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Los incrementos salariales indebidos que hizo el exgerente del Ibal Alberto Girón

Investigación
Autor: ElOlfato
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ElOlfato

El precandidato a la Alcaldía de Ibagué, José Alberto Girón, tendrá que responder ante las autoridades por unos millonarios incrementos salariales y unas bonificaciones indebidas que pagó la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, Ibal, durante los años 2017 y 2018, periodo en el que se desempeñó como gerente de esta entidad oficial.

Estos reajustes y bonificaciones, calificadas por el Departamento Administrativo de la Función Pública como ilegales, terminaron favoreciéndolo a él y a su equipo de inmediatos colaboradores.

Gracias a estas maniobras, por ejemplo, Alberto Girón pasó de ganarse en el año 2016 $9.328.047 a $11.286.937 en el año 2018. Tuvo un incremento anual casi de un millón de pesos. A eso hay que sumarle las bonificaciones extraordinarias. (Ver: El lujoso estilo de vida del gerente del Ibal)

En el mismo orden mejoraron sus ingresos los funcionarios responsables de la Secretaría General del Ibal, la Dirección Administrativa y Comercial, la Oficina de Planeación, la Dirección Operativa y la Oficina de Control Interno, entre otros cargos. (Ver: Los negocios ‘non sanctos’ del gerente del Ibal, Alberto Girón)

El monto exacto que percibieron de manera irregular estos funcionarios tendrá que ser cuantificado por la Contraloría de Ibagué, debido a las dificultades que existen en esa empresa para atender los requerimientos de la prensa. (Ver: La fortuna del gerente del Ibal, José Alberto Girón Rojas)

La historia

Todo inició en el año 2016, cuando Alberto Girón, como gerente del Ibal, y Guillermo Alfonso Jaramillo, como presidente de la Junta Directiva de la empresa, decidieron adelantar negociaciones con los sindicatos para brindarles mejores condiciones a los trabajadores oficiales, es decir, a las personas que ocupan cargos de planta de mediano y bajo rango.

Fue así como en la convención colectiva acordaron, entre otras cosas, que el incremento salarial para los trabajadores oficiales sería del 10 % y que, además, recibirían dos bonificaciones: un incentivo pecuniario por mantenimiento de la certificación del Sistema Integrado de Gestión y otro por recreación, reveló una fuente de las organizaciones sindicales del Ibal a EL OLFATO. (Ver: certificación)

Pues el entonces gerente del Ibal, Alberto Girón, aprovechó la oportunidad para que estos beneficios alcanzados por trabajadores oficiales se extendieran a los cerca de 10 directivos y cinco personas más del nivel asistencial, que son funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción, y quienes no tenían derecho a los mismos.

Ante esta irregularidad, los sindicatos le consultaron a las directivas del Ibal cuál fue la razón por la que la empresa otorgó estos beneficios a sus directivos. (Ver: El regalo de Navidad de la Procuraduría para Alberto Girón)

En respuesta a varios derechos de petición, la psicóloga Diana Alexandra Guzmán Malca, la directora Financiera y Administrativa que montó Alberto Girón, respondió que la empresa “establece para los empleados públicos, en aras del derecho a la igualdad, (…) el incremento salarial y bonificaciones en igual porcentaje al aplicado a los trabajadores oficiales, según las convenciones colectivas suscritas”.

EL OLFATO consultó ante el Departamento Administrativo de la Función Pública si el argumento presentado por el Ibal era válido para justificar los incrementos salariales de los directivos de la empresa. (Ver: “Girón es más peligroso con el erario que Orlando Arciniegas”: Orlando Espinosa)

EL OLFATO: ¿Pueden las entidades, argumentando el derecho a la igualdad, efectuar incrementos salariales iguales para trabajadores oficiales y empleados públicos de libre nombramiento y remoción?

Departamento Administrativo de la Función Pública: “No. Porque son dos regímenes diferentes. Para poder establecer el incremento a los empleados de libre nombramiento y remoción se deben tener en cuenta los límites máximos salariales establecidos por el Gobierno Nacional”.

EO: ¿Pueden los empleados públicos de libre nombramiento y remoción recibir una bonificación de incentivo pecuniario por mantenimiento de la certificación del Sistema Integrado de Gestión y una bonificación de recreación, definida en la convención colectiva para los trabajadores oficiales? (Ver: Girón modificó el manual de funciones del Ibal para nombrar a una psicóloga como directora Administrativa y Financiera)

DAFP: “No. Porque el régimen laboral es diferente y han dicho las altas cortes (Constitucional y Consejo de Estado) que las convenciones colectivas no son de aplicación a los empleados públicos y por lo tanto esos beneficios convencionales son para los trabajadores oficiales”

El nuevo gerente del Ibal tumbó las medidas impuestas por Girón

El nuevo gerente del Ibal, Carlos Fernando Gutiérrez, parece que detectó la delicada irregularidad cometida por su antecesor y echó para atrás los beneficios que les otorgó a los funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción.

A través del acuerdo 002, del 27 de diciembre de 2018, la Junta Directiva determinó en el artículo quinto que: “Las asignaciones civiles, bonificaciones y demás emolumentos salariales para los trabajadores del Ibal, para la vigencia fiscal de 2019, serán de conformidad con la convención colectiva que se haya suscrito con las organizaciones sindicales”.

Y en un parágrafo de ese mismo artículo, determinó: “Para los empleados públicos se aplicarán los incrementos de Ley”. (Ver: Aparece audio de Girón prometiendo inversiones de la Alcaldía a sus posibles electores)

Eso significa que les quitaron los beneficios irregulares que disfrutaron los directivos del Ibal, durante los años 2017 y 2018, mientras Girón fue gerente, y este año decidieron someterse otra vez a las leyes colombianas.

“Aquí hay, de entrada, dos cosas: un detrimento patrimonial por los dineros que recibieron de más esos directivos, y hechos que pueden constituir responsabilidad penal y disciplinaria. Sin embargo, Girón es tan astuto que no firmó nada. El que firmó fue el alcalde Jaramillo por ser el presidente de la Junta Directiva. Seguramente podría ser investigado por prevaricato”, dijo una fuente de los sindicatos del Ibal.

Esta redacción buscó al exgerente del Ibal Alberto Girón, pero no fue posible obtener una respuesta antes del cierre de la presente edición. Sin embargo, anunció que esta semana atendería una entrevista con este medio de comunicación.

Tampoco logramos obtener respuesta de un cuestionario que se le envió al actual gerente de la empresa, Carlos Fernando Gutiérrez.