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Gilberto Guarín, el hombre detrás de Perriquísimo

Investigación
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Gilberto Guarín siempre ha creído que Ibagué es una ciudad donde las oportunidades son muchas veces desaprovechadas. Aunque nació hace cuarenta y cinco años en el municipio de Anzoátegui, Tolima, llegó desde muy pequeño con su familia a la capital del Tolima. Hasta el día de hoy, Gilberto se ha dedicado a construir su propio negocio de comidas rápidas y ha demostrado que en Ibagué es posible crear empresas estables y reconocidas por su calidad.

Como en la mayoría de los casos, el próspero negocio que es hoy Perriquísimo tuvo que empezar de la forma más modesta. Y es que hace más de veinte años Gilberto lograba sobrevivir vendiendo perros calientes en la calle, con un pequeño carrito, justamente en el mismo sector donde hoy está ubicada su empresa.

Por supuesto, Gilberto recuerda con regocijo que fue gracias a su padre que aprendió a administrar un establecimiento comercial. Desde muy pequeño aprendió el valor del trabajo y el esfuerzo que implica lograr una estabilidad económica a partir de un negocio propio.

ELOLFATO.COM: ¿Por qué se le ocurrió emprender en el negocio de las comidas rápidas?

Gilberto Guarín: En ese momento de mi vida esa fue la única posibilidad que tuve. El plante no daba para más porque la situación económica era difícil. Además, era una opción que me libraba de tener que buscar un inversor. Yo buscaba algo que pudiera empezar desde cero, donde la inversión económica fuera poca.

ELOLFATO.COM: ¿Existe un secreto para tener un negocio exitoso como Perriquísimo?

Gilberto Guarín:: La perseverancia. Eso es lo más importante en un negocio. Por ejemplo, en veinticuatro años que llevo, nunca he cerrado. Aquí abrimos todos los días del año. Es que un negocio de comidas rápidas nunca puede cerrarse porque siempre van a existir clientes.

Los clientes: una prioridad

Perriquísimo está abierto desde las cinco de la tarde hasta la media noche. Los precios, por supuesto, se corresponden con la variedad de productos que ofrece el establecimiento. Y aunque el negocio está ubicado detrás del Éxito de la calle 80, una zona comercial, Gilberto ha sabido sacar provecho de la competencia.

ELOLFATO.COM: ¿Cómo logró usted que los clientes fuesen fieles a Perriquísimo?

Gilberto Guarín: Siempre me he preocupado por buscar lo mejor en el mercado. No importa cuántas veces tenga que ir de compras, siempre he intentado que los productos que vendo sean preparados de la mejor manera posible. A mí lo que me importa es la calidad. Yo podría conseguir la carne, las verduras, las salsas, todo más barato, pero estaría traicionando a mis clientes.

ELOLFATO.COM: ¿Aplica alguna estrategia de mercado para mejorar sus ventas?

Gilberto Guarín: Nosotros empezamos como las iglesias primitivas: de voz a voz. Esa ha sido la mejor estrategia. Usted puede preguntarle a cualquier ibaguereño y verá que al menos una vez en su vida ha visitado mi negocio. Incluso conozco casos de gente que llega a la Terminal y les dice a los taxistas que la lleve a Perriquísimo. Mi negocio se convirtió, incluso, en un punto de encuentro para la gente de la ciudad.

ELOLFATO.COM: ¿A quién se le ocurrió la idea de nominar el negocio Perriquísimo?

Gilberto Guarín: La idea fue de un colaborador. Como el negocio iba creciendo y ya íbamos a arrendar este local, necesitábamos un nombre. El joven de la idea fue uno de los primeros que me acompañó en este largo camino. Al principio estuvimos entre Perriquísimo y Perromanía, pero nos decidimos por el primero.

En Perriquísimo puede verse un cliente entrar cada poco tiempo. Por supuesto, la variedad de preparaciones ofertadas y la calidad de la atención hacen que este negocio sea un lugar adecuado para disfrutar de la comida rápida.

Emprender para emplear

ELOLFATO.COM: ¿Cuántos empleos directos genera?

Gilberto Guarín: Yo no tengo empleados, tengo colaboradores. Actualmente trabajan siete personas. Siempre prefiero trabajar, por ejemplo, con mujeres universitarias. Busco que mis colaboradores tengan otra ocupación para que al momento de llegar a Perriquísimo lo hagan con toda la disposición para tratar bien a los clientes. También empleo hombres jóvenes, padres de familia que necesitan un trabajo estable.

ELOLFATO.COM: ¿Qué diferencia a Perriquísimo de otros sitios donde venden comidas rápidas?

Gilberto Guarín: La buena actitud con la que atendemos a los clientes. Yo creo que ese es uno de los grandes problemas de los negocios en Ibagué: existen lugares donde uno llega como cliente y parece que se pusieran bravos.

Gilberto insiste en que el emprendimiento solo es exitoso cuando los clientes terminan satisfechos. La posibilidad de fracasar siempre está latente, y no es necesario una inversión millonaria para que un negocio sea próspero. Además, dice, es mediante la creación de empresas como se contribuye a la generación de empleo. Sobre todo en Ibagué, una ciudad que las últimas décadas ha registrado los más altos índices de desocupación laboral del país debido al fracaso de las políticas públicas.

ELOLFATO.COM: ¿Qué tan difícil es crear un negocio en Ibagué?

Gilberto Guarín: Aquí es muy complicado. No sé en otras partes del país, pero en Ibagué no hay beneficios para quienes creamos empleo. Los impuestos son muy costosos y quienes queremos hacer las cosas legalmente somos pocos. Por ejemplo, tres de mis colaboradores, que son fijos, tienen firmado un contrato. Afortunadamente, en Perriquísimo ya contamos con una venta mensual y una trayectoria, pero para quienes están empezando resulta muy difícil.

Perros calientes de talla mundial

Es común que los clientes de Perriquísimo dejen de comer para fotografiarse al lado de la camiseta del Real Madrid autografiada por James Rodríguez. Gilberto recuerda la época en que la madre del futbolista y el entonces promesa del fútbol mundial le compraban perros calientes: «Pilar era mi vecina. Yo recuerdo ver a James pasar por aquí con el uniforme del Tolima, rumbo al entrenamiento», dice Gilberto.

Muchos años han pasado y todavía James Rodríguez acude a Perriquísimo cada vez que visita la ciudad. En muestra de su afecto, el deportista le regaló a Gilberto la camiseta del Porto de Portugal y del Real Madrid. Ambas prendas son sin duda un atractivo más para los clientes fieles del negocio.

«Ya es hora de crecer»

Hace un tiempo, Gilberto inauguró una sucursal de Perriquísimo en el barrio Metaima. Aunque su idea de negocio también estaba siendo rentable, la inseguridad del sector obligó al propietario a cerrar el local: «Un día entraron unos hombres armados y me amenazaron a mí, a mi familia y a mis colaboradores. Incluso nos golpearon», cuenta Gilberto con tristeza.

ELOLFATO.COM: Pero supongo que aún quiere expandir su negocio, así sea a mediano plazo.

Gilberto Guarín: Sí. Quiero que Perriquísimo esté en otros sectores de la ciudad. Mi deseo es ampliar mi negocio, buscar un sitio más grande donde todos mis clientes se sientan más cómodos aún. Un lugar más grande, con parqueadero propio. Es hora de que el negocio crezca.

ELOLFATO.COM: ¿Qué mensaje podría darles a los lectores, a los jóvenes, a todos aquellos que estén pensando arriesgarse para crear su propio negocio?

Gilberto Guarín: Que se inventen. Que lo intenten. Si alguien tiene la posibilidad, que ahorre y monte su propio negocio. Incluso, yo a mis colaboradores les digo que aprovechen sus empleos para ahorrar. Y si alguien no tiene los recursos, que busque cómo emplearse y luego se ocupe de emprender. Hay que cumplir los sueños.

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