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Editorial

Editorial EL OLFATO
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Señores de la Fiscalía, por favor, una revisadita al Ibal

En Colombia -casi siempre- los entes de control llegan tarde. Las diligencias y allanamientos se hacen cuando la ‘fiesta’ ha terminado, cuando los recursos públicos ya se han desaparecido. Y en Ibagué tenemos fresca la memoria.

En la trágica administración del exalcalde Luis H. Rodríguez todo el mundo sabía que, desde el Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué, Imdri, se cocinaba la mayor defraudación a las finanzas públicas.

Medios como EL OLFATO alertaron una y otra vez el inminente desfalco a través del proyecto de construcción y remodelación de los escenarios que servirían de sede de los Juegos Deportivos Nacionales del año 2015.

Las denuncias se hicieron públicas y se llevaron a instancias nacionales como la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República, y en medios de comunicación como La W Radio y Blu Radio.

Mientras tanto, en Ibagué, el otrora poderoso abogado Orlando Arciniegas Lagos, asesor del Imdri, criticaba y amenazaba con acciones legales a este medio de comunicación por las denuncias que hacíamos sobre la ejecución de las fallidas obras.

Además, Arciniegas, posando transparente, decía en la radio que él era el más interesado en que los entes de control hicieran el acompañamiento a los procesos, un libreto que siguen al pie de la letra los corruptos que se disfrazan de decentes.

Pero lamentablemente, pese a la historia reciente de la ciudad, los entes de control parece que quisieran repetir la historia, esta vez no en el Imdri sino en la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, Ibal.

Durante la actual administración (2016 – 2019), el Ibal ha sido la entidad más cuestionada por sus procesos de contratación. Hay denuncias puntuales, hechas por abogados, en las que advierten el claro direccionamiento de algunos procesos.

El exgerente del Ibal Alberto Girón apareció comprando un lujoso apartamento en El Vergel, de más de $730 millones, de los cuales pagó en efectivo $287 millones, según aparece consignado en la escritura del inmueble. (Ver: El lujoso estilo de vida del gerente del Ibal)

Sin lugar a dudas, el ingeniero Girón era el funcionario del Municipio que más dinero en efectivo cargaba en sus bolsillos. Muy pocos se dan el lujo de cancelar $287 millones en efectivo y, pese a sus millonarias inversiones, le habrían quedado ahorros para su campaña a la Alcaldía de Ibagué. (Ver: Los incrementos salariales indebidos que hizo el exgerente del Ibal Alberto Girón)

Hoy todo en el Ibal es confidencial. Girón dejó una cúpula fiel que maneja todo sigilosamente, que evade las solicitudes de información de los medios de comunicación y que guarda su espalda sin aparente temor a los entes de control. (Ver: La fortuna del gerente del Ibal, José Alberto Girón Rojas)

Como ocurría en el Imdri de Luis H. Rodríguez, cuando Orlando Arciniegas arengaba en los pasillos del Instituto que no le tuvieran miedo a la Procuraduría.