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Ibaguereña gana una de las carreras de ciclomontañismo más desafiantes del mundo

La carrera de ciclomontañismo La Leyenda del Dorado es una de las más desafiantes del mundo. Yurani Osorio, una emprendedora de 36 años logró ganar este evento deportivo marcando la historia del cliclomontañismo en la Capital Musical.
Historias
Autor: Redacción Ibagué
Autor:
Redacción Ibagué

La Leyenda del Dorado es una carrera que inició en el 2006 y está acreditada por The Union Cycliste Internationale (UCI) en la categoría S1, no es gratuito que ciclistas de alto perfil en el ámbito internacional como Tiago Ferreira, Alban Lakata, y Sonsya Looney, entre otros, visiten las tierras del café para enfrentarse a este reto, codiciado por los mejores alrededor del mundo.

Yurani Osorio, quien compitió en la categoría de parejas mixtas junto a su compañero de equipo Julián Roberto Osorio, se convirtió en el más reciente orgullo ibaguereño debido a que logró superar las seis etapas de la desafiante competencia: Café, Río, Circuito Salamina, Selva, Volcán y El Dorado, etapas marcadas por sus fuertes condiciones climáticas y también por sus altos desniveles, llegando incluso hasta los 4.700 metros sobre el nivel del mar.

“Para este logro nos veníamos preparando desde hace años, estuve en Chile el año pasado en el Atacama Challenger, logré el tercer puesto; allí corrí sola, en junio aquí en Colombia estuve en los Andes Epic, en donde también me subí al podium en el tercer lugar”, le dijo la deportista a EL OLFATO.

Una atleta emprendedora

Sin embargo, Yurani Osorio representa también a la mujer emprendedora, pues dedica su tiempo a trabajar en su propia microempresa de confección. “Además de practicar ciclomontañismo, que es mi pasión, también trabajo con 25 madres cabeza de hogar, le maquilamos a empresas como Patprimo y servimos como escuela para todas aquellas mujeres que desean aprender”.

La planta de confección a la que se refiere Osorio se encuentra ubicada en el barrio Interlaken y allí, además de brindarle trabajo a mujeres de la ciudad, también le ofrece un espacio de aprendizaje a quienes son mayores de edad y desean buscar un oficio digno para salir adelante. 

“No cuento con socios, es una empresa que he venido creando desde hace años con todo el esfuerzo y acompañamiento de las mujeres que allí trabajan, es una labor muy bonita, porque surgió del ánimo de ayudarnos entre todas, hay mujeres con las que incluso trabajo desde hace 10 años y construir con ellas todo esto para mí ha sido de mucho orgullo”.

Yurani Osorio en su vida cotidiana es una mujer como cualquier otra, que dedica su tiempo a trabajar, y sus ratos libres a un deporte, ha sido una mujer activa a la que le ha gustado moverse, es por eso que resalta que su trabajo en el deporte ha sido amateur, aficionado, y no algo profesional, sin embargo aclara que con voluntad y disciplina dedica espacios a sus entrenamientos.

“Entre dos y tres horas diarias entreno, seis días a la semana. Me gusta salir a rutas de altura como el Cañón del Combeima, pero también por el sector de El Totumo, o subir a San Juan de la China”, cuenta.

Cerca del 90% de los corredores en La Leyenda 2019 estuvieron en la categoría amateur, es decir, a pesar de la desafiante y codiciada ruta para el nivel profesional, también participaron personas a las que les gusta subir a la montaña y en bicicleta.

Por otra parte, Osorio tuvo que enfrentar a corredores de más de 24 países, algunos de ellos de República Checa, Bolivia, Bélgica y Uruguay, pues competir a más de 4.700 metros de altura con deportistas profesionales requiere de un esfuerzo físico y mental con el que no todos cuentan.

“La clave estuvo en entenderme con mi compañero, nunca abandonarnos, resistir, porque cuando llegas al límite físico y sabes que al otro día debes seguir y dar lo mejor de ti, es ahí cuando pones a prueba todo lo aprendido y lo entrenado”.

Yurani junto a su compañero para recorrer los 459 kilómetros y 7 municipios munipios logró un tiempo de 32:09:07 sobre el promedio de 35:23:51.

“El último día, era una etapa donde subíamos a 4.800 en el Nevado del Ruíz, yo fui montañista, entonces era un terreno que conocía muy bien, además que logramos aplicar una buena estrategia para el ascenso, duramos 8 horas y 10 minutos subiendo, fue muy largo, pero ahí el tema del control de las pulsasiones, fue clave”, dijo Yurani Osorio a EL OLFATO.