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Suicidio: aprende a identificar los signos de advertencia, puedes salvar una vida; la tuya o la de otro

Si estás preocupado por un amigo o un familiar, preguntarle sobre sus pensamientos e intenciones suicidas es la mejor manera de identificar el riesgo.
Salud
Autor: Redacción Salud
Autor:
Redacción Salud
Suicidio: aprende a identificar los signos de advertencia, puedes salvar una vida; la tuya o la de otro

El suicidio, ponerle fin a tu propia vida, es una reacción trágica a situaciones de vida estresantes; más trágica aún porque el suicidio puede prevenirse. Si estás pensando en suicidarte o conoces a alguien que esté teniendo sentimientos suicidas, aprende a identificar los signos de advertencia del suicidio y a comunicarte para buscar ayuda y tratamiento profesional de inmediato. Puedes salvar una vida; la tuya o la de otro.

Según el Dane en Colombia se registraron 2.962 suicidios durante 2021, la mayor cifra de la historia según la entidad. De estos suicidios en 81,3% correspondió a hombres y el 18,7% a mujeres. Los suicidios se presentan con mayor frecuencia en la población joven, el 37,5% de todos los suicidios registrados en 2021 ocurrieron en personas entre los 15 y 29 años.

Expertos de la Clínica Mayo indican los signos que advierten sobre el suicidio o los pensamientos suicidas:

  • Hablar acerca del suicidio, por ejemplo, con dichos como “me voy a suicidar”, “desearía estar muerto” o “desearía no haber nacido”.
  • Obtener los medios para quitarse la vida, por ejemplo, al comprar un arma o almacenar pastillas.
  • Aislarse de la sociedad y querer estar solo.
  • Tener cambios de humor, como euforia un día y desazón profunda el siguiente.
  • Preocuparse por la muerte, por morir o por la violencia.
  • Sentirse atrapado o sin esperanzas a causa de alguna situación.
  • Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas.
  • Cambiar la rutina normal, incluidos los patrones de alimentación y sueño.
  • Hacer actividades arriesgadas o autodestructivas, como consumir drogas o manejar de manera negligente.
  • Regalar las pertenencias o poner los asuntos personales en orden cuando no hay otra explicación lógica para hacerlo.
  • Despedirse de las personas como si no se las fuera a ver de nuevo.
  • Manifestar cambios de personalidad o sentirse extremadamente ansioso o agitado, en especial cuando se tienen algunos de los signos de advertencia que se mencionaron con anterioridad.

Los signos de advertencia no siempre son obvios y pueden cambiar de persona a persona. Algunos dejan en claro sus intenciones mientras que otros guardan en secreto sus pensamientos y sentimientos suicidas.

De acuerdo con el personal de salud mental de la Clínica Mayo, los pensamientos suicidas pueden tener distintas causas. Con mayor frecuencia, los pensamientos suicidas pueden ser el resultado de sentimientos que no puedes afrontar cuando se presenta una situación abrumadora en tu vida. Si crees que no hay esperanzas en el futuro, puede que pienses, equivocadamente, que el suicidio es una solución. Es posible que experimentes una especie de estrechez de criterio donde, en medio de una crisis, sientas que el suicidio es la única salida.

También puede existir una propensión genética al suicidio. Las personas que cometen suicidio o que tienen pensamientos o conductas suicidas suelen tener antecedentes familiares de suicidio.

Factores de riesgo

  • Si ya has intentado suicidarte antes.
  • Si te sientes desesperanzado, inútil, agitado, aislado de la sociedad o solo.
  • Si te sucede una situación estresante, como la pérdida de un ser querido, el servicio militar, una separación o problemas financieros o legales.
  • Si tienes un problema de consumo de sustancias; el abuso del alcohol y las drogas puede empeorar los pensamientos suicidas y hacerte sentir lo suficientemente temerario o impulsivo como para actuar en función de tus pensamientos.
  • Si tienes pensamientos suicidas y tienes acceso a armas de fuego.
  • Si tienes un trastorno psiquiátrico no diagnosticado, como depresión grave, trastorno de estrés postraumático o trastorno bipolar.
  • Si tienes antecedentes familiares de trastornos mentales, abuso de sustancias, suicidio o violencia (que incluye abuso sexual o físico).
  • Si tienes una enfermedad que se puede asociar con la depresión y los pensamientos suicidas, como una enfermedad crónica, dolor crónico o una enfermedad terminal.
  • Si eres lesbiana, gay, bisexual o transgénero y no encuentras apoyo en la familia o estás expuesto a un entorno hostil.

Aunque los intentos de suicidio son más frecuentes entre las mujeres, los hombres son más propensos a completar el suicidio ya que tienden a usar métodos más letales.

Los intentos de suicidio dejan una huella emocional

Por ejemplo, los pensamientos suicidas pueden consumirte al punto de que no puedas desenvolverte en tu vida cotidiana. Y si bien los intentos de suicidio son actos impulsivos durante momentos de crisis, pueden dejar como secuela lesiones permanentes y graves, como insuficiencia orgánica o daño cerebral.

Los que quedan atrás después de un suicidio, las personas llamadas «sobrevivientes del suicidio», con frecuencia experimentan dolor, ira, depresión y culpa.

Para ayudar a evitar pensar en el suicidio, los especialistas brindan una serie de recomendaciones:

  • Busca el tratamiento que necesites: Si no tratas la causa de fondo, es posible que los pensamientos suicidas regresen. Aunque puedas sentirte avergonzado de buscar tratamiento para problemas de salud mental, el tratamiento adecuado para la depresión, el abuso de sustancias u otro problema de fondo te hará sentirte mejor acerca de la vida y ayudará a mantenerte a salvo.
  • Crea una red de apoyo: Hablar de los sentimientos suicidas puede ser difícil, y es posible que tus amigos y familiares no comprendan completamente por qué te sientes de ese modo. Procura conectarte con ellos de todas formas, y asegúrate de que las personas que se preocupan por ti sepan lo que está sucediendo y estén a tu lado cuando las necesites. También es recomendable que busques ayuda en la comunidad religiosa, en grupos de apoyo o en otros recursos disponibles en tu comunidad. Sentirte conectado y contenido puede ayudar a reducir el riesgo de suicidio.
  • Recuerda que los sentimientos suicidas son temporales: Si te sientes desesperanzado o sientes que seguir viviendo no vale la pena, recuerda que el tratamiento puede ayudarte a recuperar la perspectiva y a mejorar tu vida. Tómalo con calma y no actúes impulsivamente.

Si te sientes abrumado por pensamientos de no querer vivir o tienes impulsos de intentar suicidarte, busca ayuda ahora mismo.

Líneas de atención en salud mental 2022

Si estás preocupado por un amigo o un familiar, preguntarle sobre sus pensamientos e intenciones suicidas es la mejor manera de identificar el riesgo.

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