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Con solo 23 años, Vanesa Silva es la exportadora de aguacates más joven en el Tolima

Aguacates tolimenses que conquistan el mercado europeo. Esta es la historia de una empresaria que construye región.
Historias
Autor: Juan Esteban Leguízamo
Autor:
Juan Esteban Leguízamo
Con solo 23 años, Vanesa Silva es la exportadora de aguacates más joven en el Tolima
Foto: EL OLFATO

Vanesa Silva nació en una familia campesina del municipio de Herveo, en la punta norte del Tolima. Desde los 18 años trabaja en el sector agrícola y hoy, a sus 23, es la mujer más joven exportadora de aguacates desde el Tolima hacia Europa.

Muchos jóvenes migran hacia las grandes ciudades, pero Vanesa decidió quedarse en el campo gracias a su padre, que influyó para que la agricultura fuese su proyecto de vida.

“Nos están criando con una mentalidad de: hijo, crezca, estudie, para que se vaya a la ciudad. Al principio compartía con mis amigos la idea de salir del municipio”, manifestó Vanesa. “Pero a medida que pasan los años, nos damos cuenta de que el campo se está envejeciendo, de que los abuelos se están quedando y todos se van a la ciudad a ganarse un mínimo”.

En estos momentos, su empresa Cohasstoll SAS posee cerca de 4.000 árboles con los cuales genera 40 empleos en tiempos de siembra y 100 empleos en tiempos de cosecha.

El logro de la exportación

Hace cinco años su empresa producía únicamente para el mercado nacional. Sin embargo, las condiciones del aguacate Hass y sus cultivadores mejoraron, convirtiendo a la empresa en un importante exportador en Herveo.

La exportación es un logro que obtuvieron con unos requisitos estrictos: buenas prácticas agrícolas, condiciones de cultivo, valor agregado, productos idóneos, cuidado ambiental y, sobre todo, certificaciones de calidad.

Actualmente, el fruto de ese esfuerzo es exportar a países de la Unión Europea.

España, Países Bajos y Reino Unido son el principal destino de exportación de este aguacate, según el más reciente reporte del Ministerio de Agricultura.

Cohasstoll SAS, produce cerca de 300 toneladas de aguacate anual, entre las 1.800 toneladas que produce Herveo. ¿Con estas cifras se puede considerar al aguacate un oro verde?

Vanesa Silva responde que, en efecto, los aguacateros tienen mucho futuro. “Las exportaciones han subido enormemente. El año pasado Colombia exportó 67.071 toneladas de aguacate. Es una muy buena cifra y cada vez estamos sembrando más”, indica la empresaria.

A esto se suman las condiciones climáticas privilegiadas, el bajo costo productivo y la calidad superior del fruto.

Nada más en el municipio de Herveo, hay alrededor de 350 familias productoras de aguacate, manifestó Vanesa. También hay 55 certificados con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) en predio exportador y 11 certificados con Global Gap (un conjunto de normas europeas para las buenas prácticas agrícolas).

Una empresaria de liderazgos municipales

Vanesa Silva también es estudiante de derecho y líder social en el Norte del Tolima. Fue candidata a la alcaldía de Herveo en 2019, y obtuvo el segundo lugar en las contiendas electorales. 

“Aunque perdimos, aprendimos mucho y desde ahí hemos ejercido liderazgos. Ahora estamos trabajando con asociaciones y emprendimientos para ayudarlos a crear ferias y visibilizar los productos que están vendiendo”.

Del mismo modo, la empresaria está formando un grupo con líderes sociales del municipio con miras a generar estrategias de autosostenibilidad, para no depender de las eternas peticiones de apoyo a las administraciones locales.

Estas acciones que piensan en el futuro son realizadas porque, según Vanesa, aunque las condiciones actuales son prometedoras, aún persisten algunos problemas de raíz.

Una certificación de calidad, por ejemplo, trae dificultades para los pequeños productores, pues no cuentan con dinero para pagar asistencia técnica o agrónomos permanentes.

Los pocos agricultores que obtienen un certificado lo hacen gracias a empresas que compran su cosecha temporalmente, pero luego se van, dejando al agricultor sin forma de sostener el certificado, ni de seguir exportando su producto.

De esta forma, el problema abre una brecha de desigualdad entre pequeños y grandes productores en la región. “La mayoría de cultivadores no tienen estudio pero sí muchas ganas de trabajar”, afirma la empresaria. “Con asistencia técnica permanente se solucionaría un gran problema”.

Y añade: “los tolimenses producimos mucho aguacate, porque tenemos condiciones diferentes a otros departamentos. El clima es perfecto y las tierras son esponjosas, por lo que conservan muy bien la humedad”.

Estas condiciones especiales han atraído a empresas extranjeras, que en los últimos años han comprado grandes terrenos en zonas rurales del país para sembrar aguacate. Los monocultivos de aguacate, sin embargo, preocupan a liderazgos ambientales porque se requieren grandes cantidades de agua, que pueden generar afectaciones en el medio.

Al respecto, Vanesa asegura que Cohasstoll SAS está sembrando con criterios de cuidado ambiental, gracias a las certificaciones de calidad que se lo exigen para la exportación.

"La forma en que se cuidan las cuencas hídricas, por ejemplo, es a través de reservas en las cuales no se cultiva aguacate. Cortolima, además, está supervisando que se garanticen todos los procesos de cuidado ambiental".

Por acciones como estas, sumada a los liderazgos en el municipio, le preguntamos a Vanesa Silva cómo ve su empresa en 5 años. Ella responde que planea ayudar a certificar a todos los aguacateros, comprando su producción y brindándoles una seguridad económica.

“Quiero invitar a soñar a todos los hijos de esos aguacateros y crear una red de jóvenes para el arraigo, para que no dejen a sus padres solos en la región”, expresó la empresaria.

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