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El día sin IVA fue una irresponsable concesión a Fenalco y a las grandes superficies: Andrés Martínez, exdirector de Ibagué cómo vamos

El economista, docente y columnista Andrés Martínez cree que esta actividad fue inconveniente e ineficaz.
Ibagué
Autor: Redacción Ibagué
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Redacción Ibagué

El día sin IVA fue una jornada favorable para los comerciantes, pero peligrosísima para la salud pública del país.

La salida masiva de compradores, las aglomeraciones y el riesgo de contagio del COVID-19 provocaron una nueva discusión en Colombia sobre los verdaderos efectos que tendrá esta iniciativa gubernamental. ¿Es necesario aliviar los bolsillos de algunos y disparar el número de infectados?

En Ibagué, el alcalde Andrés Hurtado tomó partido en favor del Gobierno Nacional y salió a agradecerle al presidente Iván Duque la puesta en marcha del día sin IVA, pero no hizo ninguna referencia al tema sanitario. (Ver: “Gracias presidente Iván Duque, exitoso día sin IVA en Ibagué”: alcalde Hurtado)

Otras voces, como la del economista, docente y columnista Andrés Martínez creen que esta actividad fue inconveniente e ineficaz.

Martínez, quien también fue director del programa Ibagué cómo vamos, dijo que no se le puede echar la culpa a la gente que salió a comprar, pues fue atraída por el estímulo comercial dispuesto por el Gobierno.

¿Cuál es su lectura del día sin IVA?

El famoso día sin IVA promovido por el gobierno de Iván Duque fue inconveniente desde muchos puntos de vista, e ineficaz; además de las observaciones que han realizado varios expertos en términos de que, con las aglomeraciones provocadas, en gran medida se perdieron buena parte de los esfuerzos de confinamiento y distanciamiento social de los últimos meses, las supuestas bondades económicas no tienen el alcance que le han querido otorgar; los defensores quieren venderlo como la panacea en materia de recuperación económica, pero me temo que pueden ser más los costos que los beneficios.

Ayer, al final de la jornada, el Presidente, ante el evidente desorden que provocó la medida, salió a rechazar la búsqueda de culpables, al tiempo que durante la jornada, él y sus funcionarios deslizaban la culpa hacia los consumidores por "su irresponsabilidad". Esta posición es bastante hipócrita: el Gobierno apostó por hacerle propaganda al día sin IVA como la gran política a favor de la recuperación y supuestamente para beneficiar a los sectores más pobres, creó un típico estímulo de mercado para que muchas personas desbordaran los almacenes y, luego de haber creado todas esas condiciones, sale a echarle la culpa a la gente.

Pero algunos creen que era necesario para reactivar la economía…

En términos de los beneficios económicos derivados de la medida, estos son bastante discutibles. Ya desde el debate cuando se incluyó en la última reforma tributaria, se había señalado la distorsión de precios y el aplazamiento del consumo que una medida como esta podría provocar. Pero más grave aun podrían ser los costos fiscales y el pobre alcance en materia de recuperación económica.

Se estima que por la jornada de ayer se dejó de recaudar un billón de pesos, que podría haberse utilizado para un gasto focalizado en aquellas personas que perdieron su trabajo en los últimos dos meses. Sumado a lo anterior, dado que la medida generó un pico muy puntual en el consumo, no existe un estímulo real para que, por ejemplo, el sector comercio, tome la decisión de reactivar la contratación de personal, de modo que la tendencia al aumento del desempleo no se va a revertir como consecuencia de esto. Lo anterior es particularmente decepcionante en Ibagué, ciudad en la que el comercio explica una buena parte del empleo.

Adicional a lo anterior, dado que la medida cobijaba fundamentalmente electrodomésticos, la mayoría de ellos importados, dudo que de allí se derive un proceso de reactivación económica sostenida. ¿No habría sido mejor, dada la insistencia del Gobierno en hacer una jornada así, haber restado el IVA a productos de primera necesidad, ligados a la industria y al sector agropecuario, cuya cadena de valor sí está ligada a la producción interna y de paso podría haber afectado positivamente otros sectores económicos distintos al comercio?

Otra arista que vale la pena señalar, está relacionada con el hecho de que la medida privilegió claramente el sector comercial de las grandes superficies, dejando de lado al pequeño comercio que es el que más se ha visto afectado por la cuarentena. Muchos de esos negocios no hacen transacciones con tarjeta, entre tras cosas porque muchos de sus clientes tampoco están bancarizados; lo cierto es que con la medida hubo un claro sesgo en contra del pequeño comercio, que para el caso de Ibagué representa más del 80 % del total del sector comercial de la ciudad.

Hablemos ahora del comportanmiento de la gente… ¿Qué responsabilidad tienen esos compradores?

Me parece que el comportamiento de la gente es el resultado "racional" de toda la situación creada por el Gobierno ante esta inconveniente decisión. Estamos en una sociedad capitalista, de consumo, de modo que promover un día sin IVA en plena pandemia no podría generar un resultado distinto al que provocó: aglomeraciones como las que se vieron en varias ciudades del país. Si el descuento era en electrodomésticos, era totalmente racional que la gente quisiera aglomerarse para aprovechar los descuentos antes de que el stock de estos productos se acabara.

Fue, en últimas, una irresponsable concesión a Fenalco, a las grandes superficies, a la compra de bienes no tan importantes en el marco de la actual situación económica y social del país, y con consecuencias epidemiológicas que podrían alargar la vuelta a la normalidad para una reactivación sostenida.

¿Qué hacer con los próximos dos días sin IVA?

Quizá sea mejor aplazarlos, esperando que el pico epidemiológico haya pasado. Y reorientarlo, si es posible normativamente, hacia otro tipo de productos que puedan generar encadenamientos productivos derivados de su consumo.

 
 
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