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La historia de Cristian Pulido, el estudiante de la UT que se encuentra en coma

Investigación
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El chaleco que identificaba a Cristian Andrés Pulido como defensor de Derechos Humanos, según sus amigos, no fue suficiente para evitar que un agente del Escuadrón Móvil Anti Disturbios (ESMAD) accionara su arma de gases lacrimógenos contra la humanidad del estudiante de licenciatura en Ciencias Sociales, durante los disturbios de este martes 9 de junio en la Universidad del Tolima. (Vea Dos estudiantes heridos deja nuevo enfrentamiento en la UT)

“Este acto de fuerza desmedida” por parte de la Policía, como lo calificó la misma universidad, dejaron a este estudiante de quinto semestre en estado de coma inducido, tras diagnosticársele un trauma cráneo-encefálico grave, debido al impacto de un truflay de gas, sobre la parte superior de su rostro.

Cristian Andrés es un opita de Garzón (Huila) con 21 años de edad, que se crio en Ibagué y su “amor por esta tierra lo hizo un fiel hincha del deportes Tolima”, contó un compañero de carrera. También, es recordado por sus amigos, docentes y familiares como una persona trabajadora, sería, crítica y, sobre todo, muy alegre.


“Siempre tiene una sonrisa en el rostro, nos hace reír mucho. Es buen amigo y un gran líder. Tiene una excelente capacidad para hacer que la gente lo escuche. Es muy tranquilo y relajado, uno nunca lo ve enojado o discutiendo con alguien”, sostuvo Jhonatan Varón, amigo de la organización estudiantil a la que pertenece.

Pulido es reconocido en la universidad por ser un estudiante activo, defensor de los derechos humanos y pacifista. Razón por la cual hace parte de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios –ACEU–, a la que ingresó hace unos tres años. Allí colabora en la organización de eventos culturales y políticos.

“Nada justifica lo que le pasó”

A Cristian sus amigos lo conocen como ‘angustias’, “porque se preocupa por todo, es muy responsable y le gusta que todo salga bien”, explicó una compañera del salón. “Aquí muchos lo conocen por ese apodo, porque siempre tiene ojos de angustia pero una sonrisa a flor de piel”, añadió otro amigo.

“Él es un estudiante curioso, serio, bastante crítico y riguroso. Yo siempre le he dicho que tiene un talento especial para crear un ambiente didáctico que cautiva a la gente. Es una lástima que se encuentre en esta situación”, afirmó Carlos Bohórquez, profesor de la materia Pensamiento Geográfico.


El día de los disturbios, fue alcanzado por el artefacto letal, cuando se encontraba tomando algunas fotografías detrás de un árbol, cerca de la entrada principal del campus, como parte de un despliegue de la ACEU para registrar, paradójicamente, los posibles excesos de fuerza de la policía en este tipo de enfrentamientos.

Por eso, lo que menos se esperaba Cristian Pulido era terminar en la unidad de cuidados intensivos del hospital Federico Lleras Acosta, debido a “la inconciencia y arbitrariedad del policía. Nada justifica lo que le pasó a mi hijo”, aseguró su madre Matilde Jiménez.

ELOLFATO.COM intentó ponerse en contacto con el comandante de la Polícia, coronel Carlos Camacho, pero no fue posible conocer su versión, porque estaba en reunión toda la mañana.

Con espíritu de niño pero con responsabilidades de grande

Hace cuatro meses empezó a vivir sólo en una residencia estudiantil cerca al Estadio, pues decidió independizarse porque la casa de su madre, en el barrio Cantabria, le quedaba muy lejos de la universidad y su trabajo.

Cristian labora como operario en el Call Center de la empresa Digitex, en la calle 60, durante las horas de la madrugada o en las noches. “Con eso se ayuda para pagar la universidad, aunque yo también le colaboro con una parte”, señaló doña Matilde.

A pesar de las responsabilidades con el arriendo, su sostenimiento y otras obligaciones, sus amigos dicen que nunca dejó de preocuparse por el estudio, aun teniendo turnos que empezaban desde la 1:00 de la madrugada hasta las 10:00 de la mañana, o a veces desde tempranas horas del día hasta la tarde.


“Su rutina era de la casa al trabajo, y del trabajo a la universidad (…), y aunque mantenía tan ocupado, siempre tenía un momento para recochar, y salir con sus imprudencias, cuando compartíamos con él”, manifestó uno de sus compañeros.

En sus días libres aprovechaba para ver partidos de fútbol –su deporte favorito–, y “salir con sus amigos, además de visitar a su familia. Mantenía muy pendiente de nosotros aquí en la casa”, comentó su madre.

Por último, doña Matilde hizo un llamado a las personas interesadas en colaborar con donaciones de sangre de cualquier tipo para Cristian Andres Pulido, en el banco de sangre del Federico Lleras Acosta.
 

FOTOS: NATALIA ROMERO / FACEBOOK.COM
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