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Fundadora del desaparecido Café Planadas encontró en la capricultura su nueva fuente de ingresos

Hace menos de un mes Yeni Rodríguez cerró el emblemático café en el centro de Ibagué y se dedicó de lleno a su otra pasión: las cabras.
Historias
Autor: Juan David Ortiz
Autor:
Juan David Ortiz

Luego de que el emblemático Café Planadas anunciara su cierre el pasado mes de mayo a raíz de la crisis financiera provocada por el COVID-19, su propietaria Yeni Katherine Rodríguez se dedicó de lleno a su nuevo oficio: capricultora. (Emblemáticos restaurantes y cafés del centro de Ibagué se declaran en bancarrota por la crisis del COVID-19)

Esta labor pecuaria le ha permitido generar ingresos en medio de la recesión económica y aprender sobre las cualidades de estos nobles animales y las bondades nutricionales de su leche.

“Empezamos a investigar y nos dimos cuenta que la leche de cabra tenía una cantidad de componentes para aumentar las defensas, ayudar a sanar alergias y otras bondades que son de suma importancia para las personas. Adicional a ello que son animales dóciles y eso facilita el trabajo”, expresó.

Aunque esta ecóloga de profesión emprendió este proyecto junto a su esposo hace seis años, sus múltiples ocupaciones cafeteras le impedían estar dedicada a sus animales al 100 %.

Sin embargo, con la llegada del coronavirus todo cambió y decidió concentrar sus esfuerzos en la producción caprina de su finca, ubicada en el sector de Calambeo.

“Empezamos con tres cabras y en este momento tenemos 60. Estos animales son maravillosos, su leche tiene muchas bondades que la mayoría de personas desconocen. Asimismo, elaboramos subproductos como queso y yogurt que son deliciosos y cualquier persona los puede consumir”, expresó la productora.  

Yeni y su esposo no son los únicos beneficiados del aprisco, sus cultivos de café también se han nutrido por medio del estiércol de las cabras que contienen altos niveles de nitrógeno y es considerado el abono orgánico ideal para que los árboles crezcan con más vigor.

“El estiércol de las cabras es un abono orgánico de alta calidad que tiene muchísimos nutrientes los cuales ayudan a que la planta de café crezca más, de frutos más grandes y mejore su calidad. Por eso fue que involucramos estas dos labores para hacer un ciclo de sostenibilidad”, relató.

Aunque las cosas no han sido fáciles durante los últimos dos meses, Yeni continúa trabajando con dedicación y a través de redes sociales se encarga de dar a conocer sus productos y comercializarlos en todo el departamento.

Con agradecimiento sonríe junto a sus animales y asegura que las labores del campo, sin duda, han sido una bendición en estos tiempos difíciles.

¿Dónde la pueden contactar?

Yeni comercializa sus productos a través de su Instagram @relaciondirecta y su línea WhatsApp 316 742 7333.

 

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