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La ruptura entre Óscar Barreto y Andrés Hurtado, y el nacimiento del 'hurtadismo'

La historia del distanciamiento, la convivencia por conveniencia y los nuevos rumbos del mandatario ibaguereño.
Poder
Autor: Redacción Política
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Redacción Política
La ruptura entre Óscar Barreto y Andrés Hurtado, y el nacimiento del 'hurtadismo'

La ruptura entre el alcalde de Ibagué, Andrés Hurtado, y el dirigente Óscar Barreto, promotor y mentor del mandatario local, es inocultable y el ambiente es tenso, pero aún hay una convivencia por conveniencia, pues hay intereses de parte y parte, confirmaron cuatro fuentes diferentes de esa organización política.

“Andrés (Hurtado) se deja meter muchas cosas en la cabeza y actúa motivado por lo que le dicen. Supimos que personas cercanas, entre ellas sus familiares y algunos subalternos, le dijeron que él podía montar su propia organización y apartarse de nuestro equipo”, dijo una fuente de la primera línea del barretismo, quien habló con EL OLFATO con la condición de no revelar su identidad.

Ese nuevo grupo político se denominó el 'hurtadismo' y las cabezas visibles serían: Óscar Berbeo, secretario de Gobierno de Ibagué; Didier Blanco, gerente de la Gestora Urbana; Alejandro Ortiz, gerente del IMDRI, Johana Aranda, secretaria de Salud; César Yánez, secretario de Tránsito, y Leandro Vera, quien asumió como secretario General en reemplazo de Javier Triana, uno de los hombres de confianza de Óscar Barreto.

Esto hizo que el gabinete municipal se dividiera en dos: Los 'hurtadistas' y los 'barretistas', confirmaron personas del círculo cercano de Andrés Hurtado.

“Todos estamos a la espera de qué va a pasar. Óscar (Barreto) no habla del tema con nadie, uno no le pone el tema porque ni siquiera lo permite, y el Alcalde tampoco habla de esas cosas. Pero las señales de Andrés son claras y está buscando nuevos aliados”, aseguró otra de las fuentes.

Esas señales claras son, por ejemplo, la adhesión pública que hizo esta semana el representante uribista Ricardo Ferro, uno de los políticos más resistidos por el 'barretismo', pues militó en ese grupo y salió como “engreído y desagradecido”.

Ferro habló en la mayoría de emisoras locales y respaldó la gestión de Hurtado, descalificó el proceso de revocatoria del mandato y pidió rodearlo. (Ver: Ricardo Ferro defiende a Hurtado y dice que no apoya la revocatoria de mandato en su contra)

Eso que hizo Ferro no es gratis y en el 'barretismo' lo tienen claro. “Ricardo (Ferro) es un político cercano al fiscal Barbosa, todo el mundo lo sabe, y Hurtado tiene muchos líos en la Fiscalía. ¿Busca protección judicial y, a cambio, Ferro tendría el respaldo de la Alcaldía de Ibagué para su candidatura al Senado de la República?”, se preguntó otro dirigente barretista.

Y Ferro no sería el único nuevo mejor amigo de Hurtado. No se descarta que consolide otros respaldos con incidencia nacional, como el del exrepresentante Carlos Edward Osorio, quien tiene relación cercana con los círculos de poder, sobre todo en el judicial.

Incluso, fuentes de absoluta credibilidad sostienen que ha habido acercamientos con el senador Miguel Barreto y el excandidato a la Alcaldía de Ibagué Alfredo Bocanegra, quienes fueron contactados por una persona delegada por el alcalde Andrés Hurtado.

Barreto, mientras tanto, sigue de lleno en su campaña al Senado de la República y evita referirse a la ruptura con Andrés Hurtado y a la alta impopularidad del mandatario.

“Nosotros sabemos que nos hará daño en Ibagué, la imagen de Andrés no levanta, él comete errores a diario y, seguramente, nos van a cobrar a nosotros como organización. Pero Barreto nunca va admitir que se equivocó”, afirmó otro allegado al exgobernador.

Los próximos dos meses serán cruciales, pues hay dos circunstancias que definirán la suerte de Andrés Hurtado y de Óscar Barreto.

La primera: el juez Segundo Penal del Circuito de Ibagué, Henry Beltrán Mayorquín, definirá si deja prescribir el caso de los piques ilegales -lo que parece inminente- o emite una sentencia en este proceso judicial, y, la segunda: Barreto tendría que desmarcarse abiertamente de su expupilo y retiraría a sus alfiles del gabinete municipal.

El escenario no es fácil para Barreto, pues Hurtado será su talón de Aquiles y sus enemigos políticos lo saben, por eso ni siquiera quieren revocarlo.

“Es mejor que Hurtado termine el mandato y nos hace un enorme favor, pues debilita al barretismo en Ibagué, la principal plaza electoral del Tolima”, anotó un dirigente de la Colombia Humana, cercano a Guillermo Alfonso Jaramillo.

Todo esto ocurre a siete meses de las elecciones legislativas y, como dicen las abuelas, en el desayuno se sabe cómo será el almuerzo.

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