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‘Max’: la historia del canino antiexplosivos jubilado como un héroe del Tolima

Este perro de raza labrador dejó su huella en la Fiscalía, en compañía de su guía Franklin Salas, lucharon contra la minería ilegal, la búsqueda de sustancias explosivas y restos óseos.
Historias
Autor: Fernanda Rojas
Autor:
Fernanda Rojas
Foto: Fotografías suministradas

Con una gran tristeza, la Fiscalía General de la Nación seccional Tolima se despidió de su amigo de cuatro patas y compañero fiel ‘Max’, un perro especializado en el hallazgo de elementos explosivos que, gracias a su olfato y la ayuda de su guía, logró salvarle la vida a cientos de ciudadanos en la región.

‘Max’ es de raza Labrador y con ocho años de vida, recientemente se jubiló de la entidad y fue condecorado por su gran labor todos estos años junto a su guía Franklin Salas, quien es funcionario de la Fiscalía en el departamento.

En el año 2013, Franklin ingresó a la escuela de guías caninos y recibió a ‘Max’ cuando era un cachorro. Al llegar a la entidad, el canino tenía alrededor de un año de vida y le informaron que el nombre completo era ‘Maximiliano’, “fue curioso, porque mi abuelo que en paz descanse, tenía ese nombre. Fue una gran coincidencia y lo bauticé como Máximo Salas”, dijo el funcionario.

Allí realizó el curso y, al mismo tiempo, lo entrenó principalmente como canino detector de sustancias explosivas, una tarea de suma importancia en la lucha contra el crimen.

No es cualquier perro, ni cualquier raza la que llega a ser parte de la Fiscalía. Un canino detector de sustancias debe ser Labrador, Golden Retriever, Pastor Belga Malinois, entre otras razas, y además debe tener más cualidades.

“El proceso se inicia verificando que sea un perro que le guste jugar y sobre todo que sea muy activo y sin temores, lo demás, nosotros se lo vamos enseñando”, indicó Salas.

Asimismo, relató que el canino fue pieza clave en múltiples operativos ejecutados por el ente acusador, especialmente en los casos de minería ilegal y la búsqueda de restos óseos, para los que se requiere un esfuerzo mayor por parte del equipo.

Todos los operativos donde participamos fueron muy importantes, pero los de minería ilegal y exhumaciones son los que más marcaron nuestro trabajo. Los terrenos son muy difíciles por el clima, sumado el cansancio. Sobre todo, en esos lugares al caminar en la noche hay mucha zozobra, no se sabe qué pueda suceder: Franklin Salas.

La labor de un guía junto a su canino en la Fiscalía, es un trabajo arduo y de gran peligro que la sociedad muy poco conoce. Cualquier paso en falso durante los operativos, pone en peligro sus vidas.

“Recuerdo que, en zona rural entre Tolima y Quindío, cerca al nevado del Tolima, en un lugar llamado ‘Golondrinas’, estábamos a una altura de casi 3.600 metros sobre el nivel del mar. Llegó el helicóptero del Ejército por nosotros y, de repente, se desestabilizó y se vino de frente al lugar donde estaba con ‘Max’. Nos salvamos ese día porque no era el turno de nosotros”, relató.

Las condiciones climáticas y el terreno montañoso donde se encontraban, dificultaron al piloto poder maniobrar de forma segura. “Ese helicóptero nos hizo pasar un susto muy grande. ‘Max’ sacó muchas fuerzas y subimos una pendiente arrastrados hasta quedar a salvo”, narró.

Franklin debía cuidarlo y estar pendiente de su condición. Nunca lo vio como un deber u obligación, porque lo aprecia como su gran compañero, incluso como un hijo. Lo sacaba a hacer sus necesidades, le daba el alimento y, en los días de descanso, mientras se regocijaba de su compañía, lo cepillaba, “aprovechaba para peinarlo, es una de las cosas que más disfrutaba”, expresó.

Hasta pronto ‘Max’

Sin duda alguna, la palabra lealtad es una gran característica del canino, un ser tan noble que puede ablandar cualquier corazón.

“Es un canino muy leal, él siempre está conmigo, si voy para el baño, él va, y en la oficina está a mi lado. En todo, él quiere estar conmigo”, dijo.

‘Max’ se jubiló de la Fiscalía y Franklin se despidió de él con gran tristeza, fue el primer perro que tuvo a su cargo, y continuará ejerciendo su trabajo como guía con un nuevo canino antiexplosivos.

“Realizaré mi labor con otro canino junto a la carrera que estoy estudiando de Psicología. Quiero algún día que en la Fiscalía haya una forma de interactuar con los funcionarios, a través de un plan de ayuda para salir de la rutina laboral que se llame ‘canino terapia’, es mi propósito”, puntualizó.

La función como guía canino en la Fiscalía es algo que Franklin disfruta, sin embargo, no va dejar de extrañar al perro leal que lo perseguía hasta el baño con esa tierna mirada.

Ahora ‘Max’ será adoptado, ya no ejercerá la búsqueda de explosivos o el hallazgo de restos óseos. Pasará a su nuevo hogar, recibiendo el cariño que toda mascota merece.

Posiblemente en un futuro próximo se dedique al hallazgo de alguna pelota o una rama de un árbol para jugar con sus nuevos dueños.

“Unos familiares tienen una finca cerca a Ibagué y ellos serán sus nuevos dueños. Los escogí, porque al igual que yo, aman a los animales. Mi canino no estará físicamente conmigo, pero quedará en las mejores manos”, expresó.

Voy a extrañar a mi ‘Max’. Extrañaré su mirada, su compañía y su obediencia. Todo el tiempo le estoy hablando y yo sé que él me entiende lo que le digo: Franklin Salas

A ese amigo fiel de cuatro patas, Franklin le desea lo mejor y dice que le hará mucha falta. “Estos años que estuvo conmigo lo he querido y lo voy a seguir queriendo como un hijo. Siempre va a ser parte de mi vida, lo voy a tener en mí, en mis sueños, en mis pensamientos y en mi corazón, por siempre”, concluyó.

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