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Siga estas recomendaciones para estimular a los adultos mayores con Alzheimer durante el aislamiento

Especialistas de la Universidad Nacional recomiendan también utilizar libros, fotos familiares u objetos para conversar sobre el pasado, que es lo que en general conserva mejor a las personas con Alzheimer.
Salud
Autor: Redacción Salud
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Redacción Salud
Foto: Unimedios

Actividades artísticas como el trabajo con barro, la pintura o el dibujo contribuyen a la capacidad de iniciativa de imaginación, comunicación y estimulación de los adultos mayores y personas con Alzheimer.

Asimismo, ejercicios como escuchar o hacer música y cantar o bailar aumentan su energía, activan el sistema nervioso y hormonal y producen cambios respiratorios y mentales positivos, además de ayudarlos a orientarse con la realidad, a recordar experiencias y a aumentar su autoestima.

También se recomienda utilizar libros, fotos familiares u objetos para conversar sobre el pasado, que es lo que en general conserva mejor a las personas con Alzheimer.

De igual modo se pueden promover otras actividades estimulantes, como la cocina, la jardinería y la horticultura, siempre que sean del interés de la persona y en las que se evalúe el nivel de complejidad y seguridad requerido.

Estas son algunas de las recomendaciones de Patricia Montañez Ríos, profesora de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), sobre el cuidado de los adultos mayores en casa, especialmente de los que padecen la enfermedad de Alzheimer.

Una de las formas para tratar y evitar el deterioro mental durante el confinamiento es establecer programas diarios con rutinas flexibles, que incluyan diferentes niveles de actividad, como cuidado personal, alimentación, actividad física, mental, y social.

En medio de la situación actual por la emergencia de la pandemia se presentan problemas asociados al distanciamiento social y al confinamiento, los cuales afectan de manera directa a la población con esta enfermedad, por ejemplo, como con limitaciones en el acceso a la información, situaciones de mayor ansiedad u olvido de las instrucciones de autocuidado.

Por esto se debe tener en cuenta el estado médico, la salud orgánica, la condición mental cognoscitiva y afectiva y la situación social (recursos, soportes y condiciones del entorno) de los adultos mayores en medio del confinamiento.

Según la profesora Montañez, desde el estado físico hay que fijarse metas de manejo en torno a los patrones de alimentación, sueño y actividad física, este último sumamente importante para mantener un estado saludable no solo del cuerpo, sino también de la mente.

Los hábitos de actividad física en personas mayores no son muchos, incluso antes del COVID-19, por lo que se debe incentivar su realización. Entre las recomendaciones están las terapias mente-cuerpo, yoga, meditación y ejercicios físicos, aún para personas con movilidad limitada.

Estas actividades estimulan la circulación sanguínea, ejercitan la mente, reducen la necesidad de ingesta de medicamentos, disminuyen los niveles de estrés y depresión, alivian el dolor articular, previenen el insomnio y mejoran el equilibrio tanto físico como mental.

Estado mental y emocional

Según la profesora Montañez, el estado emocional es uno de los aspectos a los que se tiene que poner más atención en medio de este proceso de confinamiento, ya que hay oscilación de emociones positivas y negativas, como rabia, miedo o temor.

Dentro del entorno familiar se recomienda tener mucha tolerancia e incentivar la esperanza y la meta a nivel emocional, que es establecer un ambiente sano, en el que se reconozcan y manejen emociones difíciles, se cultive la empatía y se cree una red de soporte.

Además es importante que el adulto mayor cuente con una actividad social manejada desde el centro de la familia. Los miembros deben organizarse y saber quién puede hacer qué y cuándo, debido a que la distribución de roles disminuye factores de estrés y conflicto.

Respecto al estado mental, la meta es realizar actividades que le ayuden a la persona con Alzheimer a mantenerse activa mediante habilidades conservadas, en las que inclusive puedan recuperar funciones que parecían perdidas.

Por último, se recomienda que las actividades se conviertan en programas rutinarios, en los que exista siempre una buena comunicación entre los integrantes de la familia y en la que todos se involucren en el proceso.

*Con información de Unimedios.

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