Pasar al contenido principal

La camisa de idiota

La visita del presidente este fin de semana al Departamento, permitió mostrar el descontento del sector textilero local con la política arancelaria del gobierno, que impacta negativamente la industria nacional y privilegia la importación de productos. Varias cosas hay por decir sobre este asunto:

Al sector textilero en el departamento y en general a los pequeños y medianos productores nacionales, los engañaron como a nuestros ancestros con el espejito, ofreciéndoles incluir en la Ley del plan de desarrollo un artículo que aumentaba los aranceles del 15 % a 37,9 % para los textiles traídos del exterior cuyo valor fuera inferior o igual a USD$20.  

A cambio de esa medida que nivelaba la mesa de la competencia con los productos importados, los empresarios apoyaron de manera entusiasta las aspiraciones de los candidatos de sus benefactores en la Gobernación del Tolima y en la alcaldía de Ibagué.

Desde el primer momento, el ofrecimiento estaba envenenado, la constitución establece claramente que la determinación de los aranceles es competencia del ejecutivo y nunca del legislativo; lo único que hace el congreso en esta materia es fijar los principios generales del comercio internacional a través de leyes marco. Eso lo sabe un alumno de cualquier facultad de derecho que haya cursado tercer semestre.

Los promotores del embuste siempre supieron que el artículo tenía sus días contados, pero también sabían, que cuando se cayera la norma ya habrían transcurrido las elecciones regionales y la mentira les habría permitido ganar las elecciones así lo fuera por escaso margen.

Durante la breve vigencia del artículo, soplaron vientos de optimismo entre los pequeños y medianos confeccionistas, pero hace escasos diez días todo se derrumbó.  La Corte declaró contrario a la constitución el “articulito” que fue demandado claro está, por los principales gremios del país, entre otros la Andi, Fenalco, Analdex e incluso, por el propio Gobierno Nacional encabezado por el mismísimo ilustre visitante recibido y entrevistado con patríotica emoción este fin de semana.

Aciertan por ello los textileros al expresar su inconformidad con la situación en la que quedan después del fallo de la Corte. En lo que no aciertan, es en considerar que su problema es el Presidente Duque como astutamente les están haciendo creer para ocultarles dos cosas:

La primera es que el asunto no es de un articulito, o de un gobierno. El problema corresponde a la política económica promovida desde la alta dirección del estado a favor del productor internacional y en contra de la industria y el agro colombiano, sin importar si al frente de esa alta dirección esté Gaviria, Santos o Uribe.

Y el segundo asunto que trata ahora de ocultarse, es que quienes diseñaron esta estrategia de engaño siempre supieron que lo que terminó pasando ocurriría, pero decidieron vestir al pequeño empresariado textil de idiota para utilizarlo en las elecciones regionales. Esa es la verdad.

Diseño y desarrollo web por Micoworker
© 2020 All reserved rights.