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El coronavirus y su lección a la humanidad

No es momento de ideologías, ni de izquierdas o derechas. La coyuntura que se está viviendo en el planeta es real. Varios filósofos han hecho sus análisis acerca de lo que está ocurriendo y sobre lo que esto acarreará en el futuro. Es preciso decir que lo que predomina es la incertidumbre. Por tanto, se pueden leer reflexiones, datos e información sobre las probabilidades y estimaciones del número de muertos. Además de la cantidad de predicciones económicas sustentadas en pérdidas para las naciones, daños en el comercio y en los negocios. 

Hoy, más que nunca, se podría considerar esta frase: las crisis son oportunidades. Y no es por caer en un positivismo abrupto, sino discernir en lo que ocurre. La filósofa estadounidense Martha Nussbaum (2017) plantea la “crisis silenciosa” de las naciones, ligada principalmente a las crisis de las humanidades. En ese sentido, la queja ha sido hacia los sistemas educativos y hacia la baja capacidad que se tiene para desarrollar en los estudiantes el “pensamiento crítico” para afrontar los problemas internacionales y actuar con compasión hacia sus semejantes. Por tanto, llegó la crisis, la emergencia y en medio de la angustia se consideran algunas preguntas como: ¿cuál es el sentido de la vida y cómo hemos generado desarrollo económico por encima de lo social y del planeta? ¿Por qué se han generado tantas asimetrías?

Se podría hacer una lista interminable de interrogantes, algunos fáciles de resolver y otros con una trascendencia enorme, pues pasan a una esfera más subjetiva: la de la fe y la espiritualidad. 

Se evidencia, entonces, que estamos en un momento histórico para repensarnos como humanos, ciudadanos del mundo y seres vivos. Es decir, una humanidad más compasiva, ética, solidaria, respetuosa por la diversidad y la diferencia, cooperativa, resolutiva, solidaria, transformadora, resiliente, disciplinada, creativa, honesta, capaz de expresar sus emociones, sentimientos y valores. Todo eso para alcanzar una forma de vida que permita una “vida buena” en sinergia con el planeta y con todos los seres vivos que en él habitamos, por citar conceptos del filósofo colombiano Maximiliano Prada. 

En palabras del filósofo surcoreano Byung-Chul Han (2018) y recordando su libro el ‘Aroma del tiempo’, esta crisis llegó para contemplarnos, para enseñarnos a ver el tiempo y el momento presente de otra manera. Para vernos y visualizarnos bajo otra óptica. También para reconocer que el cuidado no depende de cada uno de nosotros: debemos cuidarmos en comunidad. Nos cuidamos el uno al otro y el cuidado empieza en el autocuidado. Estamos en esta emergencia para darle sentido al tiempo, a la vida y hasta la misma muerte, que nos rodea a diario. 

Es por todo lo anterior que la crisis y el conflicto se presentan como parte permanente de la existencia humana, según lo explicaba el sociólogo y matemático noruego Johan Galtung. Cada quien, al final, sacará sus propias conclusiones .Otros no podrán porque se habrán ido. Lo que sí es verídico es que esta experiencia es vital para transformar el cómo hemos venido haciendo las cosas y el tipo de humanidad que queremos seguir siendo. 

Puede seguir a la columnista en esta cuenta: @mariaKmorenos

 

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