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Javier Mora Gomez

Nuevo rumbo para el Plan de Desarrollo

Los Planes de Desarrollo, según la ley 152 de 2004, son los instrumentos de planeación de las administraciones territoriales para su periodo de gobierno, en este caso para el periodo 2020 – 2023, partiendo del Plan de Gobierno inscrito con la candidatura y organizando el “qué hacer” en el correspondiente periodo.  Estos planes se componen de un diagnóstico, un plan estratégico y un plan plurianual de inversiones (4 años). La ley dispone que los planes de desarrollo deben ser formulados y aprobados durante los primeros 6 meses del periodo de gobierno. Su ejecución es de obligatorio cumplimiento para los Alcaldes, quienes podrían ver revocados sus mandatos ante un eventual incumplimiento.  

De acuerdo con los términos de ley, hasta ahora no modificados, en los próximos días debatiremos en el concejo municipal la propuesta de Plan de Desarrollo de Ibagué 2020 – 2023, “Ibagué Vibra”.  Hemos conocido una propuesta de la Alcaldía elaborada antes de la pandemia, la cual obviamente ha quedado desfasada de la realidad por efecto de los impactos de esta crisis en la problemática social, económica, ambiental e institucional de nuestro territorio, incluso un fuerte impacto en las finanzas presentes y futuras de la administración municipal.  

Es de sentido común pensar que la problemática de los ibaguereños en todos los aspectos se ha modificado con la pandemia. Hoy es indiscutible la necesidad de fortalecer el Sistema Público de salud, en cuanto al desarrollo de la infraestructura, la dotación de las instituciones y el mejoramiento de las condiciones técnicas y laborales del personal. Todos sabemos la grave afectación a la economía producto de la emergencia: aumentara el desempleo y el empleo informal, muchas microempresas, pequeñas y mediana empresas quebraran y otras podrán seguir funcionando con graves dificultades, los ciudadanos y las empresas tendremos muchos problemas para pagar los impuestos de los que se alimentan las finanzas gubernamentales, esta crisis ha obligado a re direccionar las inversiones oficiales hacia el sistema de salud y las ayudas humanitarias probablemente quedando sin financiación obras y proyectos en otras áreas de la actividad gubernamental.  

En conclusión, en escasos 60 días nuestra realidad ha cambiado drásticamente y por lo tanto tenemos que modificar sensiblemente el plan de desarrollo. No tendría sentido discutir y aprobar un plan de desarrollo que no corresponde a la realidad actual. Teniendo en cuenta que la modificación del plan propuesto requiere tiempo para ajustar el diagnostico, el plan estratégico y el plan plurianual de inversiones, tiempo para volver a discutir con las comunidades (organizaciones sociales, gremios económicos, ciudadanos, etc.) y para debatir en el Consejo Territorial de Planeación y, finalmente, debatir y darle trámite en el Concejo Municipal, propongo una comunicación conjunta del Gobernador del Tolima, la Asamblea Departamental, los Alcaldes y los Concejos Municipales al Presidente de la Republica, para que amparado en la declaratoria de emergencia prorrogue por 6 meses el periodo para la aprobación de los planes de desarrollo territorial.  

Hago énfasis en que la propuesta de plan de desarrollo municipal debe ser modificada y que debe realizarse un nuevo proceso de Participación Ciudadana que permita que dicho plan corresponda realmente a la solución de las necesidades y expectativas actuales de los Ibaguereños.