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"En Ibagué tenemos que romper con la indiferencia y ser más solidarios": Andrés Sierra

Ibagué
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El nueve de octubre del año 2013 se partió en dos la vida del joven empresario Andrés Sierra. Ese día, un miércoles, le informaron que tenía cáncer. La enfermedad apareció cuando apenas llegaba a los 33 años.

Sierra es gerente de Proandina, una compañía que se dedica a la comercialización de alimentos, y al mismo tiempo es miembro de las juntas directivas de la Cámara de Comercio de Ibagué y de la caja de compensación familiar Comfenalco Tolima.

Su intensa agenda de trabajo y su agitada vida social se detuvieron. Inició de inmediato un duro tratamiento de seis meses, se le cayó el cabello y perdió peso. Sin embargo, su fe creció.

Soportó las dolorosas quimioterapias, las náuseas y todos los efectos secundarios de este procedimiento. Andrés se refugió en Dios y en su familia. Sus padres, sus hermanas, su novia y sus amigos más cercanos le daban fuerza cada día. Unos lo visitaban, pero muchos más le escribían a su teléfono celular o a su cuenta en Facebook.

Yo sabía que aún tenía muchas cosas por hacer, y una de ellas era apoyar a más personas que enfrentaban esa enfermedad”, dijo.

Pasaron dos años, exactamente, 778 días, y Andrés Sierra pudo cumplir con la meta que se fijó: ayudar a más personas con cáncer.

Y lo hizo a través de la Fundación Tapitón, fundada por Pilar Portilla, una empresaria del sector de la construcción que apoya a organizaciones de niños con cáncer, VIH y adultos mayores.

Yo ya estoy bien, superé la enfermedad con fe y disciplina. Y sé que hay muchas personas que tienen mucha fe, mucha fortaleza, pero infortunadamente les faltan recursos para desplazarse, para alimentarse… Y conocí la Fundación Tapitón… Es una fundación que está trabajando mucho por los niños en Ibagué y en el Tolima”, manifestó el empresario.


Lo primero que hizo fue pensar en una cena en el Restaurante Altavista, del cual es socio.  “Yo quería inicialmente que fuera el nueve de octubre, y que se hiciera todos los años en esa misma fecha, pero por temas logísticos lo hicimos anoche (jueves 26 de noviembre) y la gente respondió. Muchos empresarios, muchos amigos asistieron. Cada uno pagó $250.000 por el puesto”, contó emocionado.

Andrés se encargó de la convocatoria, organizó el lugar y la comida, y la Fundación Tapitón recibió todos los aportes. “La gente consignó a la cuenta de la Fundación y fue motivante ver que en Ibagué hay solidaridad. Creo que nosotros los empresarios debemos liderar este tipo de obras sociales, a través de cenas, maratones o cualquier actividad que posibilite la donación de recursos. También, con aportes de las empresas”, expresó.


Durante la cena, los niños de la Fundación Tapitón contaron sus testimonios y agradecieron el aporte que hicieron estas personas. De esta manera, muchos se enteraron del drama que solo conocen quienes han luchado contra esta agresiva enfermedad.

“En mi casa siempre me enseñaron que hay que ayudar a los demás, pero cuando llega el cáncer uno se vuelve más sensible. Y eso es lo que de ahora en adelante quiero hacer, principalmente entre los empresarios. No hay que esperar que el cáncer toque la puerta de nuestros hogares. Tenemos que romper con la indiferencia y ser más solidarios. Hay que ayudar a centenares de personas que lo necesitan”, afirmó.

Contacte a la Fundación Tapitón: [email protected] - www.tapiton.org

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