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Editorial

Editorial El Olfato
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Desfalco de los Juegos Nacionales 2015: ¿corrupción sin jefes políticos?

Después de cuatro años del desfalco de los Juegos Deportivos Nacionales de 2015 existe una dolorosa e indignante realidad. Según la teoría de la Fiscalía General de la Nación, en este sonado caso de corrupción solo participó un político: Luis H. Rodríguez, exalcalde de Ibagué, elegido en octubre del año 2011 con el aval del partido Liberal.

Luis H. está detenido desde noviembre del año 2017 y le esperarían muchos años en prisión por los graves delitos que cometió, por acción u omisión. El resto de los capturados son exfuncionarios públicos, excontratistas y testaferros, muchos de ellos, simples fichas de un rompecabezas incompleto.

Estamos entonces ante un caso atípico de corrupción en Colombia en el que todo lo hizo un inexperto político que aspiró tres veces a la Alcaldía de Ibagué. Él y su exasesor Orlando Arciniegas estructuraron, direccionaron los contratos y repartieran el millonario botín. Lo hicieron solitos. No hubo ningún otro político detrás del telón.  

Este es un extraño fenómeno, si se tienen en cuenta otros escándalos de malversación de recursos públicos. Por ejemplo, en el carrusel de la contratación de Bogotá cayeron: el exalcalde Samuel Moreno y su hermano Iván Moreno, el excontralor Miguel Ángel Moralesrusi, el expersonero Francisco Rojas Birry, el excongresista Germán Olano, y los exconcejales Orlando Prada, Ómar Mejía Báez y el tolimense Hipólito Moreno. También fueron a prisión los otrora poderosos primos Nule.

Y en el escándalo de Odebrecht están enredados los exsenadores: Bernardo ‘Ñoño’ Elías, Musa Besaile, Antonio Guerra, Álvaro Ashton y Antonio Guerra, hermano de la senadora uribista María del Rosario Guerra. Y la lista no se ha cerrado.

Pero, curiosamente en Ibagué, no hay más políticos procesados. La sociedad no cree -ni acepta- que Luis H. Rodríguez haya actuado solo. Quienes lo conocen saben que es una persona débil, sin carácter, que se dejaba mandar hasta de sus subalternos.

“Uno estaba en una secretaría o en un instituto y los funcionarios decían: llegó el jefe. Uno suponía que era Luis H., pero no, era el senador o el representante tal. Luis H. nunca gobernó, él le repartió la Alcaldía de Ibagué a todos los políticos que lo ayudaron a subir”, dijo una persona muy cercan al exalcalde, detenido en la cárcel de El Espinal.

Precisamente, por esa misma debilidad, quienes fueron los ‘jefes’ de Luis H. están tranquilos pues saben que él no los delatará. Por miedo y amor a su familia, prefirió tragarse una verdad que la ciudad reclama.

Jorge Alexander Pérez, conocido como ‘El chatarrero’, echó al agua al exalcalde y con ese testimonio ordenaron capturarlo. Pero Pérez también mencionó al exsenador Mauricio Jaramillo y el excandidato a la Alcaldía de Ibagué Jhon Esper Toledo, quienes se habrían favorecido con recursos de los Juegos Deportivos Nacionales de 2015. A ellos dos, y otros políticos más, no les ha pasado nada.

Nadie ha explicado por qué Clara Villanueva, esposa de Orlando Arciniegas, le enviaba correos electrónicos al exsenador Mauricio Jaramillo acusándolo de la desgracia de su familia. Esos mensajes los ha hecho públicos el mismo excongresista.

Y Jaramillo tampoco ha contado quién fue el que llevó a Orlando Arciniegas a la Secretaría General del Partido Liberal ni quién lo recomendó en la Gobernación del Tolima, durante la administración de Luis Carlos Delgado.

En el archivo fotográfico de la campaña del exgobernador Delgado existen fotografías de Orlando Arciniegas recorriendo los municipios del norte del Tolima con la cúpula Liberal, la misma dirigencia que hoy lo desconoce.

Así las cosas, los ‘peces gordos’ del desfalco de los Juegos Deportivos Nacionales seguirán en libertad controlando la política y la economía local, mientras los electores siguen engañados, discutiendo en las redes sociales y defendiendo a los ‘nuevos’ candidatos que llegarán a obedecer como lo hizo Luis H. Rodríguez.