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Se nos va el 2014 y empiezan los recuerdos

La frase más desafortunada este año, sin dudas es el trino de la pupila de Uribe, María Fernanda Cabal, quién escribió el día de la muerte de Gabo que nuestro Nobel y Fidel Castro, pronto estarían juntos en el infierno.

Pobrecita quiere parecerse a su papá Furibe, el que no se cansó en todo el año de trinar y trinar de todo, especialmente en contra del proceso de paz en que se ha empeñado el presidente Santos y que todo el país anhela; son cincuenta años de dolor para gran parte del pueblo colombiano, hoy se está hablando de millones de víctimas.

Lo más trágico de estos episodios de violencia es que recién están saliendo a la luz pública los padecimientos de las mujeres de la guerra, aquellas violadas miserablemente por hombres armados guerrilleros o paramilitares.

Valientes las mujeres chocoanas que están hablando, narrando y exorcizando sus abusos, durante años guardaron silencio por miedo y para no ser sometidas a los crueles escarnios públicos de un país mojigato.

Sin embargo, el Papa Francisco está haciendo mella en esa mojigatería rampante, lo cual está escandalizando a más de uno, todo desde el momento en que dijo "si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarlo?”
 
Este pensamiento del Papa, contrasta mucho con una realidad colombiana de discriminación contra los homosexuales encabezada por los discursos del procurador Ordóñez, dignos de la Edad Media.
 
Un caso patético es el del joven Sergio Urrego que con tan solo 16 años optó por el suicidio ante la persecución a la que era sometido en su Colegio hasta por las mismas directivas.

Es un caso reprochable y una evidencia más que las escuelas y colegios siguen especializándose en discursos acerca del ‘bullying’, pero la incitación al maltrato nace en sus propias aulas al amparo de la indiferencia de los docentes, quienes deben formar a los estudiantes para entender la diferencia en todos los ámbitos.

Por eso la importancia de la educación, lograr que todos los que pasan por sus aulas comprendan que pensar diferente o ser distinto, no es posicionarse como enemigo.
No pueden aceptarse discursos del estilo “o están conmigo o son mis enemigos” y menos aun cuando estamos enfrentándonos a un proceso de paz, que pese a los pronósticos de algunos, creo que será una realidad el próximo año.

Se ha avanzado en las conversaciones de La Habana, eso es indiscutible, como tampoco lo es el empeño de Santos en conseguir los recursos necesarios con la ayuda internacional, que diría que han sido gestiones interesantes. Sin embargo, creo que hay que hacer más pedagogía con el pueblo acerca de este tema, porque la paz es un esfuerzo de largo aliento, que tendrá sus crisis, como la reciente cuando fue secuestrado el general Álzate que confesó que "su amor por el pueblo chocoano" lo llevó a no seguir los protocolos, buena esta inocentada, aunque medio extraña.

Esfuerzos de largo aliento tendremos que seguir haciendo también en Ibagué, para tener agua cuando llueve, eso es lo más insólito; nadie puede entender que mientras más agua cae, menos tenemos en nuestras casas.

También es difícil entender que los huecos de las calles le queden grande a un mandatario local, que cada año anuncia mejoras y cambios en la malla vial, pero no se notan o se dañan en corto tiempo.

El gobierno nacional sí sabe la importancia de una buena movilidad y es así como empieza la ejecución de 30 mega obras viales, ¿y el Tolima? Nada, ni una sola mega obra ¿será que no tenemos políticos o estudios técnicos que nos permitan hablar a nivel nacional?
 
Este año ha sido mucho tilín tilín y no más: una reforma a la justicia que se constituyó en un fracaso total, se hundió en medio de acusaciones de prebendas y escándalos surtidos en relación con congresistas y magistrados, negociados en las conciliaciones de las diferentes versiones del proyecto.

Lo bueno es que nos enteramos que no son diabéticos porque a ninguno le cae mal la mermelada. La reforma a la salud queda para el 2015, pero no se archiva.

Lo mejor de este año que se nos va, es la distensión de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, que se ha hecho con bastante dignidad para ambas partes.

La imagen más bonita que recuerdo es de un ciclista vestido con camiseta rosada con una bebé en brazos, también de vestido rosa, el boyacense Nairo Quintana, que incluso llegó a poner de moda las ruanas rosadas.

También recuerdo una hermosa cara morena con amplia sonrisa, Catherine Ibargüen y su triple salto de 15 metros y 31 centímetros. Lo que más me gustó en las redes fue #EraGoldeYepes.

Y como en Colombia somos felices a pesar de lo que sea, este año todo el país, hasta las personas que no nos gusta el fútbol, tuvimos un mes de alegrías gracias a la Selección y al niño adorado de James.

Asistimos a un importante cumpleaños: los 50 de Mafalda. También terminamos año con "La Oculta" el nuevo libro de Héctor Abad, y con tantas esperanzas, como nuestros campesinos , que el año próximo sea mejor que este.

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