le ‘colgaron’ irregularmente la contratación de la logística, como lo denunció en su momento este medio de comunicación. 

“Lo mismo no ocurre con los bienes, obras o servicios requeridos para llevar a cabo el concierto, pero que no están estrictamente ligados al trabajo artístico contratado, puesto que no se habilita la adquisición de tales de manera directa como modalidad de selección del contratista”, subrayó la secretaria Prada. 

Acto seguido, enumeró los servicios que debieron licitarse y no entregarse a dedo.

Una vez explicadas en detalle cada una de las irregularidades, la secretaria Cristina Prada indicó que existen motivos suficientes para declarar la “nulidad absoluta de los contratos estatales” cuando hay una abierta violación de los principios de la contratación pública. 

“Como consecuencia de ello, le corresponde al representante legal de la entidad, y para el caso concreto, a la Secretaria de Cultura del Municipio quien ostenta la ordenación del gasto por delegación y en tal virtud celebró el precitado contrato, cumplir el deber legal de dar por terminado de manera unilateral mediante acto administrativo motivado el contrato 1804 de 2019, y ordenar su liquidación en el estado en que se encuentra”, concluyó. 

La funcionaria tuvo que asumir la responsabilidad y firmar este documento, porque el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo le delegó la ordenación del gasto y hoy (martes) el mandatario se encuentra adelantando actividades oficiales en la ciudad de Bogotá. (Ver: Aparece prueba que Jaramillo estaba enterado de toda la contratación del concierto de Carlos Vives)