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Editorial

Editorial EL OLFATO
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Fíjense qué concejales eligen: ¡Por favor!

Por estos días los habitantes de Ibagué tienen la atención puesta en la elección del nuevo alcalde de la ciudad y, en un segundo plano, aparecen los aspirantes al Concejo Municipal. (Los mezquinos concejales de Ibagué)

Es importante que los electores sepan que ambas elecciones son determinantes para el futuro de la capital tolimense, porque de poco sirve tener un buen alcalde y unos pésimos concejales. O, peor aún, personajes nefastos en ambos poderes.

Los 19 concejales que se elegirán el próximo 27 de octubre tienen la misión de defender los intereses de la ciudadanía, propender por el desarrollo y progreso de la ciudad, y hacerle control político al entrante gobierno.

Lamentablemente, durante los últimos ocho años, al cabildo han llegado personajes discretos en su gestión publica, pero sobresalientes en asuntos asociados al clientelismo y a la burocracia.

Gracias a esos concejales, Luis H. Rodríguez pudo hacer deshacer durante sus cuatro años de mandato. El detenido exalcalde logró ‘arrodillar’ a la mayoría de cabildantes con puestos y favores que les salieron caros a la ciudad.

El Concejo Municipal no solo le aprobó cuanto crédito se le pasó por la cabeza, sino que viabilizó verdaderos ‘tumbados’ como el de las fallidas fotomultas. Ese proyecto pretendía enriquecer a un particular durante 20 años. Por fortuna, ese Acuerdo se hundió en el Tribunal Administrativo del Tolima.

Luego, en enero de 2016, muchos de esos concejales leales a Luis H. Rodríguez, se convirtieron rápidamente en ‘jaramillistas’ y continuaron otro periodo más con su sistema democrático ‘transaccional’.

Gracias a ello, la administración del alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo pudo conseguir el elevado endeudamiento en el que deja a la ciudad, montar dudosos procesos de contratación sin cuestionamiento alguno y hasta disparar los impuestos locales, como ocurrió con el predial.

Aquí, en Ibagué, el control político lo asumieron los medios de comunicación, porque algunos concejales se dedicaron a aplaudir a los alcaldes, a tramitar hojas de vida o recomendar contratistas en la mayoría de despachos oficiales.

Por todo esto, la más reciente encuesta del programa Ibagué cómo vamos (2018) mostró que la imagen favorable del Concejo cayó dos puntos porcentuales en comparación con el año 2017 y 12 puntos con respecto a 2016.

La favorabilidad del Concejo pasó del 31 % al 29 %. Es decir, que el 71 % de los encuestados tiene una imagen desfavorable del cabildo.

Asimismo, el estudio mostró que el 82 % de la ciudadanía no aprueba la gestión del Concejo. El 45 % de los encuestados consideró que es mala y el 37 % que es regular. Solo un 18 % la califica como buena.

Con este diagnóstico, es importante que analicen muy bien en las hojas de vida de los candidatos al Concejo de Ibagué para que no se repita la historia durante los próximos cuatro años.

Y si los electores no aprenden, que la Fiscalía General de la Nación nos ayude a depurar esta oscura corporación.