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El guardabosques que se dedica a proteger la fauna silvestre de San Sebastián de Mariquita

Conozca la historia del hombre que, empíricamente y con mucho amor, se ha ganado el cariño de cada mariquiteño.
Historias
Autor: Valentina Castellanos Jater
Autor:
Valentina Castellanos Jater
Foto: Suministradas

Trabajo para que las generaciones futuras puedan tener un bosque para respirar aire puro y correr por él, para que escuchen el canto de las aves y para que vean a los animales libres y sanos”

Esta es la razón por la que Humberto ‘Mono’ Riaño se levanta cada mañana a realizar su labor como guardabosques del Bosque Municipal y de la Reserva Forestal en San Sebastián de Mariquita.

Este admirable hombre, digno de quitársele el sombrero, ha dedicado empíricamente más de 12 años de sus 49 a la conservación y rescate de fauna y flora de la región. Así como también, se ha encargado de concientizar a cada persona que pasa por su vida acerca del cuidado del medioambiente.

Siendo el único Guardabosques de la localidad, Riaño ha rescatado a innumerables especies de animales “entre los que se encuentran: mico de bolsillo o pigmeo, osos hormigueros y perezosos, puerco espines, iguanas, tortugas, boas constrictor, algunas víboras venenosas, muchas aves, y otra cantidad de animales aquí en Mariquita”.

“Estamos rescatando semanalmente de a 15 a 20 individuos. Los que están en buen estado se recuperan y los regresamos a su hábitat”, indicó.

Trabajar con 'sus niños': una labor que le llena el corazón

Además de la gran labor que realiza con el rescate y cuidado de los animales, también desarrolla un trabajo social con los niños de barrios vulnerables, incluso, así es como ha crecido su pasión por esto con el paso de los años.

“Empezamos con estos niños a hacer un trabajo social y ambiental, es decir, trabajamos con personas de bajos recursos a hacer recolección de inservibles y sembrar árboles. Llevamos dos años y hemos sembrado 2.500 árboles con niños de seis años hasta mayores de edad”, contó.

Grupo social ‘Verde Azul’ está integrado por niños de tres barrios del municipio. Y aunque al inicio solo tenía seis aprendices, ahora cuenta con cerca de 72.

“Yo les entrego todos mis conocimientos a los niños, porque este tipo de aprendizaje se queda en la mente desde que son pequeñitos. Por ejemplo, tengo niños de seis añitos a los que les enseñamos a reciclar y a amar a los animales, al igual que a los más grandes”, explicó.

Este trabajo con los niños lo considera como el más especial, "porque que padres de familia tengan la confianza en uno de entregarle sus hijos para ir a sembrar y hacer trabajo social, es porque nos lo hemos ganado en una lucha diaria”, dijo con alegría.

Aprender para enseñar 

El ‘Mono’ ha sido reconocido en su territorio como un ciudadano ejemplar no solo por su gran trabajo en la conservación de las especies, sino también por compartir su conocimiento con amor y entrega.

Por ello, después de 10 años, logró que la Alcaldía Municipal lo vinculara a la Secretaría de Desarrollo Económico como Guardabosques, una labor que lo ha acercado aún más a su gente, a sus animales y a sus niños, como él les llama.

“A nosotros nos dicen: por qué ahora aparece tanta fauna silvestre. Y yo digo que no es que aparezcan, es que estamos haciendo un trabajo más visible de recolección de fauna silvestre junto con Bomberos”, dijo.

De esta forma, han realizado un trabajo conjunto en el que se rescatan a los animales y cuando estos se encuentran en malas condiciones los llevan donde una médica veterinaria, quien les indica cuáles son los pasos que deben seguir para sus cuidados.

“Los que podemos curar los curamos. Y cuando están muy mal heridos llamamos al biólogo de Cortolima y él viene y se lo llevan. Hemos rescatado una cantidad de aves, zarigüeyas con sus crías y algunas veces las encontramos asesinadas con sus bebes en el marsupio vivos, los llevamos a la casa”, mencionó.

Esta labor de cuidado en casa la realiza con su pequeña hija de 12 años, “quien las alimenta, las cuida, las limpia y las organiza y así las mantenemos”.

“A ellas las utilizamos para educación y le mostramos a la gente que estos animales no se deben matar, ya que solo consumen serpientes venenosas, alacranes e insectos. Realmente, ellas hacen un equilibrio para el medioambiente y la gente no lo sabe”, agregó.

Cuando rescatan animales que pueden resultar peligrosos, al no tener las herramientas necesarias, se expone a cogerlas con un palo o con su propia mano para meterlas en un balde.

“Tampoco contamos con guacales y a veces me toca meterlos en canecas cuando son muy bravos, incluso, en canecas que se utilizan para la ropa de la casa. También, en muchas ocasiones en las jaulas de pajaritos me toca meter zarigüeyas”, puntualizó.

Del mismo modo, al hacer el rescate de especies de las cuales desconoce su cuidado publica la foto del animal por sus redes sociales para recibir la ayuda de expertos.

“Al recibir algún animal que no sé cómo manejar le pregunto a alguna gente que es conocedora de ellos para que me digan cómo manejarlos. A veces utilizo las redes sociales para averiguar qué alimentación se les puede dar y cómo los puedo manejar”, comentó.

“Antes me escondía, pero ahora sí muestro todo en las redes. Porque mostrar es enseñar”, señaló.

A pesar de que casi fallece a causa de un infarto hace un año producto del estrés de su anterior trabajo, agradece a la vida y a su Dios por la segunda oportunidad que le brindó para seguir siendo ‘Mono’ Riaño: el guardabosques más admirado y aplaudido en San Sebastián de Mariquita.

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