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Campesinos de Tapias alquilaron maquinaria y hacen colecta para el ACPM, porque la Alcaldía de Ibagué no aparece

Desde el 22 de agosto, cuando se presentó una emergencia por las lluvias, los campesinos han tendido que enfrentar toda suerte de obstáculos para traer los alimentos que producen hasta Ibagué.
Ibagué
Autor: Redacción Ibagué
Autor:
Redacción Ibagué
Foto: EL OLFATO

Los habitantes del corregimiento de Tapias siguen incomunicados por un deslizamiento de tierra que produjo el 22 de agosto, luego de un intenso aguacero que dejó un trágico saldo de tres personas muertas.  

Desde ese entonces, los campesinos de las veredas: Los Naranjos, Santuario, Ortega y El Porvenir han tendido que enfrentar muchos obstaculos para sacarlos alimentos que producen y transportarlos hasta Ibagué. 

Ellos, de su propio bolsillo, debieron alquilar una máquina para remover la tierra que taponó la inestable vía, porque la Alcaldía de Ibagué no ha hecho presencia en la zona. 

Ni siquiera ha sido posible que la Secretaría de Desarrollo Rural del Municipio aporte el combustible que necesita la retroescavadora. 

“Lo único que nos dicen en la Alcaldía es que no hay plata”, manifestó Jhon Jairo Díaz, miembro de la junta de acción comunal de la vereda Porvenir.

Con el aporte de los vecinos de la vereda Los Naranjos, lograron reunir $5.000.000 para el alquiler de la máquina, pero no lo hicieron porque les sobrara el dinero.

“Muchos dicen que nosotros no deberíamos dar plata para el arreglo de la vía, que para eso hay una alcaldía o entidades del Estado, pero si no hay ayudas: ¿cómo vamos a transportarnos y vender nuestros productos? Hay que movernos”, añadió.

En la zona se cultiva plátano, banano, tomate y café, entre otros productos. “Tenemos que sacar nuestros productos a lomo de mula y esto ha incrementado los costos y el tiempo de entregas, pues llegan en malas condiciones donde los vendemos”, apuntó Jhon.

Entre tanto, en la vereda Los Naranjos se está llevando a cabo otra colecta para comprar el ACPM.

Pero la situación va más allá de la remoción y limpieza de este paso rural. Hay una cráter de cerca de seis metros de profundidad que también dificultades en la movilidad.

“El otro día la máquina se gastó como siete horas para tratar de rellenar el cráter producto de una bancada que se cayó cerca de una de las quebradas. Es más, necesitamos otro tipo de maquinaria como una motoniveladora para que se solucione esto rápido”, dijo John Díaz con preocupación.

“Lo único que nos dicen (en la Alcaldía) es que para contratar una obra de tal magnitud se tiene que firmar convenios. Lo que no entiendo, es por qué no sacar fondos para atender una emergencia natural como estas”, cuestionó el líder local.

EL OLFATO buscó una respuesta de la Alcaldía de Ibagué, pero ningún funcionario responde por la situación.  

Para acabar con los trabajos de remoción de tierra es necesario adquirir por lo menos 15 canecas de ACPM, para que trabaje sobre los 12 kilómetros que se encuentran afectados.

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