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Habitantes de Carmen de Apicalá bloquearon vías de acceso para impedir llegada de bogotanos

Carmen de Apicalá fue probablemente uno de los destinos de los miles de habitantes de Bogotá que huyeron del aislamiento social que estableció la alcaldesa Claudia López.
Región
Autor: Redacción Ibagué
Autor:
Redacción Ibagué
Foto: Suministrada

Blindar al municipio de Carmen de Apicalá contra el COVID-19 es una tarea que no da tregua, según sus habitantes.

Desde las 10:30 de la noche y hasta las 4:30 de la mañana de este viernes, un grupo de 60 personas permaneció en la entrada del municipio impidiendo el ingreso de turistas que habrían llegado de la ciudad de Bogotá, evitando el simulacro de aislamiento preventivo decretado por la alcaldesa Claudia López.

A través de las redes sociales, los habitantes residentes en la entrada del municipio empezaron a alertar sobre el ingreso masivo de vehículos particulares y buses intermunicipales a Carmen de Apicalá, en la noche del jueves 19 de marzo.

De inmediato las alarmas se encendieron y sobre las 10 de la noche, los habitantes convocaron a una movilización ciudadana con el único propósito de evitar que los turistas entraran al municipio en medio de la emergencia sanitaria que afronta el país.

“No son residentes, tienen sus fincas de recreo y se vinieron a pasear a Carmen de Apicalá. Nos decían que venían a pasar el aislamiento en sus casas de descanso, pero traían bicicletas en la parte trasera de sus vehículos. Otros decían que en Bogotá no se podían quedar porque el virus estaba bravo y por eso se venían para acá. Qué falta de conciencia”, manifestó Darwin Cardozo, uno de los residentes que estuvo por más de seis horas en la entrada del municipio.  

Es de anotar que, según el más reciente reporte del Ministerio de Salud, Bogotá llegó a los 56 casos confirmados de Coronavirus, siendo la ciudad del país con el mayor número de contagios informados.

Y añadió: “a esto se suman dos cosas. La primera es que los productos están costosos, escasos y apenas alcanzan para la población. Con turistas podemos tener un desabastecimiento. Y la segunda es que, de presentarse una emergencia, el hospital de Carmen de Apicalá no tendría la capacidad suficiente para afrontar la crisis sanitaria del coronavirus”.

Cardozo insistió en que el Gobierno local ha hecho todo lo posible para evitar la propagación del COVID-19, sin embargo, “la gente es inconsciente y creen que porque tienen una finca de recreo van a venir a hacer lo que ellos quieran. Nosotros nos cuidamos y cuidamos a Carmen de Apicalá”.