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Editorial

Editorial EL OLFATO
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División gremial y el estancamiento de Ibagué

La crisis social y económica que atraviesa la capital del Tolima no solo es culpa de la mediocre clase política local. La responsabilidad también recae en nuestra dirigencia gremial. Bueno, si la hay.

Lamentablemente, las juntas directivas de organizaciones como la Cámara de Comercio de Ibagué y Fenalco Tolima -solo por poner dos ejemplos- están distraídas en pulsos internos de poder y viscerales disputas personales, mientras la ciudad se derrumba.

Otro hecho no menos grave es que muchos de quienes hacen parte de estos órganos tienen dependencia económica o alguna relación comercial o afectiva con la Alcaldía de Ibagué y/o la Gobernación del Tolima, lo cual les impide tener una voz firme e independiente.

Para no ir muy lejos, el presidente del Comité de Gremios del Tolima es Efraín Valencia, gerente de La Estación Centro Comercial. Ahí surge una pregunta: ¿Podrá Valencia tomar la vocería del sector productivo del departamento cuando el Centro Comercial que administra tiene un estrecho vínculo económico con la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima?

Ha habido casos en el que el vínculo comercial entre la Alcaldía de Ibagué y los hoteles de la ciudad los limita para exigirle a la Administración Municipal políticas claras en materia de turismo. Si protestan, les quitan el contrato para los eventos.

Esa fragilidad gremial ha sido caldo de cultivo para el descalabro de la ciudad. Recordemos que, en el año 2015, mientras medios como EL OLFATO denunciaban el robo de los Juegos Deportivos Nacionales, el exalcalde Luis H. Rodríguez era aplaudido por Fenalco mientras facturaba miles de millones de pesos en contratos públicos.

Lejos está Ibagué de tener vocerías empresariales fuertes como las que hay en Medellín, en donde el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) traza el rumbo económico y social, no solo de los 125 municipios de Antioquia sino del país entero.

Aquí, la mayoría de dirigentes locales tiemblan ante cualquier grito del alcalde de turno y sienten pánico si el mandatario amanece de mal humor y rompe relaciones comerciales.

La Cámara de Comercio de Ibagué y Fenalco Tolima acaban de elegir a Brian Bazín Bulla, como presidente ejecutivo, y a Alba Lucía García, como directora ejecutiva, respectivamente. Ojalá sus juntas directivas los dejen trabajar y que todos se concentren en sacar adelante la ciudad, porque como va, va mal.