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Conozca por qué la preeclampsia puede complicar el embarazo

De no ser tratada a tiempo puede desarrollar hipertensión o insuficiencia renal, en el peor de los casos pone en riesgo la vida durante el embarazo.
Salud
Autor: Redacción Redes Sociales
Autor:
Redacción Redes Sociales
Foto: Pixay

La preeclampsia es un trastorno hipertensivo que solo se presenta en el embarazo y se asocia a una serie de daños en otros órganos como el hígado, los riñones o el corazón en la mujer gestante. Esta puede aparecer después de la semana 20 de gestación y, de no ser tratada oportunamente, puede representar riesgos importantes para el feto y para la madre.

La enfermedad afecta entre el 3 % y el 7 % de los embarazos en el mundo y es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en América Latina una cuarta parte de las muertes maternas están relacionadas con trastornos hipertensivos durante el embarazo. (Ver: Identifique los riesgos de un embarazo ectópico)

Según Mauricio Herrera Méndez, jefe del departamento de medicina materno fetal de Clínicas Colsanitas, “sus causas son desconocidas, pero sabemos que está asociada con una alteración en todos los fenómenos de formación e implantación de la placenta en el cuerpo de la mujer. Además, como producto de los cambios relacionados con interacción de la placenta con el organismo, se generan sustancias que el sistema cardiovascular no tolera y se produce la hipertensión”.

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo para que se presente esta complicación del embarazo, pero la preeclampsia también se puede desarrollar en mujeres que no tengan ninguna predisposición.

Las mujeres que hayan tenido preeclampsia en un anterior embarazo o que se encuentren en su primer embarazo tienen mayor riesgo. Igualmente, lo están si tienen problemas de sobrepeso, hipertensión, diabetes o si son de raza negra. También, hay riesgo si se encuentran en los extremos de las edades para iniciar un embarazo, es decir, ser adolescente o superar los 35 años de edad, así como tener un nuevo embarazo con otra pareja. (Ver: Preguntas frecuentes sobre enfermedades de transmisión sexual en el embarazo)

Tratamiento

La preeclampsia no se puede prevenir, pero una vez esta se presente, la atención oportuna y eficaz permitirá evitar un estado severo.

El riesgo se puede medir mediante exámenes clínicos y ecografía entre las semanas 11 y 14. En un estado más avanzado de la gestación, entre las semanas 20 y 26, se realizan otros exámenes y a partir de los resultados, se deciden los cambios en el control prenatal para disminuir el riesgod, como tomar bajas dosis de aspirina, controlar tu peso y realizar ejercicio físico.

Acudir al médico

Es muy importante que oportunamente se comunique al médico los cambios que se notan en el cuerpo para detectar los signos de alarma. Hay que tener en cuenta que los signos de preeclampsia aparecen disimuladamente, pero puede suceder que haya un aumento de peso considerablemente en muy corto tiempo, hinchazón, o que las cifras tensionales aumenten.

Preeclampsia severa

Ante una preeclampsia severa que aparece después de las 34 semanas o cercana al término del embarazo, seguramente habrá que adelantar el parto. Sin embargo, si aparece antes de las 34 semanas se puede dar un manejo expectante, de tal forma que se espere para que el bebé madure un poco más dentro del útero y luego terminar el embarazo.

Consecuencias para el bebé

La afectación para el bebé se deriva de nacer prematuramente. Otra afectación es el bajo peso al nacer, esto ocurre porque la placenta falla y no le pasa la suficiente cantidad de nutrientes y oxígeno. (Ver: Síntomas del embarazo: ¿cómo saber si usted está embarazada?)

 

Con información de Colsanitas