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Anny De Trujillo

Columnista ElOlfato.com

Test para padres de familia con hijos adolescentes

Cuántas ilusiones nos hacemos cuando recibimos la noticia que estamos embarazados y vamos a tener un hijo/a, es indescriptible este momento; y ni se diga cuando nace. Construimos castillos de arena, le organizamos la vida y le planeamos su futuro sin ni siquiera haber nacido, pero cuando ya entran hacer parte de nuestras vidas y crecen, la realidad es otra.

Debemos ser conscientes de la responsabilidad tan grande que adquirimos al decidir ser padres, porque es recorrer un camino en el que nunca antes habíamos estado y que, quizás, el modelo más cercano que vimos fue el de nuestra familia, el de nuestros padres, como fuimos educados, de ahí parte la primera experiencia.

El bebé creció, el niño vivió sus travesuras, el púber tuvo cambios inesperados y bruscos que ni el mismo logró ubicarse y entenderlos, pronto será un adolescente que querrá gobernar el mundo, un hijo al que por momentos sentimos que nos lo cambiaron. ¿Por qué? ¿Quién? ¿El colegio? ¿El entorno?  ¿Los amigos? ¿Lo que se le brindó en la familia?

Lo cierto de todo esto es que nos preguntemos como padres de familia: ¿qué hicimos bien? ¿Qué dejamos de hacer? ¿En qué fallamos? ¿Qué pudimos haber hecho mejor? Cometemos muchos errores en la crianza de nuestros hijos, de aquí el aprendizaje; sin embargo, nunca es tarde para aprender de los errores, desaprender, enmendar y no volver a caer en estos.

Hoy más que nunca quiero hacerles un llamado a todos los padres de familia que están iniciando esta aventura de educar a que, por AMOR, lo den todo, entreguen lo mejor de sí, se donen, en ocasiones toca sacrificarse valiendo la pena, dediquen el mayor tiempo posible, prioricen con respecto al trabajo, la diversión y todo aquello que les robe tiempo para estar con sus hijos en cualquier edad.

Estamos viviendo sucesos lamentables con adolescentes, inclusive con niños también, tales como el suicidio, desórdenes alimenticios, drogadicción, delincuencia, retos en redes sociales; tantas cosas que los llevan a cometer acciones indebidas.

Te pregunto: ¿qué  papel juegan los padres de familia ante esta realidad? Contéstate estas preguntas:

  • ¿Dedicas el tiempo suficiente a tus hijos?
  • ¿Dialogas con ellos? ¿Los escuchas con paciencia y calma?
  • ¿Conoces a sus amigos y los invitas a la casa para tratarlos y tenerlos más cerca?
  • ¿Realizas a nivel familiar tertulias y comparten momentos donde todos interactúen y logren conocerse más?
  • ¿Le tienes a cada hijo un TV en su cuarto y otras pantallas que los aísle y no les permita estar en familia? ¿Les tienes horarios para el manejo de estas? ¿Sabes cuáles son las páginas que visitan tus hijos, qué contenidos comparte en sus redes sociales y con quién interactúa?
  • ¿Les dedicas tiempo y espacios, según la edad y necesidad de cada hijo, de manera individual?
  • ¿Ejerces la autoridad con amor y exigencia de la mano de papá y mamá sin contradecirse?
  • ¿Haces el esfuerzo por ser un buen modelo a seguir como esposos y padres?
  • ¿Expresansel cariño y el amor con detalles, palabras, notas, tiempo, etc.?
  • ¿Cuidas su salud y les haces exámenes periódicos?
  • ¿Asistes a todas las reuniones, entrevista y eventos formativos del colegio?
  • ¿Hacen por lo menos una comida juntos al día?
  • ¿Se preparan para hablar con los hijos temas de sexualidad y de todos aquellos riesgos que están latentes en el ambiente, como la droga, el juego, las sectas satánicas, etc.?
  • ¿Construyen juntos horarios, limites, reglas y normas que puedan cumplir, según la edad y necesidades de cada hijo?
  • ¿Construyen juntos los encargos que ellos deben cumplir y así se sientan responsables e importantes en la familia?

Finalizo enfatizando que amamos a la persona en toda su dignidad, así sus acciones no sean las correctas, el amor nos lleva precisamente a corregir, admirar y perdonar.

Este es el reto que les dejo a los padres de familia con hijos de todas las edades, nunca es tarde para recomenzar y más cuando se trata de la familia. ¡Ánimo!