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El drama que vive ‘don Pedrito’ desde que los estudiantes de la Unibagué se fueron a casa

Desde que inició la pandemia este vendedor de dulces atraviesa una difícil situación. Por ello, necesita la solidaridad de quienes, en la medida de lo posible, estén dispuestos a colaborarle.
Ibagué
Autor: Valentina Castellanos Jater
Autor:
Valentina Castellanos Jater
Foto: EL OLFATO

Sin distinción de raza, género, nacionalidad, culto o el diploma, todos estamos sufriendo en el mismo idioma. El COVID-19 se ha llevado muchas vidas, y a otros tantos los ha dejado en decadencia, tanto económica como sentimental.

Pedro Antonio Yara, más conocido como ‘don Pedrito’, es una de las tantas personas perjudicadas por esta situación. Lleva 12 años vendiendo dulces al lado de la segunda entrada de la Universidad de Ibagué, pero ahora no tiene dinero para pagar el arriendo, para comprar el mercado y, mucho menos, para abastecer su negocio.

“Antes de la pandemia mi puesto tenía mucha abundancia, ni se imagina. Venían los estudiantes, los taxistas, los profesores y los de los negocios de por aquí. Pero toda esta situación me dejó sin nada”, contó con un tono de tristeza en su voz.

 

A sus 61 años, ‘don Pedrito’ sale de su casa a las 6:00 de la mañana para ubicarse en su lugar de trabajo. Al llegar, abre un parasol tipo sombrilla y lo pone sobre una mesa de madera amarilla junto con una caja abierta llena de chicles, ‘colombinas’, mentas, maní, cigarrillos y dos termos verdes donde guarda el tinto.

Prende su viejo radio en ‘La Fm’ y se sienta sobre una canasta de cerveza roja para esperar la llegada de sus clientes.

Lamentablemente para muchos el ‘arriendo’ sigue corriendo, y este caso, no es la excepción. Pedro vive en la habitación de una residencia antigua del barrio Ambalá, por la que debe pagar $150.000.

Su utilidad diaria con el puesto es, en este momento, de tan solo $5.000, lo que significa que, mensualmente, le alcanza únicamente para pagar lo del alquiler del cuarto.  

"Yo me levantaba a hacer los tinticos y llegaba el dueño de la casa a decirme: don Pedro cuando me va a desocupar me debe tres meses, usted ya no va a pagar, desocúpeme", manifestó. 

Ante esta situación, se contactó con una estudiante de la Universidad de Ibagué, quien más que su cliente fiel, se convirtió en su amiga. Y con el ánimo de reunir fondos para ayudarlo, viralizó una imagen de solidaridad a través de las redes sociales. Con esto, logró recolectar un dinero que le sirvió para pagar dos meses de arriendo que debía y comprar un pequeño mercado.

“Él me contactó a mí porque yo siempre iba a comprarle dulces y cigarrillos. Pero por la pandemia perdimos contacto e intenté buscar su número pero no lo conseguí. Luego mi familia estaba un domingo en los Olivos y ‘Pedrito’ estaba ahí, le pidió el número a mi hermana y me llamó. Empezamos a hablar y fui hasta su casa a llevarle un mercado. Ví las condiciones en las que vive y me dio mucha tristeza”, manifestó la estudiante.

Este acto de bondad y empatía fue bien recibido por don Pedro, quien agradece a Dios “el buen corazón que tienen algunas personas para ayudar a los que más lo necesitan”.

Por ello, cualquier aporte económico o donación de alimentos será una bendición para este. Si desea colaborar puede comunicarse al 304 622 0615 o llevar la ayuda a la calle 65 #21-100.

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