Pasar al contenido principal

Leal exige claridad sobre el futuro del acueducto alterno y lanza dardos al barretismo y al concejal Correa

Sobre el control absoluto del barretismo en el Tolima, dijo que tuvieron la misma experiencia de las personas que no saben comer en un bufet. "Lo que las señoras llaman tener el ojo mas grande que la panza".
Poder
Autor: Luis Eduardo González
Autor:
Luis Eduardo González
Foto: EL OLFATO

El abogado Wilson Leal, una de las personas que más seguimiento ha hecho al proyecto del acueducto alterno de Ibagué, expresó su preocupación por el estado de la obra, los faltantes que dejó la administración del exalcalde Guillermo Alfonso Jaramillo y la desatención que ha tenido el gobierno de Andrés Hurtado.

Además, Leal lanzó dardos al exconcejal Rubén Darío Correa y lo calificó de inconsecuente por criticar las "famiempresas electorales", en referencia al grupo de Óscar Barreto, pero acercarse a la "famiempresa electoral" de los hermanos Jaramillo. 

Sobre el control absoluto del barretismo en el Tolima, dijo que tuvieron la misma experiencia de las personas que no saben comer en un bufet. "Lo que las señoras llaman tener el ojo mas grande que la panza".

EL OLFATO: Usted ha sido uno de los veedores del proyecto del acueducto alterno de Ibagué, obra que el exalcalde Jaramillo prometió dejar lista en diciembre de 2019, pero que no cumplió… ¿Qué ha pasado este año con el acueducto alterno?

Wilson Leal: La obra no avanza, los cráteres que el constructor abrió hace tres años ya están cubiertos por la maleza. El gobierno municipal no ha asumido públicamente el compromiso con la comunidad de cumplir con la ejecución y no hizo un adecuado corte de cuentas que mostrara la realidad del avance de la obra que según el exalcalde Jaramillo estaba a punto de ser puesta al servicio de la comunidad.

Una obra de la importancia estratégica del acueducto complementario fue mencionada en términos extremadamente gaseosos en el plan de desarrollo y no se explicó con claridad de que manera se van a apropiar los recursos que hacen falta para que sea operativa.

Tengo la impresión de que el gobierno quiere echarle tierra al proyecto dejando al Ibal en el peor de los mundos, endeudado para ejecutar un proyecto que no es y no será operativo en el mediano plazo.

EO: ¿No le parece sospechoso que el alcalde Hurtado, quien fue exjefe de planeación del Ibal, no haya hecho ese corte de cuentas?

Yo asumo que el Ingeniero Hurtado entiende a cabalidad la situación crítica que se deriva del estado actual del proyecto, pero no lo veo comunicando ese estado y menos aún proyectando soluciones. A la ciudad no se le ha dicho que la ejecución del proyecto en manos de la administración saliente esta lejísimos de ser operable, que la ejecución del proyecto no fue continua y que hay por ello tramos no ejecutados, obras no consideradas que no hacen viable que el agua fluya desde la bocatoma hasta la planta de tratamiento;  pero principalmente no se ha aclarado que la planta de La Pola, no tiene capacidad para tratar el agua que se le está enviando y que para tratarla se debe omitir el suministro del río Combeima.

EO: ¿Será que le quieren quitar el ‘oxígeno’ a ese proyecto para golpear a Jaramillo y mostrarlo como incumplido?

No lo sé; pero de ser así sería una decisión absurda porque en la ciudad y en la rama judicial, que monitorean el cumplimiento de las decisiones de los jueces en las acciones populares. Predomina en Ibagué la idea que el proyecto está casi listo para ser inaugurado y que si no se pone en servicio será por la desidia del actual gobierno. No es posible entonces golpear a Jaramillo sin hacerse el harakiri.

EO: ¿Qué le falta al proyecto y por qué no hay obreros trabajando?

Al proyecto le falta gerencia. ¿Cómo es posible que la entidad clave de la vida local no tenga gerente en propiedad y que su gerente encargado sea al mismo tiempo el secretario de infraestructura?

Súmele a esto un tratamiento preocupantemente tolerante con los contratistas, que han visto adicionados los contratos y los plazos constantemente.

EO: Usted ha alertado que hay tramos de obra que no tienen continuidad. ¿Nos explica qué ocurrió?

El proyecto se hizo a retazos, con graves defectos de planeación. La administración Girón terminó haciendo del proyecto una colcha de retazos, aplazando o suprimiendo unos trabajos para poder atender otros en áreas que hacían más visible la ejecución para la comunidad, lo que podía granjearle unos votos. El resultado es que aún a la fecha hay tramos de tubería en diversas zonas del proyecto que no se han instalado y obras de ingeniería y suministros claves para operar que se omitieron.

EO: ¿Qué se puede hacer para exigir la conclusión de este proyecto?

Infortunadamente el tema del acueducto complementario se politizó en la última contienda electoral. El gobierno vio el proyecto como el caballo de batalla de la oposición y los candidatos casi sin excepción pasaron por las comunas 12 y 13 a congraciarse con la gente para ganar su apoyo.

Lo que hay que hacer es -a mi parecer- generar el espacio de discusión que evidencie la importancia del proyecto que no solo es inaplazable para los habitantes del sur de la ciudad, sino que condiciona el desarrollo entero de Ibagué, que no puede expandirse ni acoger proyectos de magnitud sin asegurar el suministro.

Sin embargo, la apertura del espacio que propongo debe partir de un informe claro del estado del proyecto, de un corte de cuentas y de una proyección realista de los recursos y las tareas pendientes; esto es indispensable y debe surgir del gobierno. Desafortunadamente la voluntad no se evidencia,

EO: Le cambio de tema y hablemos de política… ¿Esperaba más de Rubén Darío Correa como concejal de oposición?

Esperaba a Correa haciendo oposición siguiendo la línea que sostuvo en la campaña y que le permitió un respaldo importante pero insuficiente: “la crítica de las famiempresas electorales”. Sin embargo, lo que sí me desconcertó es que su crítica de las “famiempresas” lo haya aproximado a otra colectividad que refleja exactamente lo que critica. Eso no me parece consecuente.

A mi parecer, el ejercicio de la oposición es también una oportunidad para proponer. Mas aún si uno piensa perdurar en el ejercicio de la política. He visto al concejal Correa en el mayor número de pronunciamientos en una posición crítica valiente, pero desprovista de propuestas. En la ciudad y en la región señalar lo que va mal es ciertamente fácil y puede generar algunos réditos. Pero lo que realmente agrega valor es proponer, construir, articular y esto último no lo veo corrientemente en sus posiciones.

EO: Se ha rumorado que Correa regresaría a la radio. Usted que lo conoce y lo apoyó a la Alcaldía de Ibagué, cree que debería dejar la curul y reintegrarse a la radio…

Pues siendo consecuente con lo que dije en campaña, cuando se me acusó de querer ser alcalde de Ibagué en cuerpo ajeno, no soy yo el orientador de Correa, sino un simple adherente a su campaña; de hecho, no hablo con él hace varios meses. Pero sí creo que Correa no está sometido a una disyuntiva. El concejal podría regresar a la radio sin que ello le genere una incompatibilidad o que su comportamiento contraríe una prohibición legal; pero si llega a hacerlo ojalá sea para proponer.

EO: ¿Y su opinión del alcalde Hurtado y de su gabinete?

Anticipándole que he percibido falencias prominentes en algunas áreas del gobierno, soy consiente de que ese margen que se les da a las administraciones para mostrar lo que van a ser, se amplió por cuenta de la pandemia.

El verdadero reto del gobierno de Ibagué y de todas las administraciones locales es la recuperación económica, y no veo francamente que haya una estrategia sólida para afrontar ese reto y, si existe debería comunicarse, porque hasta el momento, no se conoce. Claramente los microcréditos a tasa próxima a la usura no son la ayuda que espera la gente para volver a arrancar.

EO: ¿Y del balance del barretismo controlando todo el poder?

Tengo la impresión de que al barretismo le ocurrió lo que les pasa a algunas personas que no están acostumbradas a servirse en un bufet. Toman el plato y lo llenan a tal punto que después tienen que dejar la mitad de la comida o en el peor de los casos sufrir una indigestión. Lo que las señoras llaman tener el ojo mas grande que la panza. (Ver: El barretismo comienza a perder sus aliados políticos)

EO: ¿Podrán salir bien al culminar los periodos o le quedarán debiendo a la región?

Esperemos que sí. Si no lo logran: las tasas de desempleo aproximándose al 40% y la destrucción del tejido empresarial hacen presumir lo peor.

Diseño y desarrollo web por Micoworker
© 2020 All reserved rights.