Pasar al contenido principal

La Ley de la panela como oportunidad para desarrollar el sector agroindustrial

Transformar el campo es uno de los desafíos que el Tolima tiene desde hace décadas, los diferentes actores del desarrollo económico saben que se requiere una agroindustria de alto valor agregado para conseguir mayores niveles de crecimiento económico, empleo e igualdad. Sin embargo, las acciones adelantadas durante todos estos años se han enfocado en fortalecer el sector agropecuario, sin lograr consolidar un incremento de la participación del sector en la producción interna bruta del departamento.

La meta de desarrollar un nuevo sector agroindustrial en la región no se ha logrado, los indicadores de calidad de vida y de crecimiento económico no mejoran, la desigualdad regional sigue creciendo, lo mismo que los niveles de inequidad.

Creo que aún es tiempo de superar las dificultades y barreras que tiene el Tolima. ¿Qué debe hacer el departamento para transformarse productivamente en este sector?

La primera actividad es formular un plan de desarrollo agroindustrial. Podrían decirme que el año pasado se formuló, con el apoyo del Ministerio de agricultura y de la Agencia de desarrollo rural, el plan integral de desarrollo agropecuario con enfoque territorial, y eso estuvo bien, pero es precisamente aquí en donde vale la pena reafirmar que los últimos diseños de política se han hecho pensando en las actividades agropecuarias, dejando la agroindustria como un eslabón de la cadena. Esta situación no ha contribuido a poner la agroindustria en el centro de la política pública, es una actividad residual.

Otra tarea es darle un arreglo institucional a la pretensión de hacer del Tolima un departamento agroindustrial, como mínimo se requiere una misión para la investigación y la innovación de la agroindustria, con la que se identifiquen los medios y recursos para alcanzar las capacidades requeridas, resolver los problemas críticos y disminuir los riesgos. Lo óptimo sería tener una Agencia para el Desarrollo Agroindustrial, de carácter mixto, en donde participen los diferentes actores.

Estas dos tareas tienen que ver con el ámbito de la política pública, y demandará de la voluntad del gobierno para avanzar. ¿Qué podríamos hacer en el inmediato plazo?

Gracias a la Ley 2005 de 2019, promovida por la Senadora Paloma Valencia,  conocida como la ley de la panela, existe la oportunidad de transformar el sector panelero artesanal en un sector que produce, además de panela, alcoholes artesanales y rones artesanales. La ley establece la ruta para que mediante el aprovechamiento de los incentivos tributarios allí definidos se pueda promover esta nueva actividad. El Tolima tiene una capacidad instalada y ventajas competitivas que podrían soportar esta idea. Además, la ley eliminó para el caso de los alcoholes artesanales el monopolio departamental, lo que le brinda a las empresas vinícolas del departamento nuevas oportunidades de negocio.

Casos como el vivido en el sur del Tolima, en torno a los cafés especiales, dan cuenta que es posible desde el desarrollo de un producto agroindustrial alcanzar dinámicas que impulsen polos de crecimiento económico. El caso de los rones artesanales podrían favorecer a municipios con tradición panelera en el norte del departamento e inclusive a Ibagué, sin desconocer que los municipios PDET también tienen ventajas competitivas para impulsar esta nueva actividad.

Así las cosas, gracias a la ley 2005 tenemos una gran oportunidad, tomarla depende de qué tan capaces somos de adoptar nuevas tecnologías, crear ventajas competitivas, construir alianzas estratégicas y de establecer canales de distribución.

© 2021 All reserved rights.
Diseño y desarrollo web por Micoworker