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Conozca la historia de Coqui, un gatico que salió ahuyentado por la pólvora y tuvo un final trágico

Mientras todos disfrutaban en familia el día de velitas, Coqui sufría por cuenta de estos explosivos.
Ibagué
Autor: Redacción Ibagué
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Redacción Ibagué

Si usted es de los que cree que la pólvora no le hace daño a los animales, le contamos la historia de Coqui, un gato que salió espavorido de su casa el pasado 7 de diciembre y tuvo un final trágico.

Para muchos, el Día de Velitas es el día de reuniones, de agasajos y de quemar las chispitas mariposas con los tradicionales voladores. En casa, todos los miembros de la familia disfrutan menos los animales que se aturden cada vez que escuchan los estallidos de la pólvora.

Coqui, un gato de aproximadamente cuatro años, fue uno de ellos. Desde que sintió los fuertes sonidos de esa noche, se desestabilizó por completo. Así lo cuenta Andrés González, uno de sus dueños, quien lo encontró tembloroso y con las orejas agachadas en la puerta de su habitación.

“Estaba sentado contra una pared y tembloroso con las orejas agachadas. Era raro porque él no era así, entonces lo cogimos y lo encerramos en una habitación por el miedo que nos daba de que le pasara algo”, sostuvo González.

Con el paso de las horas todo se calmó, pero luego vino una alborada en la madrugada realizada por sus vecinos y la situación empeoró. Coqui desapareció.

Según el ciudadano, “duró desaparecido todo el martes, no lo encontramos, lo buscamos en todos lados, incluso en donde los vecinos, porque él nunca salía de la puerta de la casa. Él no era de los que se iba y se perdía”.

Y agregó: “El miércoles en la tarde mi tía volvió a buscarlo y lo encontramos tembloroso en la terraza de la casa, metido en un rinconcito sin poderse parar. Lo cogimos, lo bajamos, intentamos darle comida, pero no pudimos, estaba muy tembloroso y agitado”.

A Coqui le faltaba la respiración y se encontraba muy débil, razón por la cual decidieron acudir a una veterinaria cercana en el barrio Ambalá para que lo examinaran y dieran un diagnóstico. Allí lo canalizaron y le suministraron medicamentos para que se mejorara. Fue enviado a casa.

Su estado de salud se agravó luego de varias horas cuando el gato empezó a jadear y a respirar con mucha más dificultad. “Al notarlo inflamado, lo llevamos a la clínica veterinaria 24 horas en el centro, y cuando llegamos no se pudo hacer nada”.

El dictamen de su muerte fue sangre en los pulmones por un posible golpe. “Nosotros creemos que fue por el susto que salió corriendo, tal vez fue un carro o una persona, no lo sabemos, lo cierto es que fue por la pólvora que se estresó tanto hasta el punto de desestabilizarse y salir ahuyentado de la casa”, comentó triste.

El OLFATO consultó con Juliana Martínez Salgado, miembro del equipo de trabajo de la clínica Medifauna, sobre los efectos negativos de la pólvora en animales y esto fue lo que dijo: “La pólvora hace que el corazón de los animales se acelere, lo cual puede generar en ellos taquicardia e infartos especialmente en razas pequeñas, por eso, apenas escuchemos pólvora y sepamos que nuestra mascota es nerviosa, cerremos puertas y ventanas para aislar el ruido”.

De igual forma, la veterinaria indicó que existen una serie de recomendaciones para evitar que los animales se desestabilicen por cuenta de los estallidos.

  • Cerrar puertas y ventanas para evitar que la mascota salga del lugar.
  • Adecuar un espacio oscuro y sin ruido con su cama y juguete preferido.
  • Poner música de relajación especial para mascotas.
  • Si está muy alterado el canino, suministrar producto natural en gotas para manejar su ansiedad.
  • Tener el contacto de una clínica veterinaria 24 horas para recibir orientación y atención oportuna
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