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Una buena dieta puede ser la clave en la recuperación después de una cirugía

El estrés que se registra durante una cirugía puede provocar la pérdida de peso y de músculo, inflamación, cicatrización deficiente, así como otras complicaciones como infecciones.
Salud
Autor: Redacción Nación
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Redacción Nación
Foto: Getty

Si está a punto de someterse a una cirugía de rodilla o de cadera, correr una maratón es lo último que pasaría por su mente. Pero, someterse a una cirugía mayor tiene más en común de lo que cree con el hecho de correr una maratón.

En ambos casos, su cuerpo necesita de mucha energía debido al estrés al que está sometido. El estrés que se registra durante una cirugía puede provocar la pérdida de peso y de músculo, inflamación, cicatrización deficiente, así como otras complicaciones como infecciones. Por ello, cada vez más investigaciones muestran que tener un cierto tipo de nutrición en las semanas previas y posteriores a una cirugía, pueden ayudar a reducir los riesgos para lograr una mejor recuperación. 

El rol de la nutrición en la recuperación

El doctor Óscar Quintero, director Médico en Abbott, comparte cinco consejos sobre cómo la nutrición puede ayudar al cuerpo a tener una mejor recuperación después de una cirugía:

  • Incremente la ingesta de nutrientes: para apoyar a la recuperación, antes y después de la cirugía, consuma proteínas de alta calidad y carbohidratos complejos. Y es que, a pesar de que está en reposo mientras sucede la cirugía, su cuerpo está quemando calorías para ayudarte a sanar.
  • Recárguese de carbohidratos antes de la cirugía: las investigaciones demuestran que durante una cirugía se pierde más glucógeno que si entrenara por dos horas y media para una carrera en bicicleta o corriendo. Estudios muestran que la “recarga de carbohidratos” antes de una cirugía ayuda a reducir: el hambre, la sed, la ansiedad, las náuseas, el vómito, el dolor y la estancia del paciente en el hospital luego de la cirugía. Además, ayuda a prevenir la resistencia a la insulina a corto plazo, lo cual es experimentado cuando los pacientes han estado en ayunas antes de una cirugía y que puede llevarlos a tener complicaciones, explica el Dr. Quintero.
  • Ayuda a la función inmune: el estrés que provoca una cirugía puede desatar inflamación y derivar en complicaciones, además podría continuar experimentándose a lo largo de varias semanas, debilitando el sistema inmune y haciéndote más propenso a las infecciones. Por ello, se recomienda seguir una nutrición que contenga ingredientes inmunoestimulantes, como la arginina y el ácido graso conocido como Omega 3.
  • Mantenga la fuerza y la energía con proteína: en adultos mayores, tres días de reposo en cama pueden provocar hasta el 10 % de la pérdida muscular total en una pierna. Debido a lo anterior, se recomienda que las personas se levanten y comiencen a moverse cuanto antes luego de una cirugía, ya que esto les permite preservar su músculo magro, manteniéndose fuertes y logrando una rápida transición de vuelta a su rutina. Esto de acuerdo a las indicaciones y recomendaciones del médico tratante.

Sea el mayor defensor de su cuerpo: el impacto de la nutrición antes y después de su cirugía es muy importante. “Los pacientes deben ser sus propios defensores”, señala el Dr. Quintero. “Si usted o alguien de su familia va a entrar a cirugía, hable con su doctor sobre cómo la nutrición ayudará al proceso de recuperación y hará más fácil el retorno a las actividades diarias”.

*Con información de Abbott.

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