Pasar al contenido principal

Usted está aquí

Anny De Trujillo

Columnista ElOlfato.com

Feliz tercera edad ¿Proporcionas que el adulto mayor sea feliz?

En las últimas elecciones me tocó ser jurado de votación y mientras hacía la fila para entrar, a unos jóvenes que estaban delante de mí les escuché lo siguiente: “uf hermano, que pereza me toco la mesa en que votan todos los cuchos”.

Interiormente y con dolor al escuchar esa expresión, me hice varias preguntas; ¿será que ellos no van ser viejos? ¿Tendrán la sabiduría y la experiencia que tienen los “cuchos”, como los llaman ellos? ¿Cómo serán con sus padres?

En fin, es doloroso ver como hoy en día cuando una personas pasa de cierta edad (de cincuenta para arriba) la van apartando de tantos momentos de la vida (trabajo, estudios, oficios del hogar, etc.), como si no sirviera, haciéndolo sentir inútil, sin saber y ser conscientes de la riqueza y la sabiduría con la que cuenta un adulto mayor.

El niño y el adulto mayor están en una edad vulnerable en la que necesitan protección, acompañamiento, ayuda y en especial mucho amor. ¿Quizás olvidamos tan fácil todo aquello que nos dieron e hicieron por nosotros, en especial nuestros padres, abuelos y familiares cercanos que se encuentran en esta edad? ¿Cómo brindarles en vida un acompañamiento y hacer posible que tengan una feliz tercera edad?

Estas recomendaciones te ayudarán a que tu familiar o amigo que se encuentra en esta edad, logre sentirse aceptado y  lo mejor posible. En vida, todo lo que se pueda hacer por ellos, ya muertos para qué los lloramos.

  • Entender y comprender la edad por la que están pasando para que ellos mismos logren aceptarla.
  • Tenerles muchas paciencia. Cuando fuimos niños, nuestros mayores nos repetían una y otra vez lo que queríamos saber; ahora nos tocó el turno: debemos contestarles todo aquello que nos preguntan, quieren saber y aprender, se intercambian los roles.
  • Hacerlos sentir útiles, darles encargos y responsabilidades.
  • Proporcionarles que estén continuamente en actividad (deporte o actividades físicas, vueltas personales o de la casa, encuentros con amigos, salidas y viajes).
  • Velar para que tengan una alimentación adecuada y saludable.
  • Cuidar de su salud, acompañarlos a sus citas médicas.
  • Que tengan actividades cognitivas (leer, que realicen crucigramas, talleres, clases de música, pintura, juegos de mesa, etc.).
  • Apoyarlos a que aprendan a manejar pantallas.
  • Celebrarles sus fechas especiales (cumpleaños, aniversarios, día del padre, de la madre, día de los abuelos, etc.).
  • Animarlos e invitarlos a que pertenezcan a un voluntariado.
  • Dedicarles todo el tiempo que sea posible y necesario.
  • Para ellos, los recuerdos son muy importantes, permite que en ocasiones los mencione y viva de ellos.
  • Métete en su mundo, escucha sus historias, anécdotas y música de su época. “Toda tiempo pasado fue mejor”.
  • Abrázalos, consiéntelos, llénalo de besos. Muéstrale cuánto los amas.
  • Enséñale a tus hijos y demás familiares la importancia que tienen estas personas para tu vida y para la familia.
  • Y por último, rezar y pedir por ellos.

Por diferentes circunstancias de la vida, muchas personas no pueden cuidar a su familiar adulto mayor y les toca buscar hogares, fundaciones y casas adecuadas donde se hacen cargo de sus cuidados básicos. Por eso busca lo mejor para ellos, donde le brinden buenos cuidados y amor, visítalos con frecuencia, ellos se pondrán muy felices y te lo agradecerán. Que esta opción sea la última, mientras lo puedas cuidar, cuídalos, no lo dudes.

Entrégales lo mejor de tu vida, así como ellos lo hicieron por ti, con actitudes como estas ayudaremos a construir una sociedad y un mundo mejor, a través de la gratitud, el afecto y el amor.