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Corte Suprema de Justicia redujo la condena de Aída Merlano y pidió aplicar la silla vacía para su curul

La decisión tomada en segunda instancia por el alto tribunal también le pide al Congreso de la República aplicar la silla vacía a su curul que, a la fecha, es ocupada por la senadora Soledad Tamayo.
Justicia
Autor: Sebastián Rivadeneira
Autor:
Sebastián Rivadeneira
Foto: Prensa Miraflores

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia anunció este viernes que redujo de 15 a 11 años y 4 meses la condena de la excongresista Aída Merlano Rebolledo por corrupción electoral.

La decisión tomada en segunda instancia por el alto tribunal también le pide al Congreso de la República aplicar la silla vacía a su curul que, a la fecha, es ocupada por la senadora Soledad Tamayo.

Asimismo, fueron compulsadas copias a la Procuraduría General de la Nación para que investigue el hecho, ya que al haber sido condenada la excongresista, no había "ninguna justificación" para reemplazarla.

Luego de haberse fugado de un consultorio odontológico en Bogotá y haber estado desaparecida por un tiempo, la mujer fue capturada por agentes del gobierno de Nicolás Maduro y actualmente se encuentra detenida en Venezuela.

El escándalo de Merlano se dio luego de que las autoridades pudieran establecer que su elección al Congreso se dio por una masiva compra de votos por parte de una empresa llamada la ‘Casa Blanca’. (Ver: Senadora costeña señalada de comprar votos apareció con 255 sufragios en el Tolima)

Es por esto que fue condenada en primera instancia el 12 de septiembre de 2019 por el delito de concierto para delinquir, al considerarse que ella era la cabeza principal de esta organización conformada por empresarios, particulares y políticos en el Atlántico dedicados a comprar votos.

“La libertad política no es un asunto menor. Es un derecho inalienable de los ciudadanos para elegir el modelo de democracia, que es en nuestro caso representativa y participativa.  Eso implica que el voto es una expresión de la soberanía, y que los titulares de los poderes públicos lo ejercen en virtud de la voluntad ciudadana. Por lo tanto, ese diálogo no termina el día de elecciones: la democracia constitucional garantiza el derecho a controlar el ejercicio del poder, facultad que se resigna cuando la elección no es voluntaria sino comprada", precisa la decisión.