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Teletrabajo atrae más a las nuevas generaciones

Nación
Autor: ElOlfato
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ElOlfato

Así lo establece la investigación desarrollada por el estudiante Manuel Camilo Velandia –de la maestría en Geografía de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.)– en la Fundación MarViva, dedicada a temas de conservación marino-costera y que ha implementado de manera progresiva el teletrabajo en sus diferentes sedes de Costa Rica, Panamá y Colombia. 

Según la encuesta realizada y la literatura indagada, el teletrabajo se concentra en el grueso de la clase media de los tres países estudiados. Los resultados arrojan que mientras a la clase baja se le dificulta acceder a equipos tecnológicos y a los conocimientos, la clase alta inició esta modalidad y la implantó en las clases medias.

El investigador señala que el teletrabajo es un producto de la globalización y de las tecnologías digitales, que está en vía de la productividad y la producción de conocimiento de capital. El problema es que las personas no delimitan los horarios para trabajar y terminan laborando más de lo que se deberían, por el mismo salario. 

“El teletrabajo tiene una expresión espacial muy concreta, una red descentralizada, egocéntrica, relacionada con el rol de la persona. Por ejemplo, no es lo mismo una persona soltera y con la edad apropiada para adaptarse a esta modalidad, que otra con familia, a quien le cuesta organizar sus horarios y a veces se deja consumir por los deberes laborales”, explica el investigador.

En el estudio se observa que las personas jóvenes están más dispuestas a trabajar en esta modalidad, a diferencia de las personas mayores, a quienes les cuesta adaptarse a la tecnología y además están acostumbradas a trabajar en un horario fijo.

“Para los jóvenes resulta más satisfactorio trabajar de esta manera, ya que les representa un ahorro en pasajes, especialmente, cuando apenas están empezando su vida laboral”, comenta.

Tendencia creciente 

Cifras del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Tic) señalan que el número de teletrabajadores se triplicó en los últimos años, al pasar de 31.553 en 2012 a 95.439 en 2016. Según la Corporación Colombia Digital y el Centro Nacional de Consultoría, más de 450 empresas se han unido a esta modalidad laboral.

No obstante, es preciso señalar que las empresas que han optado por el teletrabajo son las del sector de conocimientos, como universidades, editoriales y ONG, mientras en el sector industrial solo las áreas gerenciales practican esta modalidad. 

Debido a que el objetivo del estudio era analizar la reorganización espacio-temporal del teletrabajo asociado con la introducción de tecnologías en los procesos productivos, en la Fundación MarViva se realizó una encuesta virtual y mapas de movilidad, y se compararon rutinas de los trabajadores antes y después de la incorporación del teletrabajo. 

Luego se abordó la geoetnografía para explorar la introducción de tecnologías digitales y los cambios de los lugares, territorios y paisajes del trabajo. Para su implementación se analizaron cuatro categorías: lugares de trabajo; tiempos; relaciones y usos; y alcances e imaginarios. 

Se aplicaron varios instrumentos como elaboración de matrices comparativas, seguimiento a las redes digitales con etnografía, encuestas digitales a 25 personas y entrevistas semiestructuradas, grupos focales y entrevistas con expertos. 

El investigador señala que “el futuro del teletrabajo depende en gran medida de las estrategias que las empresas consoliden y de la aceptación del mercado laboral. Aunque en el contexto de una fundación internacional como MarViva el rol de los gobiernos o de las estructuras globales que regulan el trabajo no es muy determinante, el teletrabajo sí es un asunto que debería ingresar a la agenda de las discusiones públicas”.

De otra parte, se recomienda que los teletrabajadores reconozcan que los vínculos con las empresas y con los gobiernos no son los mismos que tienen las personas que trabajan en los edificios. En ese sentido es necesario encontrar canales de comunicación entre estos y desarrollar instrumentos para el ejercicio del teletrabajo en un marco que proteja sus derechos.

Fuente: Unimedios.

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