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La era Huertas en la Cámara de Comercio de Ibagué

Por doquier le llegan las felicitaciones al presidente de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Ibagué, Enrique Mejía Fortich, por la acertada conducción de un proceso de selección  a través de una firma cazatalentos,  que a la final le permitió a la entidad cameral nombrar un representante legal y vocero ante la comunidad empresarial, que de seguro podrá cumplir con lujo de detalles las directrices que trace la junta. Interesante reto le espera a Luis Alfredo Huertas el elegido.
 
Es decir, comenzamos la era Huertas, la de un ejecutivo despercudido y descontaminado, con excelentes bases profesionales y ante todo calidad humana.
 
Tengo entendido que era una persona desconocida para algunos miembros de la Junta, que le apostaron a un relevo generacional y alternativas modernas de gerencia y administración. Eso está muy bien.
 
 Escuché voces que se alzaron para decir que no tiene arraigo en la región. El solo hecho de presentarse para sortear un proceso de preselección y selección, habla de su apego a la ciudad.
 
Otros dijeron “¿A qué se viene a Ibagué,  si en Bogotá está bien ubicado laboralmente?” pues sencillo, se aburrió de la caótica capital y porque ve mucho por hacer en su tierra, y visiona que desde ese cargo se puede contribuir a la construcción de ciudad. Ojalá no me equivoque.

Que los pocos directivos que se empeñan en coadministrar, entiendan de una vez por todas la importancia que tiene para el ejercicio de una gestión exitosa, la autonomía y diligencia en cada misión gerencial.
 
De seguro Luis Alfredo Huertas, aplicará estrategias y técnicas propias de la gerencia del siglo XXI, que exigen pensamiento creativo, innovador y crítico de ese equipo de alto desempeño en el que necesariamente debe transformarse su junta directiva.
 
Es por eso que los empresarios de la región, esperan cesen los escándalos, los rifirrafes entre directivos, los intereses, negocios y agendas ocultas, las acusaciones mutuas y los celos de poder, que tanto daño le han hecho a la buena imagen de un gremio que, por casi 80 años, permanece al lado de los empresarios y comerciantes de la ciudad.
 
Deben ser historia algunos personajes que fungieron como presidentes ejecutivos en los últimos cinco años, y que defraudaron la confianza de su junta directiva, direccionando esfuerzos en negocios o negociados, apartándose de los estatutos de la entidad, el código de comercio y por supuesto el manual ético que rige a todas las Cámaras de Comercio del país.

Debo reconocer que por fortuna el actual presidente de la junta directiva, Enrique Mejía Fortich es un empresario que ha trasegado por la institución en su doble condición de ejecutivo y directivo, por eso conoce como nadie el ejercicio de una acertada dirección cameral y Huertas tendrá en con él directrices efectivas.
 
Llega Huertas en un momento coyuntural, porque la ciudad se prepara para cumplir en octubre la jornada electoral que elegirá su nuevo alcalde  y en noviembre la realización de los XX Juegos Nacionales, que a decir verdad están en duda, y no podría ser para menos, porque el avance de las obras para los escenarios no avizoran su finalización en las fechas señaladas. Sin saber en cuántas disciplinas más no seremos  sede.
 
Lamentable que en el tema de los Juegos  Nacionales no se diera proactividad por parte de la Cámara de Comercio, teniendo en cuenta el impacto económico, social y cultural que significa para una ciudad la realización de estas  justas deportivas.
 
En el tema político la entidad cameral, podrá hacer un trabajo serio y creíble a través de foros temáticos con los candidatos a la Alcaldía, mostrando que desde el ejercicio de campaña se puede dar la concertación entre lo público y lo privado.
 
Mucho por hacer, aprovechado oportunidades y conjurando amenazas, trabajando arduamente para minimizar debilidades y potenciar fortalezas. Talento humano y recursos económicos a la mano, señor Huertas Pontón. Buen viento y buena mar.

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