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Justicia empieza a destapar los 'falsos positivos' del Batallón Jaime Rooke de Ibagué

La Fiscalía le imputará cargos a un desmovilizado del ELN acusado de ser el reclutador de 14 jóvenes que fueron presentados por integrantes de esta unidad del Ejército como guerrilleros muertos en combate en el año 2008.
Justicia
Autor: Redacción Justicia
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Redacción Justicia

Dentro de los procesos que se encuentran en manos de la JEP (Justicia Especial para la Paz) están los de 14 jóvenes que fueron presentados por integrantes del Batallón Jaime Rooke en Tolima como guerrilleros muertos en combate en el año 2008.

Según detalla El Espectador, estas personas fueron engañadas con falsas promesas de trabajo, razón por la que se movilizaron desde sus lugares de origen a diferentes partes del departamento, donde fueron asesinados por miembros del Ejército.

Por estas ejecuciones extrajudiciales, este martes la Fiscalía le imputará cargos a Luis Jhon Castro Ramírez, un exguerrillero del ELN conocido bajo los apodos de ‘Mono’ o ‘Zarco’, pues es acusado de ser el reclutador del Ejército para esta zona del país.

La Fiscalía le imputará cargos a Castro Ramírez de manera virtual, ya que se encuentra detenido en España desde el 25 de noviembre de 2018, con orden de extradición avalada por la justicia de ese país a finales de abril pasado.

Este medio de comunicación asegura que Castro Ramírez es el eje común en al menos tres expedientes de los falsos positivos en el Tolima, donde esta unidad militar (Batallón Jaime Rooke) fue la protagonista.   

Todo habría iniciado el 28 de febrero de 2008, cuando el ‘Mono’ engañó a seis personas en Cali con una falsa promesa de dinero para que se trasladaran a una zona rural de Ibagué, a un lugar que había sido elegido por la Sección Segunda de Inteligencia del Batallón Jaime Rooke para simular un combate y mostrar que los muertos fueron producidos por enfrentamiento.  

“En ese falso combate resultaron muertos Didier Cuervo, Juan Carlos Quimbaya, José Yiner Enríquez, Nelson Vergara, José Never Ramos y Gerardo Moreno”, narra este diario.

Pero la historia no terminó allí, la Fiscalía logró establecer que un mes después de estas ejecuciones extrajudiciales, el 30 de marzo de 2008, en la vereda Pringamosal del municipio del Guamo, otro comando de este mismo batallón – el grupo especial Depredador – presentó las bajas de los que afirmaron eran otros dos guerrilleros muertos en combate, cuando en realidad se trataba de Jorge Armando Guevara Pérez y Ferney Tabares Cardona, dos hombres que también habían sido engañados por este exintegrante del ELN.

Y sigue, “hay un tercer expediente en el que Castro Ramírez aparece implicado es por el homicidio de seis personas el 23 de junio de 2008, en la vereda Doyares Recristo, de Coyaima. Ese día, según la Fiscalía, integrantes de la compañía Córdova 3 del Batallón Jaime Rooke, al mando del capitán Wilson Gabriel Lizcano, ejecutaron a José Villa Pareja, César Alberto Grajales Cruz, Yesid Mauricio Giraldo Niño, Wílmar Antonio Zapata Vargas, Hernando Patiño Falla y Eduardo Zuluaga”, sostiene El Espectador.

Además de estos tres expedientes, que revelan la clara participación de Castro Ramírez, la Fiscalía cuenta con su escabrosa declaración, en donde expone la manera en cómo llevaba a cabo, en compañía de uniformados del Ejército, como el sargento de inteligencia Rubiel Bustos Escárraga, sus redadas de engaño en jóvenes que posteriormente eran asesinados.

“Me tiré al suelo, cerca del corral del ganado, y escuché muchos disparos (…). Me metieron a un baño (…). Veo a Mauricio que está cerca de uno de los muertos con un revólver, se lo coloca en la mano del muerto y lo dispara”, fue uno de sus relatos sobre los hechos cometidos en la región.

La JEP no ha priorizado los casos del Tolima

En entrevista para este medio de comunicación, Ómar Laiton, del Colectivo de Abogados Opción Jurídica, que representa a una de las 14 víctimas de los tres hechos, sostiene que “hemos notado que las respuestas de la JEP en los casos de ejecuciones extrajudiciales en Tolima no han sido priorizadas. Tampoco los militares han tenido un compromiso claro, concreto y programado de verdad y reparación para las víctimas”.  

Indicando que existirían tres casos más de ejecuciones extrajudiciales. Por un lado, estaría el asesinato de Mauricio González el 8 de octubre de 2008, al parecer, esta persona salió en compañía de tres amigos para un pedido de artesanías y nunca regresó, pero al tiempo fue presentado como guerrillero de las Farc muerto en un combate.

La segunda víctima sería “Marco Fidel Ángel Sánchez, el 23 de diciembre de 2007 a manos del grupo especial Depredador, que estaba bajo el mando del capitán Wilson Granada Díaz. Según las pesquisas, el homicidio ocurrió en la vereda Martínez del municipio de Rovira”, evidencian en este artículo publicado este lunes 18 de mayo.

Finalmente, estaría la muerte de Orlando Patiño Nieto, ocurrida el 24 de enero de 2008 en la vereda San Francisco de Ibagué, por tropas del grupo Depredador, otro proceso que ya llegó a manos de la JEP.

*Esta información fue tomada del artículo ‘Falsos positivos: las cuentas pendientes de un reclutador del Batallón Jaime Rooke’, publicado en El Espectador el lunes 18 de mayo.