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Aprenda a detectar las señales de depresión en niños y adolescentes

La psicóloga Sasha Lynn nos comenta aspectos sobre la depresión en niños y en adolescentes, prestando atención a las señales principales de esta enfermedad y cómo los padres pueden conseguir ayuda para su tratamiento.
Salud
Autor: Redacción Salud
Autor:
Redacción Salud

El estado de ánimo y el comportamiento de los niños varia dependiendo de la edad. Si los periodos de negatividad suceden con mayor frecuencia que los de comportamientos positivos, y tienes dificultades para que tu hijo o hija salga de ese círculo vicioso, entonces puede que esté sufriendo esta enfermedad que provoca al menor experimentar un conjunto de emociones distintas a las habituales. (La relación entre la depresión y las redes sociales)

Cuando estas situaciones de bajo estado anímico suceden durante un tiempo prolongado, puede indicarte que esta persona sufre depresión. En lugar de ser únicamente un estado de humor negativo, la depresión es un estado de salud serio que impacta en la integridad mental, emocional y física de la persona.

Las estadísticas indican que la depresión en niños y en adolescentes sucede en un 3-4% de la población por debajo de los 18 años. Los niños diagnosticados con problemas de salud mental pueden continuar con los mismos en la etapa adulta. Esa es la razón por la que es importante comprender las señales y los síntomas de la depresión en adolescentes y en niños para una intervención rápida. (Cinco realidades de la depresión posparto que quizás no conocías)

Señales de la depresión

Las señales y los síntomas de depresión en niños y adolescentes son similares generalmente a las de los adultos. No obstante, puede haber diferencias a menudo en la forma en la que se presentan. Por ejemplo, entre las señales de que tu hijo pueda estar sufriendo una depresión se incluyen:

  • Sentimientos de bajo estado de ánimo y tristeza, presentes la mayoría de los días
  • Cambios en los hábitos del sueño – insomnio o exceso de sueño
  • Falta de energía o incapacidad para relajarse
  • Irritabilidad
  • Cambios en la alimentación – falta de apetito o comer en exceso. Esto puede reflejarse en un aumento o pérdida de peso poco frecuente
  • Quejas de dolores estomacales, de cabeza y otros problemas físicos
  • Pérdida de rendimiento (por ejemplo, en el colegio o instituto)
  • Mal comportamiento

La depresión en niños

Los niños generalmente procesan lo que está sucediendo en su mundo a un nivel concreto “lo que ves es lo que obtienes”. Por tanto, ven frecuentemente las cosas en blanco y negro, y un tema como la depresión, puede crear mucha confusión, dolor e incertidumbre. Estos menores todavía están aprendiendo sobre sus emociones y cómo gestionarlas, y puede resultar difícil para ellos reflexionar sobre los sentimientos causados por enfermedad, particularmente para conocer de dónde vienen los síntomas y por qué.

La depresión en adolescentes

El cerebro de los adolescentes suele procesar la información de una manera más abstracta que un niño, por lo que el adolescente deprimido puede entender lo que es la depresión y cómo se presenta, de una forma más detallada. Pero todavía puede ser complejo para ellos gestionar la enfermedad, en especial si están en una fase de su vida en la que experimentan cambios rápidos a nivel físico, hormonal, social y emocional.

Dónde conseguir ayuda para la depresión

La depresión en adolescentes y niños no es algo que puedan gestionar los padres por sí mismos. Si sospechas que tu hijo o hija puede estar sufriendo una depresión, entonces debes de solicitar una cita con su doctor, para que puedan enviarle a un especialista capaz de tratar sus cambios de estados de ánimo. Algunas sesiones con un psicólogo pueden ser beneficiosas tanto para ti como para tu hijo, para aprender cómo gestionar la depresión y trabajar juntos en familia.

¿Qué más puedo hacer?

Reflexionar y empatizar con ellos es un buen inicio. Es importante mantener abierta la comunicación, ya que es común en niños y en adolescentes que sufren esta enfermedad que se aíslen y dejen de hablar.

Es vital el uso de habilidades para sobrellevar el problema y normalizar los sentimientos difíciles de tratar. Piensa en llevarles a dar un paseo para que puedan respirar aire fresco, que participen en eventos familiares y que mantengan una rutina constante todo lo posible, porque puede ayudarles a gestionar un periodo de depresión.

Existen apps móviles relacionadas con la atención plena y la relajación que permiten que tanto tu hijo como tú podáis desarrollar habilidades que os permitan abordar la situación con nuevas técnicas. Headspace y Smiling Mind son ejemplos de apps de atención plena disponibles al público en general. También hay algunas páginas web como Youth BeyondBlue, que se han desarrollado específicamente para dar soporte a niños y adolescentes que puedan tener dificultades con esta enfermedad.

Tratar con la depresión en adolescentes y niños puede ser complicado para los padres pero recuerda que no estás solo.

 

Con información de Sanitas