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¿Por qué el Nevado del Tolima podría durar más que otros glaciares en Colombia?

EL OLFATO conversó con Jorge Luis Ceballos, profesional especializado de la subdirección de ecosistemas del IDEAM, para conocer de fondo la situación actual de los glaciares que hay en el país y especialmente en el Tolima.
Medioambiente
Autor: Redacción Medioambiente
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Redacción Medioambiente
Foto: Suministrada

Actualmente en Colombia existen seis nevados de los diecinueve que existían a mediados del siglo XIX. Uno de ellos es el Nevado del Tolima, el cual tiene su cumbre a los 5.200 metros sobre el nivel del mar, ubicación privilegiada en estos tiempos de calentamiento global y derretimiento de glaciares en el mundo.

Sin embargo, el panorama no es tan alentador para el ‘Dulima’, pues según Jorge Luis Ceballos, Ingeniero Geógrafo con Maestría en Geografía de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja y responsable de la investigación de los glaciares colombianos en el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, IDEAM, uno de los principales problemas del glaciar es que así caiga nieve, esta no dura debido a las altas temperaturas en el ambiente.

“Para el año 1850 el área glaciar del Tolima era de 8.6 kilómetros cuadrados, hacia el año 1958 era de 2.7 km y para el 2017 era de 0.58 kilómetros cuadrados, sin embargo, este glaciar tiene una ubicación privilegiada, ya que observamos que este medio kilómetro de área glaciar se encuentra por encima de los 5.200 metros, lo que hace que se conserve, porque a más altura, más frío” aseguró.

Nevado del Ruiz

Vale la pena resaltar que la blanca cumbre del Nevado del Tolima se puede apreciar desde Bogotá y Soacha, además es visible desde algunas localidades al sur y oriente de la capital del país, así como desde los Cerros de Suba. Son muchos los puntos de Colombia desde donde se logra observar la alta montaña que recibe su nombre de la tribu indígena que habitaba sus faldas.

Sin embargo, es de destacar que, a pesar de su altitud, si la temperatura global continúa aumentando en los próximos cincuenta años, se podría extinguir la mitad de los glaciares colombianos, entre ellos, el del Tolima.

Ceballos también afirmó que hacia el mes de mayo del presente año el IDEAM llevó a cabo un taller con el fin de capacitar técnicamente a un grupo de voluntarios que se encargarían de monitorear el glaciar y de compartir la información con dicho instituto.

Una de las líderes de este recién creado colectivo es Zaida Martínez, estudiante de ingeniería ambiental de la Universidad de Cundinamarca quien es también montañista con más de cinco años de experiencia.

“La red participativa de monitoreo al glaciar del Nevado del Tolima es la oportunidad para que la comunidad se involucre y se relacione con este ecosistema, nuestra intención es escribir y conservar la historia del retroceso del glaciar y así permitir que futuras generaciones conozcan los datos que aquí compartimos”, apuntó Martínez, quien además resalta la importancia de la participación del Parque Nacional Natural Los Nevados en este proceso.

El ‘Dulima’ aún cuenta con la riqueza de su amplio glaciar, pero el horizonte para otros nevados en el ámbito nacional es desalentador. Por ejemplo, la ubicación de la cima del Santa Isabel, por debajo de la cota de los 5.000 metros y la presencia actual de ocho pequeños trozos de lo que era un gran glaciar, podría llevar a pensar que en pocos años podría dejar de existir, así lo afirma el experto.

Nevado de Santa Isabel

Vale la pena resaltar que en el ecosistema del Nevado del Tolima habita fauna como colibríes, águilas, guacharacas, loros y cóndores, y entre su flora se destacan los frailejones y las palmas de cera. Además, los asentamientos rurales de la alta montaña reciben el agua de riachuelos nacidos en el páramo, los cuales alimentan la cuenca de los ríos Combeima, Toche, San Romualdo y Totare.

Finalmente, Jorge Luis Ceballos indica que es necesario saber que a futuro los glaciares desaparecerán y esto provocará un cambio en el entorno, no solo en lo paisajístico sino también sociocultural y, según Ceballos, esta podría ser la última generación que conozca las montañas blancas.

“Nosotros podríamos ser los últimos en ver los grandes glaciares que hoy quedan en Colombia, y por eso es muy importante recoger información y monitorearlos, como lo hacemos directamente con el Cocuy y Santa Isabel, grupos como los de la red participativa del Tolim ayudan a que podamos monitorear también glaciares como el del Tolima”, puntualizó el experto.

Los tolimenses pueden estar un poco tranquilos pues, según Ceballos, el nevado del Tolima podría durar más que otros, esto dada la favorabilidad en la altura de su cima, sin embargo, el calentamiento global no se detiene, y este sí podría extinguir lo poco que queda del ‘Dulima’. Siempre será una gran oportunidad para visitarlo, ya que aún se puede y queda tiempo.