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Anny De Trujillo

Columnista ElOlfato.com

¿En tu familia se vive el sentido del humor?

Sonreír, estar alegres, reír a carcajadas y tener sentido del humor, debe ser el antídoto que ayude para tanta cara triste que se ve reflejada en muchas personas, por tragedias, miedos, duelos y dolor; solo así ayudaremos a que este mundo sea distinto y mejor. “Al mal tiempo buena cara”.

Es precisamente en la familia donde se debe cultivar y vivir desde la tierna infancia el sentido del humor como un arma poderosa para lograr y garantizar un bienestar armónico, afectivo y psicológico.

¿Qué entendemos por tener sentido del humor? Cuando hablamos de sentido del humor, no nos referimos a burlarse de todo o no tomarse en serio las cosas importantes, nos referimos a una actitud y pensamiento positivo, a la capacidad que desarrolla cada persona de reírse a pesar de los problemas, las exigencias del día a día y la adversidad.

Como en toda situación familiar, el modelo de los padres juega un papel importante y más cuando se trata de este tema del humor. Si los hijos continuamente ven a sus progenitores, tristes, amargados, serios o malgeniados, ellos copiarán esta conducta, sin dar buenos resultados; es decir, no los ayuda o prepara para la vida, afrontar situaciones, problemas o disgustos difíciles.

Esto se debe convertir en un reto diario para la familia, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿cómo podemos fomentar el buen humor en la familia?

Sacar de lo negativo, lo positivo (ante situaciones difíciles, problemas).

“Descubre el valor del Amor”

Reírnos de nosotros mismos, inclusive cuando nos equivocamos.Aprovechar los momentos de reunión familiar, como tertulias, juegos de mesa, viajes, para sacar de cada momento lo mejor.

Evitar llevar los problemas del trabajo a la casa.

A los hijos no solo les gusta que les exijan, también les gusta que sus padres se diviertan con ellos, esto es un signo de cariño y mucho amor.

El buen humor en la familia, desarrolla la creatividad, los hace ser recursivos y proactivos.

Hay que mostrarles a los hijos, que sonreír no cuesta, que se esfuercen por hacerlo a quien lo necesite, alguien que esté triste, enfermo o decaído, esto tiene un valor único.

No se necesita del dinero para pasarlo bien, en ocasiones con pequeñas cosas y actividades sencillas se disfruta más.

El buen humor aporta beneficios y ventajas a toda la familia. Ánimo, los invito a que juntos ayudemos a cambiar la cara triste de nuestra familia, nuestro barrio, nuestra ciudad y país, solo así contribuiremos a construir un FUTURO mejor.