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Concreto ecológico, apto para la construcción de viviendas

El concreto ecológico se podrá usar para la construcción de viviendas de 1 y 2 pisos, y además de columnas y bolardos.
Medioambiente
Autor: Redacción Medioambiente
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Redacción Medioambiente
Foto: Universidad Nacional de Colombia - Sede Manizales

El concreto ecológico fabricado a base de envases plásticos, de vidrio y metálicos, se podría utilizar en la construcción de viviendas de 1 y 2 pisos, además de postes de luz y luminarias, ladrillos, columnas y bolardos, pues cuenta con las mismas propiedades mecánicas que el concreto convencional, y también contribuye a mejorar el medioambiente.

El desarrollo de este material se cumplió en varias etapas:

  • Reciclaje de las tapas de gaseosas y cervezas
  • Corte del material en trozos (para el caso de los PET)
  • Doblado de las tapas
  • Triturado del vidrio, para la posterior fabricación de concretos con diferentes dosificaciones.

Así lo explicó Lucía Salazar Estrada, ingeniera civil y especialista en Ingeniería Geológica de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, autora del proyecto.

Las botellas “plásticas” se componen especialmente de tereftalato de polietileno, conocido como PET, que está compuesto de petróleo crudo, gas y aire.

Las tapas de cervezas y gaseosas están hechas de hojalata, un producto compuesto de acero, carbono, y una capa de estaño.

“Por sus estrías alrededor, la forma de la tapa (tipo corona) hace que al incorporarlas en una matriz de concreto rígido se genere una fuerte adherencia entre la tapa y el conglomerado de cemento, arena y gravas, lo que permite una buena trabajabilidad mecánica entre los dos elementos”, señala la especialista de la UNAL.

Por último, el vidrio está compuesto en un 72 % de silicio, 14 % de sodio y 9 % de calcio, además de magnesio, alúmina y potasio en cantidades menores.

Con el fin de determinar si la mezcla de los materiales con el concreto genera una resistencia capaz de soportar esfuerzos y condiciones de intemperie, abrasión y humedad, entre otras, se realizaron muestras de cilindros de 3 pulgadas de diámetro (d) x 6 pulgadas de alto (h) y de 2” (d) x 10” (h) para de verificar su resistencia a la compresión.

“Después de la fundición, y de 7 y 28 días de haberse elaborado los cilindros, se procedió a la falla en la prensa hidráulica para determinar la resistencia de cada uno de los tres concretos. Antes de la prueba se pesó cada cilindro y se estableció la densidad del concreto”, explicó la investigadora.

Con las muestras obtenidas se determinó que los concretos a los que se les adicionó agregado grueso y piedra de caras fracturadas obtuvieron resistencias altas en comparación con aquellos a los que no se les adicionó este tipo de material.

“La mayor resistencia la obtuvo el concreto con vidrio, seguido por el concreto con material plástico, y por último el concreto con tapas, que obtuvo baja resistencia”.

El mejor comportamiento del vidrio con el concreto se debe tanto a la forma angular que toma después del proceso de triturado como a su peso, que aumenta la densidad de los concretos utilizados. “Por el contrario, el concreto con material de tapas no generó adherencia con el mortero, debido a su superficie lisa”.

Otros resultados se ven al comparar la densidad del concreto PET con el normal, que es cercana a los 2.400 kg/m3. “El concreto PET pesa 1.791 kg/m3, generando una reducción en peso de 609 kg/m3, es decir del 25 %, lo cual sería ideal para la construcción de concretos aligerados y en condiciones en las que el peso sea factor clave a la hora de construir”, puntualizó la ingeniera Salazar.

Lo novedoso de la investigación es que, como ninguno de los materiales utilizados tiene niveles de absorción de agua, las mezclas preparadas con ellos no consumirían el líquido, lo que representa un ahorro importante en la elaboración de las mezclas y una contribución a la conservación ambiental.

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