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En dos semanas Fiscalía vincula a 11 personas por nexos con extorsiones desde cárcel de Picaleña

Investigación
Autor: ElOlfato
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ElOlfato

La cárcel de Picaleña, reconocida en el país como la ‘universidad de la extorsión’, sigue en plena actividad criminal.

Así lo indican los resultados de las investigaciones desarrolladas por los grupos Gaula de la Policía y de la Sexta Brigada, que en solo dos semanas han derivado en la captura y vinculación de 11 personas por nexos con extorsiones desde la cárcel de Picaleña.

La Fiscalía cuenta con un listado de víctimas que recibieron llamadas desde la cárcel de Picaleña en el Tolima, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío, el Meta, Cundinamarca y Boyacá.

Investigaciones de las autoridades revelan que las cárceles de Picaleña, en Ibagué, Girón (Santander), y La Ternera, en Cartagena, son las que más impacto están generando en el país en materia de extorsiones. (Ver: Fiscalía imputó a tres extorsionistas “tío – tío” que delinquían desde Ibagué)

El caso más reciente señala a dos mujeres que estaban encargadas de reclamar dineros producto de extorsiones en la modalidad de ‘tío-tía’. Cayeron en un operativo del Gaula Militar y el CTI en Caicedonia (Valle del Cauca) y Bogotá.

Las autoridades las identificaron como Inés Alejandra Criollo Gallego y Angela Patricia Hortúa Navarro, sobre quienes pesaba una orden judicial por el delito de extorsión agravada.

Una fiscalía seccional delegada ante el Gaula en Ibagué las investiga por varios casos denunciados en los que las víctimas giraron dinero a su nombre.

Mientras que Inés Criollo presuntamente reclamó $34’148.000 en Caicedonia,  Ángela Hortúa retiró en Bogotá giros por el orden de los $46’844.000.

Las autoridades informaron que los incautos caen en la artimaña de llamadas desde la cárcel de Picaleña realizadas por personas privadas de la libertad, que escogen a sus víctimas de forma aleatoria y se comunican con ellas haciéndose pasar por las autoridades.

El discurso en la llamada es el mismo. Les aseguran que sus sobrinos o algún familiar se encuentran en líos judiciales por delitos como tráfico de estupefacientes, porte de armas de fuego u otros. (Ver: Escuche cómo caen las víctimas de los extorsionistas “tío-tío”)

El más común es que se vieron involucrados en accidentes de tránsito en donde perdió la vida alguien, por lo que solicitan dinero a cambio de no judicializarlos.

En el caso de Criollo y Hortúa la Fiscalía les imputó cargos ante el Juzgado Segundo Penal Municipal con función de control de garantías de Ibagué, despacho que a la vez las envió a la cárcel con medida de aseguramiento.

Un sobrino de una de las dos mujeres investigadas está privado de la libertad en Picaleña, según el ente acusador.

Esta semana también se dio a conocer el caso de la captura y envío a la cárcel de Javier Tejada Cardona, señalado por el cobro de $31 millones en giros producto de la extorsión agravada a tres víctimas.

Este hombre también deberá responder por cargos de concierto para delinquir agravado con fines de extorsión y enriquecimiento ilícito de particulares, los cuales no aceptó.

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