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Avistamiento de aves, un buen plan para realizar en Ibagué

Pocos ibaguereños saben que el avistamiento de aves es una actividad placentera que puede hacerse en la zona del Cañón del Combeima. En este lugar se encuentran por lo menos 45 familias de aves y más de 239 especies, entre las que se encuentran los populares azulejos, pájaros carpinteros y hasta un tipo de colibrí que es exclusivo de este ecosistema.
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Autor: Redacción Medioambiente
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Redacción Medioambiente

Pocos ibaguereños saben que el avistamiento de aves es una actividad placentera que puede hacerse en la zona del Cañón del Combeima. En este lugar se encuentran por lo menos 45 familias de aves y más de 239 especies, entre las que se encuentran los populares azulejos, pájaros carpinteros y hasta un tipo de colibrí que es exclusivo de este ecosistema.

El avistamiento de aves es una oportunidad para encontrarse con la naturaleza y conocer más acerca del complejo ecosistema que rodea a la ciudad de Ibagué. Algunas de las personas que practican esta actividad lo hacen con el fin de tomar fotografías, otros quieren tener un registro o simplemente por interés y curiosidad.

Y es que el avistamiento de aves es una tarea que se debe hacer en grupos pequeños, por esto es recomendable que nunca asistan más de 8 personas. Esto con el fin de minimizar las alertas de las aves ante la presencia de los seres humanos, ya que cualquier movimiento o ruido las puede espantar o alejar y la idea es estar lo más cerca posible de ellas.

No obstante, esta actividad puede ser difícil si no se cuenta con la disposición necesaria. Por eso, los interesados en avistar aves deben ser pacientes e ir acompañados de binóculos, cámaras fotográficas y libretas.

Caminar y observar 

Muchas personas también hacen avistamiento de aves sin pertenecer a un grupo en específico, ya que esta actividad requiere de concentración y paciencia. En cuanto a las especies que se pueden encontrar en la zona del Cañón del Combeima están los pájaros carpinteros, tangaras, euphonias -conocidos comúnmente como azulejos-, gorriones, tucán esmeralda y, entre marzo y abril, las famosas águilas cuaresmeras.

Es importante decir que esta actividad en su nivel aficionado no requiere de grandes conocimientos sobre aves. Algunas personas lo realizan solo con el objetivo de pasar unas horas alejadas del ruido urbano y contemplar el sonido el de las aves.

Sin embargo, los avistadores inexpertos pueden acudir a la tecnología para hacer más placentera la experiencia. Actualmente también se encuentran aplicaciones para celulares en las que se pueden compartir los registros solamente ingresando las características principales como color del plumaje, tamaño y forma del pico. Esto facilita el acceso a la información para que otros aficionados y profesionales conozcan otros tipos de especies.

Por supuesto, el Cañón del Combeima no es el único lugar donde se puede realizar esta actividad. Así pues, los ibaguereños interesados en conocer más acerca de la fauna del Tolima pueden acudir al orquidiario, el Jardín Botánico San Jorge, Calambeo o la vía a Alvarado. Sea donde sea, lo más importante de esta actividad es tener los sentidos bien atentos para poder captar el vuelo de las especies de aves.