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Wilson Leal

Columnista ElOlfato.com

¿Dónde está el piloto?

Esta semana se cumple dos meses de la renuncia del gerente del Ibal el Ingeniero Carlos Fernando Gutiérrez.

Resulta inverosímil, que transcurridos casi sesenta días desde la renuncia del último gerente en propiedad, la entidad descentralizada más importante del municipio no tenga aún al frente de sus destinos a un ejecutivo que lidere los procesos misionales.

En estos dos meses, el Ibal ha adjudicado contratos millonarios y  comprometido su capacidad de endeudamiento, a niveles que muchos en la ciudad consideran peligrosos para su estabilidad financiera.

En la recta final de la administración, el Ibal está comprometido con la terminación de la inconclusa fase I del acueducto complementario.

En este semestre el Ibal debería terminar por fin la fase II del acueducto complementario, cuya entrega se anunciaba para el año anterior y aunque se anuncia sospechosamente ejecutada en un 70 %, no muestra avances en el sector de Coello, ni volvió a mostrar trabajos en el sector de La Pola, dejando inconclusas la reparación de vías con cráteres de hasta dos metros en la autopista sur.

En los actuales momentos, el Ibal debe resolver los problemas ambientales que Cortolima ha invocado como causa de suspensión de las obras en varios puntos de intervención de la Fase II del acueducto complementario.

En estos cinco meses que restan a la administración Jaramillo, el Ibal debe ejecutar las recién contratadas obras que devuelven el agua al tanque sur y los diseños de los restantes trabajos para conectar a los acueductos comunitarios como se acordó en el compromiso con las comunidades del sur, suscrito en noviembre anterior.

En estos meses restantes, el Ibal debe responder por la prestación del servicio de acueducto y alcantarillado, para cuya atención de emergencias se ha aseverado que se carece de recursos.

Es ciertamente irresponsable que una empresa de la magnitud del Ibal, con las obligaciones y tareas que pesan en la actualidad sobre sus hombros y con los riesgos que corre en lo técnico, en lo operativo y en lo financiero no merezca la designación de un gerente en propiedad.