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La unidad y la esperanza para salvar el futuro

Columnista ElOlfato.com

Los difíciles momentos que estamos viviendo por una pandemia que en pocos meses cambió la historia del mundo, modificó nuestras costumbres, cambió la forma de comunicarnos, de saludarnos, de movilizarnos y de trabajar, pero que además nos obligó a adoptar el confinamiento y el aislamiento social como medidas preventivas para evitar un contagio que avanza todos los días y que por momentos pareciera no tener fin, se ha convertido en un espacio para la reflexión y para pensar casi de manera permanente en nuestras preocupaciones, en nuestras angustias y en nuestra misma incapacidad para controlar y resolver la infinidad de problemas que se han desencadenado.

El mayor impacto ha sido quizás el cierre de miles de empresas y la pérdida masiva de los empleos. Un reciente informe nos decía que en Estados Unidos, la nación todopoderosa del mundo, ha perdido 30 millones de empleos. En América Latina, según la Cepal, cerrarán sus puertas este año 140 mil empresas. Y en nuestro país, la cifra de los cesantes bordea los 5 millones de personas que a estas horas no saben si volverán a encontrar un trabajo.

Ante la dimensión del problema que estamos enfrentando, nos parece que no hay otro camino distinto que el de trabajar colectivamente para consolidar la unidad y la esperanza, como herramientas que nos permitan construir el futuro.

Si el futuro es la sumatoria de acciones que realicemos en el presente, si los logros se alcanzan solo a través de esas mismas pequeñas acciones, creo que debemos volver a lo esencial, a lo básico, es decir, a lo que debemos hacer. Qué hace el artesano de La Chamba para darle forma y vida a una maravillosa pieza de arcilla. Primero va por el barro, lo empaca, lo carga hasta su casa, prepara esa arcilla tosca, la moldea y empieza a construir la pieza con la magia de sus manos, con el aprendizaje recibido de sus mayores, con el horno y con el resultado logrado. Qué sigue después de este trabajo? Sigue la esperanza de comercializarlo y de obtener un beneficio económico para su bienestar y el de su familia.

Este ejemplo tan básico sacado del corazón de nuestra geografía, lo que nos muestra es que somos nosotros mismos los que debemos moldear ese futuro que anhelamos. Tenemos talentos, capacidades, riquezas y recursos suficientes; si los mezclamos bien, podremos irle dando forma a una nueva región de oportunidades.

Creo que todos sabemos que los retos mayores se alcanzan si hay unidad. Pero la unidad es como el barro que usa el artesano, si no se procesa, si no se moldea, si no se cuece bien, no es posible obtener esa pieza del desarrollo que anhelamos.

Y hay unos pilares sobre los que debemos creer y edificar, si es que realmente queremos hacer algo para cambiar este estado de cosas:

El primero es la confianza, para creer en lo que podemos hacer unos con otros. Con objetivos claros, con proyectos claros, escritos, cuantificados, con cronogramas precisos y basados en nuestros talentos, podremos gestionar y alcanzar metas jamas soñadas.

El segundo es la ayuda recíproca para no ir solos por el camino. Quien va solo por un camino, está expuesto a muchos peligros y en un momento de dificultad no va a tener quién le extienda una mano. Tenemos claros ejemplos de sociedades y empresas que gracias a la ayuda recíproca pudieron construir obras descomunales.

El tercer pilar es la cooperación, para tener capacidad transformadora. Ayer, en el día mundial del cooperativismo, y por invitación de Hernán Osorio, gerente nuestro gremio CONFECOOP Tolima, vimos la experiencia exitosa de un proyecto denominado “Cooperación Verde”. Se trata de una experiencia que iniciaron hace aproximadamente diez años y que hoy han sembrado dos millones de árboles en 3.000 hectáreas de puerto Gaitán, Meta. Facturan alrededor de 180.000 toneladas de C02 a través de bonos de carbono. Gracias a la cooperación ha surgido en esa zona una empresa cooperativa que no tiene otra igual en Colombia.

El cuarto pilar es el diálogo para concertar y construir. Ponernos de acuerdo en cuál es el modelo de desarrollo que podemos desencadenar en el Tolima, será una tarea que empezaremos a realizar la próxima semana desde los gremios económicos del Tolima a través del Centro de Pensamiento Regional. Este será un espacio abierto al diálogo, esperamos sumar absolutamente a todos los actores claves para que entre todos suscribamos un acuerdo colectivo de voluntades sobre lo que vamos a hacer.

El quinto y último pilar, es la comprensión mutua para reconocernos diferentes. Podemos hablar desde nuestras diferencias, podemos acordar tareas específicas, podemos todos jalar proyectos de impacto cediendo a nuestros egos personales y a veces incluso, a nuestros propios caprichos.

En este ejercicio que diálogo que hemos realizado con todos los gremios económicos que tienen asiento en este Comité, concluimos que tenemos enormes fortalezas y que desde la visión de cada uno hemos encontrado salidas a este laberinto y soluciones a los principales problemas que nos aquejan.

Bienvenidos a este primer encuentro por la unidad y la esperanza para construir el futuro del Tolima. Sabemos que el conocimiento es un eje fundamental del desarrollo y la manera como lo gestionemos, puede llevarnos a verdaderos escenarios de bienestar social colectivo. Solo en la medida en que los sectores empresariales y productivos y la sociedad regional en pleno, establezcan este diálogo constructivo y articulado que hoy estamos proponiendo, podremos trazar líneas de acción para darle un giro al actual estado de cosas.

Tenemos la certeza que estas bases fundamentales, nos deberán llevar a que todos los sueños, a que todos los anhelos y a que todas las esperanzas del Tolima confluyan en este haz de voluntades que vamos a liderar.

Tengo la certeza a esta altura de nuestras vidas y en medio de la más profunda crisis, que le llegó la buena hora del Tolima, que podemos salir del fondo, que somos capaces de pensar en grande y ser los artífices de nuestro propio destino.

Hombres, mujeres, jóvenes, intelectuales, campesinos, asociaciones, cooperativas, líderes, gremios, empresarios, políticos, organizaciones de todas las denominaciones, y colonia y diáspora tolimense donde quiera que se encuentre, bienvenidos a esta jornada de trabajo por el Tolima.

 

*Presidente del Comité de Gremios del Tolima

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