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El panadero belga que alimenta a los más golpeados por la pandemia en Ibagué

Por cada pan que le compran, él dona otro a una familia vulnerable de la ciudad. Conozca la historia de Jerome Materna y su panadería.
Historias
Autor: Redacción Ibagué
Autor:
Redacción Ibagué
Foto: EL OLFATO

Jerome Materna llegó a Ibagué hace menos de un año, siguiendo al amor de su vida, una tolimense de la que quedó flechado al instante que la conoció a bordo de un avión en Europa. 

Nació en Bélgica y aunque siempre quiso salir de su país y radicarse en el algún lugar de Latinoamérica, nunca pensó que sería en Colombia. 

“Pero me encontré con una colombiana, me casé y así llegué acá”, dice entre risas, reconociendo que también fue por ella que aprendió a hablar español, pues “el amor hace hacer muchas cosas”. 

Si bien Jerome es arquitecto y en su país tenía una empresa dedicada a la construcción, siempre ha tenido un amor por la cocina. Así que cuando se radicó en la ciudad junto a su esposa e hija, una pequeña de 18 meses, decidió que se dedicaría a ese oficio que le generaba tanta pasión. 

“Me gusta mucho la comida, siempre ha hecho parte de mi vida, me encanta cocinar y compartir la cocina, la idea aquí en Ibagué es que empecé a compartir mi cultura, mi comida y abrí entonces un negocio en el centro comercial La Estación que se llama ‘Pop Waffle’”, explica Materna. 

Este negocio fue concebido bajo la idea de brindarle a sus clientes una experiencia de viaje a través de la comida, es decir, que los comensales se transportaran hasta Bruselas (capital de Bélgica) tan solo probando uno de estos wafles. 

 

Por 15 días, esta idea funcionó a la perfección: lograron gran aceptación entre los ibaguereños y obtuvieron ventas bastante positivas; sin embargo, apareció algo que nadie esperaba y ese sueño tuvo que cerrarse.  

“Con el COVID-19 tuvimos que cerrar. Abrimos 15 días antes de la cuarentena, en esos días nos fue muy bien porque a la gente de verdad le encantaba, pero nos tocó cerrar, así que me quedé en casa encerrado, esperando qué hacer”, cuenta Jerome. 

La idea de hacer domicilios no le sonaba mucho, ya que su preferencia era la interacción con los clientes y entregarles en la mesa su producto recién salido del horno, pero el aislamiento obligatorio cada vez se hizo más largo, así que tuvo que ceder. 

“Empecé a ofrecerles a mis compañeros los panes que hacemos en Bélgica: un pan francés tradicional que se hace con triple fermentación, con masa madre, sin levadura, un producto muy fresco y crocante”, detalla. 

Estos clientes empezaron a solicitarle otros productos, así que empezó a crear otras especialidades como el baguette francés, mogollas y panes de leche, entre otros. 

Sin embargo, sintió que mientras su negocio estaba prosperando en esta nueva modalidad, habían muchas familias en la ciudad que estaban pasando hambre en medio de la cuarentena y que él, quizá, podía hacer algo para ayudarlos. 

“Yo hago parte del Club Rotario Ciudad Ibagué Musical y con mis compañeros hacemos obras sociales y en esta cuarentena vimos que hay mucha gente que no trabaja y que tiene hambre. Así que se nos ocurrió llevar a cabo ‘Pan para la Vida’, una estrategia con la que cada persona que me compra un pan, yo con eso preparo un segundo pan y lo regalo a las comunidades necesitadas”, especifica el creador de ‘Pop Waffle’. 

‘Un pan para la vida’

Por cada compra de $5.000 en adelante, Materna dona un pan a una persona o familia vulnerable de la capital tolimense. 

En un mes regalamos más de 400 panes, 160 en una sola semana. Por ahora estamos apoyando a ocho comunidades, entre ellas el Jardín de los Abuelos, la Comunidad Indígena del Tolima y el barrio Las Delicias”, comenta. 

De igual manera, según expone Jerome, quien compre el producto puede sugerir a qué lugar, familia o persona desea que llegue la donación: “mandamos el pan directamente allá, sin costo alguno de envío para quien reciba el pan”. 

Ahora, sobre los domicilios, este belga aclara que, para cubrir el gasto de envío a los beneficiados, a quienes compran el pan se les cobra $1.250 por cada producto que solicite. 

 

Cómo pedirlos

Para dinamizar el servicio, Jerome creó una aplicación en la que los usuarios pueden mirar los productos y sus precios. Para acceder a ella solo deben ingresar a la página de Facebook pop_waffle o comunicarse al número WhatsApp 323 288 2210.

“Si el pedido se hace hoy deberán esperar hasta mañana en la tarde, ¿por qué tanta demora?, porque el pan que yo preparo es especial en la preparación, es un pan tradicional francés que lleva una triple fermentación, sin levadura, con una masa madre y necesita un tiempo de reposo grande, pero les puedo garantizar que es un producto de calidad, sin grasas y con una harina especial”, puntualiza Jerome, un belga que cambió la arquitectura por el pan y a Bruselas por la tierra del tamal y la lechona.  

 

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