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Tenga en cuenta estas tres recomendaciones para controlar las pataletas en los niños

Según expertos estas conductas son comunes en niños entre los 18 meses y 4 años de edad.
Salud
Autor: Redacción Salud
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Redacción Salud
Tenga en cuenta estas tres recomendaciones para controlar las pataletas en los niños

A través de las pataletas los niños demuestran su sentimiento de frustración, incomodidad o inconformismo ante algunas situaciones.

No obstante, es una forma de lenguaje completamente normal en el desarrollo de los menores, razón por la cual los padres pueden estar tranquilos, pues entre los 18 meses y los 4 años de edad estas conductas son frecuentes y esperables. 

Para entender y controlar estas manifestaciones, el doctor Darío Botero, pediatra y puericultor adscrito a Colsanitas, recomienda a los padres de familia tener en cuenta estas tres claves o recomendaciones:

1. Un niño no es un adulto en miniatura

Los niños que hacen pataletas no tienen intenciones de generar problemas o hacerle daño a quienes están a su alrededor. Por ello, los adultos que se encuentran en su círculo son quienes deben entenderlos y ayudarlos a ver el mundo con calma.

En una situación de estas, una de las herramientas que puede funcionar es el abrazo de oso. Se debe alejar al pequeño de las personas o la situación que ocasionó su pataleta, ubicarse a la altura del niño y abrazarlo fuerte y cariñosamente.  

2. El ejemplo es fundamental

Los niños deben tener límites claramente establecidos por los adultos que están a su alrededor, sin importar quién esté a su cuidado. Esos límites deben regir la relación con todos los mayores (padres, abuelos, tutores y cuidadores).

Asimismo, se debe educar a través del ejemplo. Si la regla es no mirar televisión durante la cena, los adultos deben acatar esta regla y evitar el uso de dispositivos electrónicos. 

Del mismo modo, es importante tener en cuenta que los castigos físicos, como golpes o nalgadas, mandan mensajes incorrectos en la crianza, pues lo que se le está transmitiendo a los más pequeños es que las agresiones son herramientas para controlar las emociones o que son formas adecuadas de relacionarse con quienes están a su alrededor.

Según Botero, utilizar una palmada o un golpe para intentar calmar a un niño, es una señal de que se ha perdido el control de la situación y, en este sentido, el ejemplo y los límites claros son más efectivos. 

 3. Enseñarlos a regular la frustración

 Encontrar formas de expresar las emociones y regularlas, es un proceso que se da a medida que los niños crecen y, por ello, los adultos deben estar al lado de los pequeños para brindarles acompañamiento de forma afectuosa, respetuosa y firme.

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