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Editorial

Editorial EL OLFATO
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El desequilibro democrático que promueve RCN Radio en Ibagué

Tan cuestionable resulta ser que la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima estén promoviendo candidaturas para las próximas elecciones regionales, como que una de las cadenas radiales más importantes del país haya caído en ese mismo comportamiento antidemocrático que reprocha buena parte de la sociedad.

No es aceptable que haya aspirantes a cargos de elección popular que tengan ventajas sobre los demás, bien sea con el uso de recursos públicos y la maquinaria oficial, como con la utilización de un micrófono y del espectro electromagnético del Estado para difundir masiva y diariamente el nombre de un candidato.

Y la crítica no es para las personas. El cuestionamiento aquí es para una empresa privada como RCN Radio que decidió ponerse a la par con los políticos indelicados de la provincia.

Para nadie es un secreto que las administraciones departamental y municipal están auspiciando las candidaturas a la Alcaldía de Ibagué de Andrés Fabián Hurtado y Alberto Girón, respectivamente. Todo el mundo político lo sabe, menos la Procuraduría, que normalmente nada sabe, nada ve y nada oye.

Tal vez porque ya es casi normal - lamentablemente - que los políticos quieran dejar sus sucesores, como lo intentó hace cuatro años Luis H. Rodríguez con Jhon Esper Toledo, quien fue derrotado por Guillermo Alfonso Jaramillo, el mismo que prometió luchar contra la corrupción, la politiquería y el clientelismo.

RCN Radio dirá que desconoce que su periodista Rubén Darío Correa, director de noticias en la emisora La Cariñosa, una de las estaciones más es escuchadas de la mañana en la ciudad, es precandidato a la Alcaldía de Ibagué.

Los directivos de la cadena no notarán que Correa activó desde el año pasado sus recorridos por los barrios de la ciudad, multiplicó la divulgación de fotografías con los líderes, fomentó los ‘sancochos comunitarios’ y visibilizó su intención de ser alcalde de Ibagué en un evento político del Centro Democrático, al que llegó con un prendedor del partido, y donde ofreció un entusiasta discurso.   

Horas después, Rubén Darío emitió un comunicado en el que negó que había asistido al evento del uribismo como precandidato y aseguró que su participación fue en condición de periodista.

Esa versión se diluyó no solo con las fotografías de la convención del Centro Democrático, en las que se vio en la mesa principal, al lado de la cúpula de ese partido, sino también por las declaraciones entregadas por Nubia Stella Martínez, presidenta del CD. Ella admitió en los medios de comunicación que Correa estuvo interesado en ser el candidato del uribismo, pero que después se apartó del proceso.

Y salió de la carrera de precandidatos uribistas, porque no esperaba que lo sometieran a una competencia con personas como Leonidas López, exrector universitario, y Gabriel Hernán Peñaloza, empresario y constructor en el centro del país.

El comunicador esperaba ser el candidato único y oficial del Centro Democrático. Por lo menos eso le habría ofrecido su exaliado y amigo Ricardo Ferro, actual representante a la Cámara.

Rubén Darío le ha dicho a varios amigos y colegas que su aspiración política continúa, y que ya tiene mínimo dos avales para inscribirse como candidato a la Alcaldía de Ibagué. Uno de ellos se lo ofreció, públicamente, el representante a la Cámara del partido de La U, Jaime Yepes.

Al parecer, el comunicador sabe que su apuesta política depende mucho de tener encendidos los micrófonos de RCN Radio, y por eso ha dicho en privado que estará en la emisora hasta mitad de año, cuando tendrá que inscribirse oficialmente en la Registraduría Nacional del Estado Civil.